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miércoles, 25 de febrero de 2026

INEGI: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (cuarto trimestre de 2025)


La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos trimestrales de la población económicamente activa (PEA), la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación. A diferencia de las publicaciones mensuales, presenta las estimaciones para cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, de las 32 entidades federativas, así como de 39 ciudades autorrepresentadas de interés. 2

En el cuarto trimestre de 2025, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo, o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.3 % de la población de 15 años y más.

Un total de 59.8 millones de personas estuvieron ocupadas: 298 mil más en relación con el cuarto trimestre de 2024. Los sectores de actividad económica con incrementos en su población ocupada fueron los siguientes: comercio; construcción; transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, así como gobierno y organismos internacionales.

La población subocupada fue de 4.1 millones de personas y representó 6.9 % de la población ocupada, porcentaje inferior al del cuarto trimestre de 2024 (8.2 %). Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.0 por ciento. En igual periodo de 2024 se estableció en 54.5 por ciento. En el último trimestre de 2025, la tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO) 3 —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2025— fue de 36.7 por ciento. En el mismo trimestre de 2024 fue de 35.4 por ciento.

1 Población de 15 años y más de edad que durante la semana de referencia realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas).
2 Las sumas de los componentes pueden no coincidir con los totales debido al redondeo de las cifras.
3 Porcentaje de la población ocupada que trabajó menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más la que trabajó arriba de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y la que laboró más de 48 horas semanales con un pago de hasta dos salarios mínimos.

En el trimestre octubre-diciembre de 2025, la población desocupada sumó 1.6 millones de personas, cantidad que representó una tasa de desocupación (TD) de 2.5 % de la PEA, porcentaje similar al del mismo trimestre de 2024.

La población no económicamente activa (PNEA) 4 fue de 42.1 millones de personas: 1.3 millones más respecto al cuarto trimestre de 2024. Del total de la PNEA, 5.3 millones se declararon disponibles para trabajar.

I. Indicadores seleccionados del ambito nacional


Composición de la población de 15 años y más

Durante el cuarto trimestre de 2025, la PEA fue de 61.3 millones de personas (una tasa de participación de 59.3 %). Un año antes fue de 61.1 millones (59.9 %), lo que significó un alza de 293 mil personas. Según sexo, la PEA de mujeres fue de 25.1 millones y la de hombres, de 36.2 millones. En ellas se presentó una disminución anual de 38 mil y en ellos un incremento de 331 mil. Así, fueron económicamente activas 46 de cada 100 mujeres y 75 de cada 100 hombres.

Características de la población ocupada

Al interior de la PEA se puede identificar a la población que participó en la generación de algún bien económico o en la prestación de un servicio (población ocupada). En el cuarto trimestre de 2025, esta fue de 59.8 millones de personas (24.5 millones de mujeres y 35.3 millones de hombres): 298 mil más respecto al mismo periodo de un año antes (ver gráfica 1).

4 Agrupa a las personas que no participaron en la actividad económica, ni como ocupadas ni como desocupadas, es decir, a la población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades.


En el siguiente cuadro se presentan las comparaciones de la PEA y su división en población ocupada y desocupada, así como de la PNEA, en disponible y no disponible, según sexo.


Más de la mitad de la población ocupada (51.3 %) se concentró en las ciudades más grandes del país (de 100 mil y más habitantes y/o capitales de estado). Siguieron las localidades rurales (con menos de 2 500 habitantes), donde se agrupó 18.8 % de la población ocupada total. Los asentamientos que tienen entre 15 mil y menos de 100 mil habitantes (urbano medio) albergaron 15.5 por ciento. El resto de las y los ocupados (14.3 %) habitó en localidades de 2 500 a menos de 15 mil habitantes (urbano bajo).

