- La población joven desocupada o disponible para trabajar se redujo 23% entre 2022 y 2026
- La proporción de jóvenes ocupados que perciben menos de un salario mínimo equivalente disminuyó 13.2 puntos porcentuales entre 2018 y junio de 2026
Con relación a la información publicada recientemente sobre las condiciones que enfrentan las personas jóvenes en México, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) señala la importancia de distinguir entre las diferentes situaciones de las juventudes frente al mercado laboral, de acuerdo con la metodología de cada fuente de información.La Radiografía Nacional de Jóvenes Oportunidad 2026, retomada por diversos medios de comunicación, identifica a 14.9 millones de personas de entre 15 y 29 años que enfrentan alguna condición de exclusión, precariedad o pobreza. De acuerdo con la información difundida, esta cifra integra a jóvenes que se encuentran fuera de la escuela y sin trabajo, que laboran en condiciones consideradas precarias y a estudiantes en situación de pobreza por ingresos.
En particular, la Radiografía identifica alrededor de 5 millones de jóvenes fuera de la escuela y sin trabajo. Sin embargo, esta categoría comprende situaciones distintas desde la perspectiva de su relación con el mercado laboral.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) permite realizar una distinción entre la población desocupada, la PNEA disponible para trabajar y la PNEA no disponible para trabajar. Para identificar a la población joven con disposición para incorporarse al mercado laboral, se considera conjuntamente a las personas desocupadas y a aquellas que, aún sin tener empleo, están disponibles para trabajar.
Por ello, estar fuera de la escuela y no tener un empleo no significa necesariamente estar desempleado o disponible para trabajar. En particular, las personas jóvenes que no tienen empleo y que realizan labores domésticas o de cuidado no remuneradas, cuando no están disponibles para trabajar, forman parte de la población no disponible.
Esta distinción es relevante para la interpretación de las cifras, ya que no resulta metodológicamente adecuado equiparar a las personas jóvenes fuera de la escuela y el empleo con la población joven desocupada o disponible para incorporarse al mercado laboral.
Disminuye la población joven desocupada o disponible para trabajar
De acuerdo con la ENOE, la población joven desocupada o disponible para trabajar se ubicó en aproximadamente 1.24 millones de personas al primer trimestre de 2026. Después del incremento observado durante la pandemia, esta población presenta una tendencia descendente. En 2020 alcanzó 2.62 millones de jóvenes, mientras que para 2022 se ubicó en 1.60 millones y en 2026 en aproximadamente 1.24 millones.
De esta manera, entre 2022 y 2026 se observa una reducción de aproximadamente 23% en el número de jóvenes desocupados o disponibles para trabajar. Asimismo, el nivel registrado en 2026 se encuentra 53% por debajo del máximo observado en 2020.
Además de la situación de las personas jóvenes frente al mercado laboral, la ENOE permite observar la evolución de sus condiciones de ingreso.
Entre las personas jóvenes ocupadas de 18 a 29 años, la proporción que percibe menos de un salario mínimo equivalente ha disminuido en los últimos años.
En 2018, alrededor de 60% de las personas jóvenes ocupadas percibían menos de un salario mínimo equivalente. Para junio de 2026, esta proporción se ubicó en 46.8%, lo que representa una reducción de 13.2 puntos porcentuales.
La evolución del indicador muestra que la disminución se hace particularmente visible a partir de 2023, cuando la proporción de jóvenes ocupados con ingresos inferiores a un salario mínimo equivalente comenzó a ubicarse de manera sostenida por debajo de los niveles observados en años anteriores.
La STPS considera importante que los indicadores sobre las juventudes sean analizados de acuerdo con la definición y metodología de cada fuente, particularmente cuando se busca caracterizar su relación con el mercado laboral.
La información de la ENOE permite diferenciar entre quienes trabajan, buscan empleo, están disponibles para trabajar o no están disponibles para hacerlo, así como observar la evolución de las condiciones de ingreso de las personas jóvenes ocupadas.
Estos elementos permiten contar con una lectura más precisa de la situación laboral de las juventudes, diferenciando entre las condiciones de participación laboral, la disponibilidad para trabajar y las condiciones de ingreso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario