La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos trimestrales sobre la población económicamente activa (PEA),1 la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación. A diferencia de las publicaciones mensuales, presenta estimaciones para cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, en las 32 entidades federativas, así como para 39 ciudades autorrepresentadas de interés.2
1 Población de 15 años y más de edad que durante la semana de referencia realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas).
2 Las sumas de los componentes pueden no coincidir con los totales debido al redondeo de las cifras.
En el segundo trimestre de 2026, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.1 % de la población de 15 años y más. El total de personas ocupadas fue de 60.0 millones: 599 mil más en relación con el segundo trimestre de 2025. Los sectores de actividad económica con los mayores incrementos en su población ocupada fueron los siguientes: servicios diversos; construcción; restaurantes y servicios de alojamiento, así como industria manufacturera.
La población subocupada fue de 4.1 millones de personas y representó 6.9 % de la población ocupada, porcentaje inferior al del segundo trimestre de 2025 (7.2 %). Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.1 por ciento. En igual periodo de 2025 se estableció en 54.8 por ciento.
En el segundo trimestre de 2026, la tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO) 3 —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2026— fue de 38.0 por ciento. En el mismo trimestre de 2025 fue de 36.4 por ciento.
3 Porcentaje de la población ocupada que trabajó menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más la que trabajó arriba de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y la que laboró más de 48 horas semanales con un pago de hasta dos salarios mínimos.
En el trimestre abril-junio de 2026, la población desocupada sumó 1.6 millones de personas, cantidad que representó una tasa de desocupación (TD) de 2.7 % de la PEA, mismo porcentaje que en el segundo trimestre de 2025. La población no económicamente activa (PNEA) 4 fue de 42.6 millones de personas: 1.1 millones más respecto al segundo trimestre de 2025. Del total de la PNEA, 4.9 millones se declararon disponibles para trabajar.
4 Agrupa a las personas que no participaron en la actividad económica, ni como ocupadas ni como desocupadas, es decir, a la población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades.
I. Indicadores seleccionados del ámbito nacional
Composición de la población de 15 años y más
Durante el segundo trimestre de 2026, la PEA fue de 61.7 millones de personas (una tasa de participación de 59.1 %). Un año antes fue de 61.1 millones (59.5 %), lo que significó un alza de 612 mil personas. Según sexo, la PEA de mujeres fue de 25.4 millones y la de hombres, de 36.3 millones. En ellas se presentó un aumento anual de 366 mil y en ellos, de 246 mil. De las mujeres, 46 de cada 100 fueron económicamente activas y de los hombres, 74 de cada 100.
Características de la población ocupada
Al interior de la PEA se puede identificar a la población que participó en la generación de algún bien económico o en la prestación de un servicio (población ocupada). En el segundo trimestre de 2026, esta fue de 60.0 millones de personas (24.7 millones de mujeres y 35.3 millones de hombres): 599 mil más respecto al mismo periodo de un año antes (ver gráfica 1).
En el siguiente cuadro se presentan las comparaciones de la PEA y su división en población ocupada y desocupada, así como de la PNEA, en disponible y no disponible, según sexo.
Más de la mitad de la población ocupada (51.2 %) se concentró en las ciudades más grandes del país (de 100 mil y más habitantes y/o capitales de estado). Siguieron las localidades rurales (con menos de 2 500 habitantes), donde se agrupó 19.1 % de la población ocupada total. Los asentamientos que tienen entre 15 mil y menos de 100 mil habitantes (urbano medio) albergaron 15.6 por ciento. El resto de las y los ocupados (14.2 %) habitó en localidades de 2 500 a menos de 15 mil habitantes (urbano bajo).
Según sector de actividad económica
Al considerar a la población ocupada en relación con el sector económico en el que laboró, durante el segundo trimestre de 2026, 6.2 millones de personas (10.3 % del total) trabajaron en el sector primario; 14.9 millones (24.8 %), en el secundario o industrial; y 38.5 millones (64.2 %), en el terciario. El restante 0.7 % no especificó su sector de actividad económica. En el periodo abril-junio de 2025, estas cifras fueron 6.3, 14.6 y 38.1 millones de personas, en ese orden.