Por sector de actividad económica

Al considerar a la población ocupada en relación con el sector económico en el que laboró, durante el cuarto trimestre de 2025, 6.2 millones de personas (10.4 % del total) trabajaron en el sector primario; 14.7 millones (24.6 %), en el secundario o industrial; y 38.4 millones (64.3 %), en el terciario. El restante 0.7 % no especificó su sector de actividad económica. En el periodo octubre-diciembre de 2024, estas cifras fueron 6.2, 14.7 y 38.2 millones de personas, en ese orden.

De manera detallada, el comercio agrupó 20.1 % de la población ocupada y presentó un alza anual de 298 mil personas. La industria manufacturera, que concentró 16.1 % de la población ocupada, cayó en 48 mil personas. La agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, y los servicios diversos concentraron, de manera individual, 10.4 % de las y los ocupados: mostraron una baja de 13 mil y un crecimiento de 17 mil personas, respectivamente. Los restaurantes y servicios de alojamiento, con 8.2 % de las personas ocupadas, registraron un aumento de 47 mil personas. Los servicios sociales agruparon 8.1 % de las personas ocupadas, y descendieron en 238 mil personas. El resto de los sectores concentró 26.1 % de las y los ocupados: 239 mil personas más frente a las del cuarto trimestre de 2024.

Por posición en la ocupación

Si se observa a la población ocupada en función de la posición que guardó dentro de su trabajo, las y los trabajadores subordinados y remunerados agruparon a poco más de dos terceras partes del total (69.0 %). Lo anterior equivale a 41.2 millones: disminuyeron en 113 mil personas respecto al cuarto trimestre de 2024. Por su parte, 13.0 millones (21.7 %) trabajaron por su cuenta y sin emplear personal pagado: ascendieron en 291 mil personas; 3.6 millones (6.0 %) fueron propietarias o propietarios de los bienes de producción con personal a su cargo: subieron en 126 mil personas. Así también, 2.0 millones (3.3 %) no recibieron remuneración: bajaron en 5 mil personas.

Según sexo, en el cuarto trimestre de 2025, el porcentaje de mujeres trabajadoras subordinadas y remuneradas fue de 69.2 %, y el de hombres trabajadores subordinados y remunerados, de 68.8 por ciento. Lo anterior significó una reducción de 137 mil mujeres y un alza de 23 mil hombres, en relación con el cuarto trimestre de 2024. Por su parte, las mujeres trabajadoras por cuenta propia constituyeron 22.3 % de las ocupadas y los hombres trabajadores por cuenta propia, 21.3 % de los ocupados. Hubo un descenso anual
en mujeres de 5 mil y un incremento en hombres de 296 mil.

Otras características ocupacionales

Durante el cuarto trimestre de 2025 y en salarios mínimos equivalentes (base enero de 2025), 42.6 % de la población ocupada percibió hasta un salario mínimo. Siguió un 30.7 % que recibió más de un salario mínimo y hasta dos, y 12.7 % que no especificó su percepción. Según sexo, 50.4 % de la población ocupada de mujeres y 37.3 % de la de hombres obtuvieron hasta un salario mínimo.

La población ocupada desempeña una gran variedad de tareas que realiza con distinta intensidad. En el trimestre octubre-diciembre de 2025, 6.6 % de las personas trabajó menos de 15 horas semanales y 25.1 %, más de 48 horas. Sin embargo, el mayor porcentaje de las y los ocupados (49.1 %) trabajó de 35 a 48 horas a la semana: subió 1.6 puntos porcentuales respecto al del cuarto trimestre de 2024. En términos absolutos, lo anterior significó un crecimiento de 1.1 millones de personas. En promedio, en el cuarto trimestre de 2025,
la población ocupada trabajó 42.3 horas por semana.

La población ocupada también se puede caracterizar según el tamaño de la unidad económica 5 en la que labora. Si sólo se considera el ámbito no agropecuario —que abarcó 49.2 millones de personas—, en el trimestre de referencia, 24.0 millones (48.7 %) estaban ocupadas en micronegocios; 9.1 millones (18.6 %), en establecimientos pequeños; 5.8 millones (11.8 %), en grandes; 5.4 millones (11.0 %), en medianos; y 4.9 millones (10.0 %), en otro tipo de unidades económicas.

Entre el trimestre octubre-diciembre de 2024 y el mismo lapso de 2025, la población ocupada en el ámbito no agropecuario aumentó en 118 mil personas. En los micronegocios se registró el alza más significativa, con 457 mil. Siguieron los establecimientos pequeños, con 94 mil personas más (ver cuadro 2).

En el ámbito no agropecuario y al distinguir por sexo, el grupo de mujeres ocupadas bajó en 127 mil y el de hombres subió en 245 mil. En el cuarto trimestre de 2025, la ocupación de los hombres en micronegocios y en establecimientos pequeños fue la que más incrementó respecto al mismo trimestre de 2024 (315 mil y 146 mil, respectivamente). Siguió la ocupación de mujeres en micronegocios (142 mil).

5 El tamaño se establece con base en el número de personas ocupadas:
Micronegocios: de 1 a 15 personas ocupadas en la industria, y de 1 a 5 en el comercio y los servicios.
Establecimientos pequeños: de 16 a 50 en la industria, de 6 a 15 en el comercio y de 6 a 50 en los servicios.
Establecimientos medianos: de 51 a 250 en la industria y en los servicios, y de 16 a 250 en el comercio.
Establecimientos grandes: de 251 y más en cualquier sector de actividad.


Población subocupada

Otra forma de caracterizar a la población ocupada es por su condición de subocupación. Esta se entiende como la necesidad y disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de lo que su ocupación actual les permite. Al respecto, durante el trimestre octubre-diciembre de 2025, la población subocupada en el país fue de 4.1 millones de personas (745 mil menos que en el mismo trimestre de 2024). La cifra representó 6.9 % de las personas ocupadas, tasa inferior a la de un año antes (8.2 %). (Ver gráfica 2).

Según sexo, en el cuarto trimestre de 2025, la población subocupada en las mujeres se ubicó en 1.7 millones, y en los hombres, en 2.5 millones. De esta manera, la tasa de subocupación de mujeres fue de 6.9 % y la de hombres, de 7.0 por ciento.


Al eliminar el factor estacional, la tasa de subocupación disminuyó 0.2 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior.

Informalidad laboral

La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos
servicios los utilizan las unidades económicas registradas.

En el cuarto trimestre de 2025, la suma de las personas, en todas las modalidades de empleo informal, fue de 32.9 millones. Esto representó 55.0 % de la población ocupada (tasa de informalidad laboral 1 —TIL1—): un incremento de 494 mil personas respecto al mismo lapso de 2024. De manera detallada, 17.6 millones conformaron la ocupación en el sector informal.6 Esta cantidad constituyó 29.5 % de la población ocupada (tasa de ocupación en el sector informal 1 —TOSI1—) y representó un aumento anual de 604 mil personas. Además, 7.7 millones correspondieron al ámbito de las empresas, gobierno e instituciones; 5.3 millones, al agropecuario; y 2.2 millones, al trabajo doméstico remunerado.

La ocupación informal, según sexo, muestra que hubo 13.7 millones de mujeres en esta situación, cifra que subió en 130 mil respecto a la del trimestre octubre-diciembre de 2024. Por su parte, la de hombres ascendió en 364 mil, al pasar de 18.8 millones en el cuarto trimestre de 2024 a 19.2 millones en el mismo periodo de 2025 (ver cuadro 3). 

Con datos desestacionalizados, la TIL1 y la TOSI1 redujeron 0.1 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2025 respecto al periodo previo.


Tasas complementarias

Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera un conjunto de indicadores sobre las condiciones o características de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias específicas de México. Nótese que el resultado de estas tasas no debe sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador (ver cuadro 4).

