sábado, 4 de octubre de 2014

Hoy se renueva dirigencia del PRD; apunta hacia Carlos Navarrete

‘Los Chuchos’ y aliados dominan el Consejo Nacional perredista y se prevé respalden a Carlos Navarrete como nuevo presidente Juan Pablo Reyes e Ivonne Melgar. EXCELSIOR.
Carlos Navarrete y Jesús Zambrano coincidieron en una reunión de Nueva Izquierda. Foto: Notimex/Archivo Diversos perredistas, desde la dirección nacional hasta la militancia, piden que las elecciones del partido, que se desarrollarán hoy para renovar su dirigencia y secretaría nacional, sean tersas y no una catástrofe que afecte la imagen del instituto, por meros intereses personales o políticos. A unas horas de que inicie el Noveno Consejo Nacional del PRD, en el que se definirá quién llevará las riendas del partido para los próximos tres años, líderes como Jesús Zambrano y Alejandro Sánchez Camacho exigen que el partido salga unido y fortalecido, pues de lo contrario se verán afectados sus principales proyectos, como la consulta popular contra la Reforma Energética o las elecciones federales de 2015. Tengo la confianza plena de que quien el Consejo Nacional decida el próximo sábado encabece bien el trabajo del PRD y, por supuesto, si es Carlos Navarrete, reitero y subrayo esa confianza”, externó Zambrano, presidente nacional saliente. A su vez, el secretario general, Alejandro Sánchez, hizo un llamado “en esta recta final a nuestros consejeros nacionales, quienes tienen la responsabilidad de nombrar a los órganos internos de nuestro partido, sobre todo en la presidencia, la secretaría general y el próximo Comité Ejecutivo Nacional, a que este proceso no se convierta en una catástrofe interna de nuestro partido”. Chuchos dominan La corriente Nueva Izquierda, mejor conocida como Los Chuchos, y sus aliados dominan la mayor parte del Consejo Nacional, lo que daría paso a que el exsenador Carlos Navarrete se convierta en el nuevo presidente del PRD. Las corrientes ideológicas del sol azteca que apoyan a Navarrete son Nueva Izquierda (NI), Alternativa Democrática Nacional (ADN) y Foro Nuevo Sol (FNS), las cuales logran mayoría con un 67.32 por ciento del Consejo Nacional que elegirá a la próxima dirigencia. Las demás corrientes quedaron de la siguiente forma: Izquierda Democrática Nacional (IDN), liderada por René Bejarano 16.25 por ciento; Patria Digna, 5.94 por ciento; Movimiento Progresista, de Marcelo Ebrard, 2.5 por ciento; Coalición de Izquierda, 4.06 por ciento y el Movimiento de Equidad Social de Izquierda, 3.75 por ciento. Al mediodía de ayer, Movimiento Equidad Social de Izquierda declinó en favor de Navarrete. Ya se aprobó la integración de los 320 consejeros nacionales que hay en nuestro partido, que junto con otros integrantes, como son los coordinadores de nuestros grupos parlamentarios, diputados y senadores, que son consejeros mujeres y hombres, así como gobernadores y exgobernadores del PRD que forman parte de ese Consejo Nacional”, explicó el secretario general del partido. De acuerdo con los acuerdos, estatutos y lineamientos para la elección del presidente nacional y secretario general del PRD, ésta debe ser mediante el voto directo y secreto de los 320 consejeros nacional y el vencedor deberá obtener al menos 60 por ciento de los sufragios. La fórmula que obtenga al menos el 60 por ciento de la votación válida le corresponderá la asignación de ambos cargos directivos (dirigencia y secretaría nacionales). De no ser el caso, ocupará la Presidencia quien obtenga la mayoría de los votos y la Secretaría General quien obtenga la primera minoría de votos”, establece el estatuto del partido en su artículo 269. En el orden del día programado para hoy sábado se prevé un informe final por parte del presidente nacional del partido, Jesús Zambrano, y del secretario general, Alejandro Sánchez, y la elección para la integración del Comité Ejecutivo Nacional del sol azteca, durante la que se prevé un mayor número de desacuerdos y disputas. Proceso de renovación Hoy, los consejeros del PRD decidirán el rumbo de la dirigencia. Los candidatos a presidencia nacional y secretaría nacional se registrarán y postularán al cargo que deseen ocupar en fórmulas. El Comité Ejecutivo Nacional podrá mandatar la realización de una encuesta, la cual sólo será de carácter indicativo. El vencedor debe obtener, por lo menos, 60 por ciento de los votos de los consejeros