lunes, 30 de junio de 2014

22 muertos en un enfrentamiento en México entre el Ejército y el narco

Un confuso choque provoca una matanza en el Estado de México, limítrofe con la capital Un soldado resultó herido en la refriega con miembros del cartel Guerreros Unidos JAN MARTÍNEZ AHRENS / LUIS PABLO BEAUREGARD.
Un estallido de sangre en pleno Estado de México, junto a la capital del país, dejó claro este lunes que la batalla contra el narcotráfico está muy lejos de haber terminado. Al menos 22 personas murieron a tiros en un confuso enfrentamiento entre el Ejército y el cartel de los Guerreros Unidos, en el municipio de Tlatlaya. La versión oficial señala que todos los fallecidos pertenecían a la organización criminal y que la matanza se originó después de que los narcos atacasen de madrugada un convoy militar. Un soldado resultó herido. El pasado 20 de junio dos militares murieron tras un ataque de este cartel. Los Guerreros Unidos se han convertido en los últimos meses en uno de los objetivos prioritarios de las fuerzas de seguridad. En este pulso los derramamientos de sangre han sido frecuentes, aunque nunca con esta magnitud. La organización surgió tras la muerte a tiros el 16 de diciembre de 2009 de Arturo Beltrán Leyva, el llamado Jefe de Jefes y cuya red tenía fuerte implantación en regiones del centro del país y estados del Pacífico, un corredor clave para el trasiego de cocaína y otras drogas. La caída de este importante capo fraccionó su organización en grupúsculos que se enzarzaron en una batalla por el control de las demarcaciones. Una de estas bandas, al mando de Mario Casarrubias, se distinguió rápidamente por su extrema violencia. Formada por antiguos elementos de la guardia personal de Beltrán Leyva, denominados Los Pelones, curtidos en todo tipo de asesinatos y bestialidades, emprendieron una lucha a muerte por el dominio del mercado de la droga en el populoso Estado de México, donde a principios de 2013 protagonizaron una serie de enfrentamientos que dejaron más de 70 cadáveres sobre el piso. También se encararon en Guerrero con carteles de mayor raigambre, como La Familia Michoacana, una de cuyas escisiones son Los Caballeros Templarios, que provocaron el levantamiento popular en Michoacán. El cartel Guerreros Unidos surgió de las luchas de poder que trajo la muerte de Beltrán Leyva, 'El Jefe de Jefes' El crecimiento de esta organización, su capacidad para el crimen y su fuerte penetración en Estados Unidos, sobre todo en Chicago, donde residía habitualmente Casarrubias, alias Sapo Guapo, llevaron a las autoridades federales a intervenir. El 29 de abril pasado el cabecilla fue capturado en Toluca. La operación fue presentada como un gran éxito por el propio Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido. En la captura participaron efectivos de la Armada, el Ejército y la Procuraduría General. Este golpe no redujo la presión contra este grupo que se ha convertido en un símbolo de la inseguridad del Estado de México, el más poblado de la nación, y donde el Gobierno central ha puesto toda la carne en el asador para reducir el crimen (en 2013, cuatro de cada diez habitantes habían sido víctimas de algún delito). El operativo incluye el despliegue del Ejército, la Armada y la Policía Federal sobre su territorio y estará vigente hasta 2018. Sus principales focos de vigilancia son las concurridas zonas metropolitanas y la región sur del Estado, que es donde se ha registrado esta matanza. Aunque este plan tiene como objetivo la delincuencia común, la persecución de la banda que controla gran parte del mercado de la droga metropolitana no es ajena a esta estrategia.

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