De manera detallada, el comercio agrupó 19.6 % de la población ocupada y presentó un ascenso anual de 29 mil personas. La industria manufacturera, que concentró 16.2 % de la población ocupada, creció en 135 mil personas. Los servicios diversos concentraron 10.5 % de las y los ocupados: el número de personas subió en 299 mil. La agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca mostró una disminución de 137 mil personas: representó 10.3 % de las personas ocupadas. Los restaurantes y servicios de alojamiento, con 8.5 % de las personas ocupadas, registraron un incremento de 211 mil personas. La construcción y los servicios sociales agruparon, de manera individual, 8.1 % de las personas ocupadas: mostraron un aumento de 222 mil y una baja de 106 mil personas, respectivamente. El resto de los sectores concentró 18.2 % de las y los ocupados: 67 mil personas menos frente a las del segundo trimestre de 2025.
Según posición en la ocupación
Si se observa a la población ocupada en función de la posición que guardó dentro de su trabajo, las y los trabajadores subordinados y remunerados agruparon a poco más de dos terceras partes del total (68.8 %). Lo anterior equivale a 41.3 millones: ascendieron en 201 mil personas respecto al segundo trimestre de 2025. Por su parte, 13.2 millones (22.0 %) trabajaron por su cuenta y sin emplear personal pagado: crecieron en 371 mil personas; 3.6 millones (6.0 %) fueron propietarias o propietarios de los bienes de producción con personal a su cargo: subieron en 73 mil personas. Así también, 1.9 millones (3.2 %) no recibieron remuneración: cayeron en 45 mil personas.
Según sexo, en el segundo trimestre de 2026, el porcentaje de mujeres trabajadoras subordinadas y remuneradas fue de 68.9 % y el de hombres trabajadores subordinados y remunerados, de 68.7 por ciento. Lo anterior significó un alza de 136 mil mujeres y de 64 mil hombres, en relación con el segundo trimestre de 2025. Por su parte, las mujeres trabajadoras por cuenta propia constituyeron 23.0 % de las ocupadas y los hombres trabajadores por cuenta propia, 21.4 % de los ocupados. Hubo un incremento anual en mujeres de 246 mil y en hombres de 125 mil.
Otras características ocupacionales
Durante el segundo trimestre de 2026 y en salarios mínimos equivalentes (base enero de 2026), 46.5 % de la población ocupada percibió hasta un salario mínimo. Siguió un 31.6 % que recibió más de un salario mínimo y hasta dos, y 8.7 % que no especificó su percepción. Según sexo, 54.5 % de la población ocupada de mujeres y 40.9 % de la de hombres obtuvieron hasta un salario mínimo.
La población ocupada desempeña una gran variedad de tareas que realiza con distinta intensidad. En el trimestre abril-junio de 2026, 6.8 % de las personas trabajó menos de 15 horas semanales y 23.2 %, más de 48 horas. Sin embargo, el mayor porcentaje de las y los ocupados (48.0 %) trabajó de 35 a 48 horas a la semana: subió 0.8 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2025. En términos absolutos, lo anterior significó un aumento de 754 mil personas. En promedio, en el segundo trimestre de 2026, la población ocupada trabajó 41.5 horas por semana.
La población ocupada también se puede caracterizar según el tamaño de la unidad económica5 en la que labora. Si sólo se considera el ámbito no agropecuario —que abarcó 50.1 millones de personas—, en el trimestre de referencia, 24.4 millones (48.7 %) estaban ocupadas en micronegocios; 9.5 millones (18.9 %), en establecimientos pequeños; 5.7 millones (11.4 %), en medianos; 5.6 millones (11.1 %), en grandes; y 4.9 millones (9.8 %), en otro tipo de unidades económicas.