6 Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa. De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.


Para el trimestre octubre-diciembre de 2025, la TCCO (con referencia en el salario mínimo equivalente, base enero de 2025) representó 36.7 % de la población ocupada, porcentaje superior al del mismo periodo del año anterior (35.4 %). (Ver gráfica 3).


Población desocupada

La población desocupada (población que no trabajó ni una hora durante la semana de referencia de la encuesta, no obstante, buscó trabajo o realizó alguna actividad para poner un negocio o realizar una actividad por su cuenta) en el trimestre octubre-diciembre de 2025, fue de 1.6 millones de personas. Estas representaron una TD de 2.5 % de la PEA, porcentaje similar al del mismo trimestre de 2024 (ver gráfica 4).


Al estar condicionada a la búsqueda de empleo, la TD es más alta en las localidades grandes, en donde el mercado de trabajo tiene mayor organización. En las zonas más urbanizada (con 100 mil y más habitantes), la tasa llegó a 2.9 %; en las que tienen de 15 mil a menos de 100 mil habitantes, a 2.7 %; en las de 2 500 a menos de 15 mil, a 2.2 %; y en las rurales (de menos de 2 500 habitantes) fue de 1.6 por ciento.

Las mujeres desocupadas sumaron 657 mil, esto significó un ascenso de 32 mil respecto al cuarto trimestre de 2024. Por su parte, los hombres desocupados fueron 905 mil, lo que se tradujo en 37 mil menos en su comparación anual. La TD de mujeres y hombres, en el cuarto trimestre de 2025, fue de 2.6 y 2.5 %, respectivamente.

En el trimestre octubre-diciembre de 2025, las personas desocupadas de 25 a 44 años representaron 45.8 %: 0.2 puntos porcentuales menos en relación con el cuarto trimestre de 2024. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con una participación de 34.6 %, cifra que incrementó 0.6 puntos porcentuales.

Entre las y los desocupados, 41.5 % buscó trabajo hasta por un mes, 35.8 % registró una duración de desempleo de más de un mes hasta tres meses y 17.6 %, por más de tres meses. En términos absolutos, y en comparación con el cuarto trimestre de 2024, la población que buscó empleo hasta por un mes disminuyó en 33 mil personas y aquella en el rango de duración por más de tres meses, en 19 mil. En cambio, la población que buscó empleo más de un mes y hasta tres meses subió en 27 mil personas.

Con cifras desestacionalizadas, en el cuarto trimestre de 2025, la TD a nivel nacional fue de 2.6 %, mismo nivel que en el trimestre previo. La desocupación en mujeres y hombres no presentó cambio.

Población no económicamente activa

La PNEA, en el cuarto trimestre de 2025, fue de 42.1 millones de personas (equivalente a 40.7 % del total de la población de 15 años y más): 1.3 millones más respecto al cuarto trimestre de 2024. Según sexo, la PNEA de mujeres fue de 29.8 millones (54.2 %): 699 mil más respecto al mismo periodo de 2024. Para los hombres, la cifra fue de 12.3 millones (25.4 %): 555 mil más que un año antes.

Del total de la PNEA, 5.3 millones se declararon disponibles para trabajar (12.6 %), es decir, no buscaron trabajo, pero aceptarían uno si se los ofrecieran. Por esta razón, a este grupo se le considera dentro del sector que eventualmente puede participar en el mercado laboral como desocupado u ocupado. La PNEA disponible decreció en 168 mil personas, entre el cuarto trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025. Por su parte, 36.8 millones de personas (87.4 %) declararon no estar disponibles para trabajar porque tenían que atender otras obligaciones, o tenían interés, pero su contexto impedía que pudieran hacerlo (impedimentos físicos, obligaciones familiares u otras condiciones).

II. La ocupación en las entidades federativas

Además de registrar de manera permanente el comportamiento del empleo a nivel nacional, y para los cuatro tamaños de localidades que se mencionaron, la ENOE, en su versión trimestral, proporciona información para las 32 entidades federativas. De esta forma, se puede conocer la complejidad del fenómeno ocupacional a un nivel más desagregado.

Los indicadores de la encuesta muestran los mercados de trabajo estatales en sus diferentes dimensiones, desde los segmentos de la fuerza de trabajo que fijan sus expectativas en las posibilidades de acceder al mercado laboral, hasta aquellos que se mantienen en ocupaciones precarias y sin protección laboral en mercados de trabajo con menor grado de desarrollo. Por lo anterior, se recomienda hacer uso de toda la información disponible sobre la participación y condiciones laborales de la fuerza de trabajo. Así, se tiene un conocimiento completo de la situación laboral a nivel estatal y de los dominios para los que está diseñada la encuesta.

Las entidades federativas que presentaron las mayores tasas de participación en la actividad económica fueron las siguientes: Baja California Sur (67.2 %), Colima y Nayarit (66.9 %), Quintana Roo (66.4 %), Yucatán (65.5 %), Sonora (63.5 %), Querétaro (62.9 %), Ciudad de México (62.8 %), Tlaxcala (62.3 %) y Puebla (62.2 %).

La tasa de ocupación mostró que el porcentaje de personas ocupadas fue superior en Oaxaca (98.7 %), Guerrero y Michoacán (98.6 %), Colima y Yucatán (98.5 %); Nayarit, Puebla y Veracruz (98.1 %), entre otras. Las tasas de ocupación más bajas se presentaron en Tabasco (95.8 %), Sonora (96.5 %), así como en Ciudad de México (96.7 %).

Durante el cuarto trimestre de 2025, las entidades con las tasas más altas de desocupación fueron Tabasco (4.2 %), Sonora (3.5 %), Ciudad de México (3.3 %), y Coahuila y Jalisco (3.1 %). Las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Oaxaca (1.3 %), Guerrero y Michoacán (1.4 %), Colima y Yucatán (1.5 %), así como en Nayarit, Puebla y Veracruz (1.9 %).

Chiapas tuvo la tasa más alta de condiciones críticas de ocupación (49.2 %). Siguieron Puebla (43.5 %), Tlaxcala (42.7 %), Tamaulipas (42.6 %), estado de México (42.5 %), Campeche (39.3 %), entre otras. Por su parte, Baja California Sur (18.6 %), Nuevo León (21.2 %), Sinaloa (22.2 %), Jalisco (23.0 %) y Nayarit (25.9 %) mostraron los niveles más bajos de ocupación en situación crítica, en materia de ingresos y horas trabajadas.

Los niveles más altos de informalidad laboral se presentaron en Oaxaca (80.1 %), Guerrero (75.7 %) y Chiapas (74.9 %). En cambio, Coahuila (33.3 %), Nuevo León (35.4 %) y Chihuahua (36.2 %) registraron los niveles más bajos de informalidad laboral, durante el cuarto trimestre de 2025 (ver cuadro 5).


III. La ocupación en áreas metropolitanas

A nivel de desagregación por área metropolitana, donde el mercado de trabajo está más organizado y se puede conocer con mayor precisión la complejidad del fenómeno ocupacional, la ENOE presenta los indicadores para 39 ciudades o áreas metropolitanas con más de 100 mil habitantes.

En el periodo octubre-diciembre de 2025, la PEA para el agregado urbano de 39 ciudades fue de 30.8 millones de personas y representó una tasa de participación de 60.9 por ciento. Asimismo, se reportó una TD de 2.9 %, una tasa de subocupación de 6.1 %, una TCCO de 31.7 % y una TIL1 de 43.6 por ciento.

Entre las áreas metropolitanas con una tasa de participación superior a la del agregado se encontraron las siguientes: León, Tepic, La Paz, Colima, Ciudad del Carmen, Cancún, Mérida, Torreón, Querétaro, Tlaxcala, Oaxaca, entre otras.

