jueves, 9 de marzo de 2017

Por acumulación de gas natural en ex- basurero de Santa Fe, en riesgo habitantes y visitantes

En la Ciudad de México, están en riesgo por la acumulación de gas natural, decenas de jóvenes que juegan a diario fútbol en las canchas ubicadas dentro de la Alameda Poniente, en la zona de Santa Fe, junto con empleados, residentes y visitantes de la zona, pues pisan un terreno que cerca de 40 años sirvió como depósito para 30 millones de toneladas de basura. Fausto Lugo, secretario de Protección Civil de la Ciudad de México aseguró: “No es una condición de explosión así como se pudieran imaginar, una gran explosión, no a lo más va a haber una flama encendida que esté haciendo combustión de ese gas”. Benjamín Ruiz Loyola, doctor de la Facultad de Química de la UNAM, señaló: “Hay varios lugares donde tenemos la concentración adecuada para tener una explosión, no un flamazo, entonces me parece irresponsable que alguien de Protección Civil diga que no hay problema y que si acaso habrá un flamazo. Que se pare él y que le dé el flamazo a él y diga si no hay problema, porque está jugando con la vida y la salud de las personas que transitan por ahí”. Este basurero fue clausurado en el año 1987, se rellenó e instalaron pozos de venteo, para permitir la salida del gas natural generado por los residuos bajo tierra; después de 30 años, el mantenimiento del área y de esa estructura de respiración está a cargo de la Oficina de Servicios Metropolitanos del gobierno de la Ciudad de México. Se obtuvo, de la Secretaría de Protección Civil local, el dictamen de riesgo más reciente, hecho hace tres años, en abril del 2014, que advierte del peligro por la acumulación de gas metano en la zona, derivado del abandono y la falta de mantenimiento.
Una revisión a 23 de los pozos de ventilación, a dos grietas y un talud, muestra que hay concentración de distintos materiales, que, a decir de los especialistas es preocupante, pues por ejemplo, reacciona al llegar a entre el 5 y el 15 por ciento, situación que se ve reflejada en los pozos 37 y 28. “Esto qué significa, que cuando hay concentraciones con esos niveles, el riesgo de una explosión es sumamente alto”, afirmó Ruiz Loyola. El dictamen de riesgo de la Secretaría de Protección Civil de la Ciudad de México también muestra que las salidas de los pozos 2, 4 y 5 fueron tapadas, provocando la presencia de gas a nivel de suelo. A pesar de la advertencia hecha desde el 2014 por Protección Civil, la Alameda Poniente, espacio de 60 hectáreas, sigue abierta al público. En este lugar hay canchas de fútbol utilizadas por escuelas de Pumas, Pachuca y Atlante, y hasta una liga de 20 empresas de la zona que funciona de lunes a viernes.
Según Fausto Lugo, secretario de Protección Civil de la Ciudad de México, hasta hoy en día, no han tenido un solo reporte de olor a gas en la zona. Sin embargo Benjamín Ruiz Loyola, de la Facultad de Química de la UNAM, advirtió que "esos niños, esos trabajadores que están ahí no van a detectar olor a gas porque el gas que está saliendo es un gas natural, puede haber lugar a intoxicaciones”. El dictamen de Protección Civil advierte que la Alameda Poniente estaba calificada como área peligrosa y no se debían permitir usos urbanos, pero continúa en funcionamiento la iglesia de José María Escribá y hay departamentos residenciales en la parte exterior.
El documento señaló otro riesgo, que es la presencia de vehículos, ya que la marcha del motor es considerado un punto de ignición. No obstante, en la Alameda funciona un corralón de la Secretaría de Seguridad Pública y un estacionamiento, este último fue utilizado por el Tecnológico de Monterrey campus Santa Fe para uso de su personal y actualmente está en manos de Grupo Central, que cobra 850 pesos mensuales por el servicio de pensión. Se solicitó a Servicios Metropolitanos copia de los contratos para estos fines, sin embargo, respondió que no ha celebrado tales. El titular de esa oficina, Agustín Eduardo Albarrán Chávez, declinó conceder una entrevista sobre el estado actual de los pozos de ventilación. Los porcentajes de riesgo de explosividad también son cuestionados. En el dictamen de Protección Civil fueron utilizados aparatos de medición del servicio de aguas de la Ciudad de México y de la Dirección General de Servicios Urbanos. Los resultados de ambas oficinas son completamente distintos. “Veo un riesgo por la ausencia de la interpretación de los datos o sea si los datos realmente fuesen más confiables, lógicamente pudiéramos hacer un mejor juicio y determinar la probabilidad de riesgo”; afirma Martín Razynksas, experto en seguridad. “Hay el riesgo, no creo que destruyera 60 hectáreas, pero aunque fueran 20 metros cuadrados, si hay una persona parada ahí en ese momento es una persona que va a quedar o fallecida o lesionada”, indica el doctor Benjamín Ruiz Loyola, de la Facultad de Química de la UNAM.

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