5 El tamaño se establece con base en el número de personas ocupadas: Micronegocios: de 1 a 15 personas ocupadas en la industria, y de 1 a 5 en el comercio y los servicios. Establecimientos pequeños: de 16 a 50 en la industria, de 6 a 15 en el comercio y de 6 a 50 en los servicios. Establecimientos medianos: de 51 a 250 en la industria y en los servicios, y de 16 a 250 en el comercio. Establecimientos grandes: de 251 y más en cualquier sector de actividad.
Entre el trimestre abril-junio de 2025 y el mismo lapso de 2026, la población ocupada en el ámbito no agropecuario ascendió en 1.5 millones de personas. En los micronegocios se registró el crecimiento más significativo, con 787 mil. Siguieron los establecimientos pequeños, con 515 mil personas más (ver cuadro 2).
En el ámbito no agropecuario y al distinguir según sexo, el grupo de mujeres ocupadas incrementó en 550 mil y el de hombres, en 922 mil. En el segundo trimestre de 2026, la ocupación de las mujeres y los hombres en micronegocios fue la que más subió respecto al mismo trimestre de 2025 (310 y 477 mil, respectivamente). Siguió la ocupación de hombres en establecimientos pequeños (307 mil).
Población subocupada
Otra forma de caracterizar a la población ocupada es por su condición de subocupación. Esta se entiende como la necesidad y disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de lo que su ocupación actual les permite. Al respecto, durante el trimestre abril-junio de 2026, la población subocupada en el país fue de 4.1 millones de personas (173 mil menos que en el mismo trimestre de 2025). La cifra representó 6.9 % de las personas ocupadas, tasa inferior a la de un año antes (7.2 %). (Ver gráfica 2). Según sexo, en el segundo trimestre de 2026, la población subocupada en las mujeres se ubicó en 1.7 millones y en los hombres, en 2.4 millones. De esta manera, la tasa de subocupación de mujeres fue de 6.8 % y la de hombres, de 6.9 por ciento.
Al eliminar el factor estacional, la tasa de subocupación descendió 0.2 puntos porcentuales en el segundo trimestre de 2026 respecto al trimestre anterior.
Informalidad laboral
La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o en el sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.
En el segundo trimestre de 2026, la suma de las personas, en todas las modalidades de empleo informal, fue de 33.1 millones. Esto representó 55.1 % de la población ocupada (tasa de informalidad laboral 1 —TIL1—): un alza de 495 mil personas respecto al mismo lapso de 2025. De manera detallada, 18.2 millones conformaron la ocupación en el sector informal.6 Esta cantidad constituyó 30.2 % de la población ocupada (tasa de ocupación en el sector informal 1 —TOSI1—) y representó un aumento anual de 915 mil personas. Además, 7.5 millones correspondieron al ámbito de las empresas, gobierno e instituciones; 5.2 millones, al agropecuario; y 2.2 millones, al trabajo doméstico remunerado.
6 Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa. De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.
La ocupación informal, según sexo, muestra que hubo 13.8 millones de mujeres en esta situación, cifra que ascendió en 330 mil respecto a la del trimestre abril-junio de 2025. Por su parte, la de hombres creció en 165 mil, al pasar de 19.1 millones en el segundo trimestre de 2025 a 19.3 millones en el mismo periodo de 2026 (ver cuadro 3).
Con datos desestacionalizados, la TIL1 subió 0.1 puntos porcentuales y la TOSI1, 0.5, en el segundo trimestre de 2026 respecto al trimestre previo.
Tasas complementarias
Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera un conjunto de indicadores sobre las condiciones o características de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias específicas de México.
Nótese que el resultado de estas tasas no debe sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador (ver cuadro 4).
Para el trimestre abril-junio de 2026, la TCCO (con referencia en el salario mínimo equivalente, base enero de 2026) representó 38.0 % de la población ocupada, porcentaje superior al del mismo periodo del año anterior (36.4 %). (Ver gráfica 3).
Población desocupada
La población desocupada (población que no trabajó ni una hora durante la semana de referencia de la encuesta, no obstante, buscó trabajo o realizó alguna actividad para poner un negocio o realizar una actividad por su cuenta) en el trimestre abril-junio de 2026, fue de 1.6 millones de personas. Estas representaron una TD de 2.7 % de la PEA, mismo porcentaje que en el segundo trimestre de 2025 (ver gráfica 4).
Al estar condicionada a la búsqueda de empleo, la TD es más alta en las localidades grandes, en donde el mercado de trabajo tiene mayor organización. En las zonas más urbanizadas (con 100 mil y más habitantes), la tasa llegó a 3.2 %; en las que tienen de 15 mil a menos de 100 mil habitantes, a 2.5 %; en las de 2 500 a menos de 15 mil, a 2.2 %; y en las rurales (de menos de 2 500 habitantes) fue de 1.7 por ciento.
Las mujeres desocupadas sumaron 682 mil, esto significó un descenso de 5 mil respecto al segundo trimestre de 2025. Por su parte, los hombres desocupados fueron 954 mil, lo que se tradujo en 18 mil más en su comparación anual. La TD de mujeres y hombres, en el segundo trimestre de 2026, fue de 2.7 y 2.6 %, respectivamente.
En el trimestre abril-junio de 2026, las personas desocupadas de 25 a 44 años representaron 48.4 %: 2.2 puntos porcentuales más en relación con el segundo trimestre de 2025. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con una participación de 30.8 %, cifra que bajó 1.2 puntos porcentuales.
Entre las y los desocupados, 42.8 % buscó trabajo hasta por un mes, 31.0 % registró una duración de desempleo de más de un mes hasta tres meses y 21.8 %, por más de tres meses. En términos absolutos y en comparación con el segundo trimestre de 2025, la población que buscó empleo por más de tres meses incrementó en 51 mil personas y aquella en el rango de duración de hasta por un mes, en 22 mil. En cambio, la población que buscó empleo más de un mes y hasta tres meses disminuyó en 47 mil personas.
Con cifras desestacionalizadas, en el segundo trimestre de 2026, la TD a nivel nacional fue de 2.7 %, mismo nivel que en el trimestre previo. La desocupación en mujeres decreció 0.1 puntos porcentuales, mientras que la de hombres no presentó cambio.
Población no económicamente activa
La PNEA, en el segundo trimestre de 2026, fue de 42.6 millones de personas (equivalente a 40.9 % del total de la población de 15 años y más): 1.1 millones más respecto al segundo trimestre de 2025. Según sexo, la PNEA de mujeres fue de 30.0 millones (54.1 %): 383 mil más respecto al mismo periodo de 2025. Para los hombres, la cifra fue de 12.7 millones (25.9 %): 695 mil más que un año antes.
Del total de la PNEA, 4.9 millones se declararon disponibles para trabajar (11.5 %), es decir, no buscaron trabajo, pero aceptarían uno si se lo ofrecieran. Por esta razón, a este grupo se le considera dentro del sector que eventualmente puede participar en el mercado laboral como desocupado u ocupado. La PNEA disponible cayó en 228 mil personas, entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026.
Por su parte, 37.7 millones de personas (88.5 %) declararon no estar disponibles para trabajar porque tenían que atender otras obligaciones o tenían interés, pero su contexto impedía que pudieran hacerlo (impedimentos físicos, obligaciones familiares u otras condiciones).
II. La ocupación en las entidades federativas
Además de registrar de manera permanente el comportamiento del empleo a nivel nacional, y para los cuatro tamaños de localidades que se mencionaron, la ENOE, en su versión trimestral, proporciona información para las 32 entidades federativas. De esta forma, se puede conocer la complejidad del fenómeno ocupacional a un nivel más desagregado.