De la población ocupada, 66.2 % se concentró en las áreas metropolitanas de Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla, León, Tijuana, Ciudad Juárez, Toluca y Mérida.

El mayor porcentaje de población ocupada que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas (tasa de subocupación) se reportó en las áreas metropolitanas de Ciudad del Carmen, Tlaxcala, Villahermosa, Culiacán, Tepic, Morelia, León, San Luis Potosí, Acapulco de Juárez, así como en Coatzacoalcos.

Las áreas urbanas con menor desocupación fueron Oaxaca, Colima, Cuernavaca, Mérida, Acapulco de Juárez y Morelia.

En los niveles más altos de la ocupación en condiciones críticas —se consideran horas trabajadas y los ingresos como proporción de la población ocupada— se ubicaron Reynosa, Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, Tlaxcala, Campeche y Puebla. Por el contrario, Hermosillo, Monterrey, Chihuahua, Culiacán, Guadalajara y La Paz presentaron los menores niveles de ocupación crítica.

Los niveles más altos de ocupación en la informalidad se registraron en Tlaxcala, Oaxaca y Acapulco de Juárez. Los porcentajes más bajos se apreciaron en Saltillo, Chihuahua y Ciudad Juárez (ver cuadro 6).

jueves, 8 de enero de 2026

INEGI: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (noviembre de 2025)


La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos mensuales de la población económicamente activa (PEA), la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación.1

En noviembre de 2025, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo, o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.0 por ciento. Para noviembre de 2024, fue de 60.0 por ciento.

La tasa de desocupación se situó en 2.7 por ciento. En el mismo mes de 2024, fue de 2.6 por ciento.

La tasa de subocupación (porcentaje de población ocupada que buscó ofertar una mayor cantidad de tiempo de trabajo en su ocupación actual o en un empleo adicional) se estableció en 7.2 por ciento. En el penúltimo mes de 2024, fue de 8.9 por ciento.

La tasa de condiciones críticas de ocupación —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2025— fue de 37.5 por ciento. En noviembre de 2024, fue de 34.5 por ciento.

Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.8 por ciento. En igual mes de 2024, fue de 54.6 % (ver gráfica 1). 

1 Las sumas de los componentes pueden no coincidir con los totales debido al redondeo de las cifras.


I. Indicadores seleccionados

Composición de la población de 15 años y más

En noviembre de 2025, la PEA fue de 61.5 millones de personas de 15 años y más (lo que representó una tasa de participación de 59.0 %). Dicha cantidad significó una disminución de 152 mil personas en relación con noviembre de 2024. Según sexo, la tasa de participación económica de las mujeres fue de 45.1 % y la de hombres, de 74.6 por ciento. Respecto al año anterior, la participación de mujeres bajó 1.6 puntos porcentuales y la de hombres, 0.5 puntos porcentuales.

La población ocupada alcanzó 59.8 millones de personas (97.3 % de la PEA): una caída anual de 163 mil personas. Según sexo, la ocupación de mujeres fue de 24.3 millones y la de hombres, de 35.5 millones: un descenso anual en ellas de 440 mil y un alza en ellos de 278 mil.

En el mes de referencia, la población desocupada fue de 1.6 millones de personas, es decir, un crecimiento anual de 11 mil. La desocupación de mujeres se ubicó en 714 mil en noviembre de 2025 y en 705 mil en noviembre del año pasado. La desocupación de hombres se situó en 923 mil, mientras que en el penúltimo mes de 2024, en 921 mil.

La población no económicamente activa (PNEA) fue de 42.8 millones de personas 4 (41.0 % de la población de 15 años y más): subió en 1.8 millones de personas respecto a noviembre de 2024.