nacionales. De no ser el caso, ocupará la Presidencia quien obtenga la mayoría de los votos y la Secretaría General quien obtenga la primera minoría de votos. APLAUDEN LA APERTURA POLÍTICA DE ZAMBRANO La dirigencia de Jesús Zambrano marcó un periodo de ruptura en el Partido de la Revolución Democrática (PRD). En su gestión se pasó del partido del no a una oposición pragmática que dejó atrás dogmas y posiciones sectarias. Con esos términos se describe, desde la Cámara de Diputados, el tránsito experimentado en los últimos dos años por la principal fuerza de izquierda en México. Consultados por Excélsior, legisladores evalúan los cambios que se dieron durante la presidencia de Zambrano y consideran que éstos tendrán continuidad con Carlos Navarrete, quien hoy podría convertirse en el próximo dirigente nacional. Se rompió con dogmas y posiciones sectarias, al tomar la decisión de utilizar la fuerza del PRD para influir en el rumbo del país. De otra manera nuestros votos habrían sido desperdiciados”, resume el coordinador de los diputados del PRD, Miguel Alonso Raya. Describe que en la gestión de Zambrano se superó la etapa de “practicamente no platicar con nadie, no reunirse ni dialogar con nadie”. Alonso Raya es el principal operador en San Lázaro de Nueva Izquierda, la corriente hegemónica en el PRD y a la cual pertenecen Zambrano y Navarrete. El jefe de la diputación perredista admite que las posturas dogmáticas persisten al seno de la izquierda, pero considera que la próxima dirigencia se sostendrá en un bloque mayoritario. “Nadie estará sobre ni subrepresentado, porque el estatuto establece un sistema de representación pura”. De cara a la administración de Navarrete, el coordinador de la fracción en la Cámara considera que se deben establecer las condiciones para que, sin dejar de ser oposición, contar con una ruta para ser opción y alternativa para ser gobierno. El vocero de la bancada, el diputado Carlos Reyes Gámiz, de la corriente ADN, a la cual pertenece el futuro secretario general del PRD, el mexiquense Héctor Bautista, coincide en que durante la presidencia de Zambrano se experimentó una ruptura con la forma en que tradicionalmente se venía haciendo política. Por un lado, esta dirigencia toma notoria distancia de lo que fue la vertiente radical, presente en el partido desde su fundación. Y establece un acercamiento con el poder en turno para generar una serie de entendimientos políticos. Digamos que para generar transformaciones, se apostó más por la negociación política que por la movilización”, plantea. Para la diputada Alfa González Magallanes (de Nueva Izquierda) la salida de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no fue por la firma del Pacto por México, “sino por el hecho de que él ya no creyera en los partidos existentes”. Al final, recuerda González Magallanes, una frase cerró la ruptura: “nada me deben nada les debo”. Sobre el saldo de ese tránsito, la legisladora pondera: “Zambrano fue uno de los que mayor interlocución tuvo con AMLO, en una relación de tolerancia y respeto, respaldo durante la campaña. Pero el PRD no podía quedarse al margen de las decisiones sobre la política del país. Somos el principal partido de izquierda, pero esta nueva correlación de fuerzas en el PRD también lleva consigo una nueva forma de hacer política. No la izquierda del no a todo sino que debate y propone”. En tanto, el diputado Fernado Zárate Salgado afirma: “La salida de AMLO no representó nada en el PRD. No quiero minimizarlo, pero los números te lo confirman. No hubo desbandada. De manera que casi dos millones de personas participaron en la reciente elección interna, una votación histórica, certificada por el INE”. El legislador (también de Nueva Izquierda) reseña que con esa separación tampoco hubo crisis política con ninguna de las reformas. Sin embargo, incursiona en la autocrítica: “Es una izquierda pragmática y administradora, con muy pocos cuadros, mercantilizada y en crisis con minorías de izquierda que sólo buscan administrar las derrotas”. Zarate describe que actualmente el PRD “es una combinación de izquierda liberal, social demócrata y medio radical cuando le conviene. Pragmática, pragmática, pragmática”. Pero alerta que a partir de ahora, “con la entrada de Navarrete, el partido será oposición más dura. Porque ahí vienen las elecciones”.

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