Los indicadores de la encuesta muestran los mercados de trabajo estatales en sus diferentes dimensiones, desde los segmentos de la fuerza de trabajo que fijan sus expectativas en las posibilidades de acceder al mercado laboral, hasta aquellos que se mantienen en ocupaciones precarias y sin protección laboral en mercados de trabajo con menor grado de desarrollo.
Por lo anterior, se recomienda hacer uso de toda la información disponible sobre la participación y condiciones laborales de la fuerza de trabajo. Así, se tiene un conocimiento completo de la situación laboral a nivel estatal y de los dominios para los que se diseñó la encuesta.
Las entidades federativas que presentaron las mayores tasas de participación en la actividad económica fueron las siguientes: Baja California Sur y Nayarit (66.7 %), Quintana Roo (66.4 %), Colima (65.5 %), Yucatán (64.1 %), Ciudad de México (62.9 %), Sonora (62.7 %), Tlaxcala (61.8 %) y Puebla y Oaxaca (61.2 %).
La tasa de ocupación mostró que el porcentaje de personas ocupadas fue superior en Oaxaca (99.2 %), Guerrero (98.9 %), Colima (98.4 %), Morelos y Yucatán (98.3 %), Michoacán y Puebla (98.2 %), Veracruz (98.1 %), entre otras. Las tasas de ocupación más bajas se presentaron en Ciudad de México (95.8 %), Tabasco (96.0 %) y Coahuila (96.3 %).
Durante el segundo trimestre de 2026, las entidades federativas con las tasas más altas de desocupación fueron Ciudad de México (4.2 %), Tabasco (4.0 %), Coahuila (3.7 %) y Tlaxcala (3.4 %). Las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Oaxaca (0.8 %), Guerrero (1.1 %), Colima (1.6 %), Morelos y Yucatán (1.7 %), así como en Michoacán y Puebla (1.8 %).
Chiapas tuvo la tasa más alta de condiciones críticas de ocupación (50.5 %). Siguieron Puebla (45.7 %), Tlaxcala (44.8 %), Estado de México y Tamaulipas (44.5 %), Morelos (43.9 %), Guanajuato (43.2 %), entre otras. Por su parte, Baja California Sur (22.8 %), Nuevo León (23.4 %), Jalisco (25.4 %) y Sinaloa (26.9 %) mostraron los niveles más bajos de ocupación en situación crítica, en materia de ingresos y horas trabajadas.
Los niveles más altos de informalidad laboral se presentaron en Oaxaca (80.1 %), Guerrero (77.6 %) y Chiapas (76.9 %). En cambio, Nuevo León (34.8 %), Chihuahua (35.1 %), Coahuila (35.5 %) y Baja California (36.2 %) registraron los niveles más bajos de informalidad laboral, durante el segundo trimestre de 2026 (ver cuadro 5).
III. La ocupación en áreas metropolitanas
A nivel de desagregación por área metropolitana, donde el mercado de trabajo está más organizado y se puede conocer con mayor precisión la complejidad del fenómeno ocupacional, la ENOE presenta los indicadores para 39 ciudades o áreas metropolitanas con más de 100 mil habitantes.
En el periodo abril-junio de 2026, la PEA para el agregado urbano de 39 ciudades fue de 30.8 millones de personas y representó una tasa de participación de 60.5 por ciento. Asimismo, se reportó una TD de 3.2 %, una tasa de subocupación de 5.9 %, una TCCO de 34.8 % y una TIL1 de 43.4 por ciento.
Entre las áreas metropolitanas con una tasa de participación superior a la del agregado se encontraron las siguientes: León, Tepic, Cancún, Colima, San Luis Potosí, La Paz, Mérida, Hermosillo, Ciudad del Carmen, Torreón, Ciudad Juárez, entre otras.
De la población ocupada, 65.9 % se concentró en las áreas metropolitanas de Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla, León, Tijuana, Ciudad Juárez, Mérida y Toluca.
El mayor porcentaje de población ocupada que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas (tasa de subocupación) se reportó en las áreas metropolitanas de Ciudad del Carmen, Acapulco de Juárez, Coatzacoalcos, Tepic, Oaxaca, Culiacán, León, Villahermosa, Tlaxcala, así como en La Paz.
Las áreas urbanas con menor desocupación fueron Oaxaca, Colima, Morelia, Reynosa, Mérida, Hermosillo y Campeche.
En los niveles más altos de la ocupación en condiciones críticas —se consideran horas trabajadas y los ingresos como proporción de la población ocupada— se ubicaron Reynosa, Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, Ciudad Juárez, Tlaxcala y Cuernavaca. Por el contrario, Monterrey, Hermosillo, Guadalajara, La Paz, Culiacán y Chihuahua presentaron los menores niveles de ocupación crítica.
Los niveles más altos de ocupación en la informalidad se registraron en Tlaxcala, Acapulco de Juárez y Oaxaca. Los porcentajes más bajos se apreciaron en Chihuahua, Saltillo y Ciudad Juárez (ver cuadro 6).
IV. Ficha metodológica
Antecedentes: La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) inició su levantamiento en enero de 2005. Se trata de la principal fuente de información sobre el mercado laboral mexicano, pues ofrece datos de la fuerza de trabajo, la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación.
Diseño conceptual: El diseño conceptual de la encuesta sigue las resoluciones que se aprobaron en las Conferencias Internacionales de Estadísticas del Trabajo. Estas se realizaron cada cinco años, de 1982 a 2008.
Cobertura geográfica: Nacional, cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, 32 entidades federativas y 39 ciudades autorrepresentadas.
Cobertura temporal: Encuesta continua que inició su levantamiento en enero de 2005.
Periodicidad: Mensual y trimestral.
Periodo de levantamiento: Semanal (de lunes a domingo, durante todo el año).
Marco de muestreo: Marco de Muestreo de Viviendas del INEGI.
Esquema de muestreo: Probabilístico, bietápico, estratificado y por conglomerados.
Tamaño de muestra: El tamaño de muestra se calculó con base en la tasa de desocupación para ofrecer estimaciones a todos los niveles de cobertura geográfica de la encuesta. Actualmente, el tamaño de muestra trimestral es de poco más de 150 mil viviendas distribuidas en las 13 semanas en las que se divide el trimestre.
Rotación de la muestra: El diseño de la encuesta es de panel rotatorio. La muestra se divide en cinco paneles y cada uno permanece en la muestra durante cinco trimestres. Al pasar este tiempo, se sustituye por otro de características similares.
Unidad de observación y muestreo: La vivienda particular habitada.
Unidad de análisis: El hogar y quienes residen en la vivienda.
Ajuste estacional y modelos: Las series originales se ajustan estacionalmente mediante el paquete estadístico X-13ARIMA-SEATS. Para conocer la metodología, consúltese la siguiente liga: https://www.inegi.org.mx/app/biblioteca/ficha.html?upc=702825099060
Las especificaciones de los modelos están disponibles en el Banco de Información Económica (BIE). Seleccione «Indicadores económicos de coyuntura, Población ocupada, subocupada y desocupada (resultados trimestrales de la ENOE, 15 años y más)» y vaya al icono de información correspondiente a las «series desestacionalizadas y tendencia−ciclo».
Publicación de resultados: El cálculo y divulgación de la ENOE se hace trimestralmente. Se publica en los días establecidos en el Calendario de Difusión de Información Estadística y Geográfica y de Interés Nacional.
Nota al público usuario: El INEGI invita a conocer y usar los diferentes productos para el análisis y entendimiento de los indicadores de ocupación y empleo, disponibles en: https://www.inegi.org.mx/programas/enoe/15ymas/
Las cifras que aquí se mencionan también pueden consultarse en el centro de información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social: https://www.gob.mx/stps
La información estadística y geográfica que genera el INEGI es un bien público y nos permite a todas y a todos tomar mejores decisiones. ¡Conócela, úsala y compártela!
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