2 Población que, durante la semana de referencia, realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas).
3 Se refiere a la población que durante la semana de referencia realizó alguna actividad económica durante al menos una hora. Incluye a las y los ocupados que tenían trabajo, pero no lo desempeñaron temporalmente por alguna razón, sin que por ello perdieran el vínculo
laboral con este, así como a quienes ayudaron en alguna actividad económica sin recibir un sueldo o salario.
4 Población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades.

De esta categoría, 5.6 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el grupo que eventualmente podría participar en el mercado laboral. En términos relativos, la PNEA disponible representó 13.0 por ciento. En noviembre de 2024, esta fue de 13.4 % (ver cuadro 1).


Características de la población ocupada

Del total de la población ocupada (59.8 millones), 41.3 millones (69.1 %) operaron como trabajadoras o trabajadores subordinados y remunerados al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó una disminución anual de 180 mil. Además, 13.0 millones (21.7 %) trabajaron de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleadas o empleados: 30 mil personas más respecto a noviembre de 2024. Por su parte, 3.5 millones (5.9 %) fueron personas empleadoras, cifra que decreció en 4 mil. Finalmente, 2.0 millones de personas (3.3 %) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares, es decir, contribuyeron
de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria. Lo anterior significó una baja anual de 9 mil.

Por sector de actividad económica, la población ocupada se distribuyó de la siguiente manera: los servicios concentraron 26.4 millones de personas (44.2 %); el comercio, 11.9 millones (20.0 %); la industria manufacturera, 9.7 millones (16.2 %); la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, 6.2 millones (10.4 %); la construcción, 4.7 millones (7.9 %); y otras actividades económicas —que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas—, 436 mil (0.7 %). Por su parte, 407 mil personas (0.7 %) no especificaron su actividad. En comparación con el mismo mes de 2024, los sectores con mayor incremento en su población ocupada fueron los siguientes: gobierno y organismos internacionales, con 324 mil; y transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, con 190 mil personas. En contraste, los que tuvieron el mayor descenso fueron los siguientes: servicios sociales, con 303 mil personas menos; restaurantes y servicios de alojamiento, con 223 mil; e industria manufacturera, con 140 mil (ver cuadro 2).


Indicadores de la población subocupada

La información de la ENOE, para noviembre de 2025, muestra que la población subocupada (personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de lo que su ocupación actual les demanda) fue de 4.3 millones de personas, un millón menos respecto a noviembre de 2024. La tasa de subocupación se ubicó en 7.2 % de la población ocupada, porcentaje inferior al 8.9 % registrado en noviembre del año pasado. Según sexo, la tasa correspondiente en las mujeres fue de 7.3 % y en los hombres, de 7.1 por ciento.

Según su lugar en la ocupación, las y los subocupados se concentraron en las y los
trabajadores subordinados y remunerados, con 46.1 %: un aumento anual de
0.9 puntos porcentuales. Las y los trabajadores por cuenta propia representaron 40.4 %:
una caída anual de 2.1 puntos porcentuales.

Informalidad laboral

La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.

En noviembre de 2025, la población ocupada en la informalidad laboral fue de 32.8 millones de personas y la tasa de informalidad laboral 1 (TIL1) se estableció en 54.8 % de la población ocupada, porcentaje superior al 54.6 % del penúltimo mes de 2024. La TIL1 urbana fue de 44.4 por ciento.

Por otra parte, la ocupación en el sector informal fue de 17.5 millones de personas5 y significó 29.3 % de la población ocupada —tasa de ocupación en el sector informal 1 (TOSI1)—, 0.2 puntos porcentuales por arriba de la registrada en igual mes de un año antes. La TOSI1 urbana fue de 27.3 por ciento.

Indicadores de la población desocupada

En noviembre pasado, la población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.6 millones de personas y representó 2.7 % de la PEA —tasa de desocupación (TD)—. En las mujeres, esta medida fue de 2.9 % y en los hombres, de 2.5 por ciento. Respecto al mismo periodo de 2024, la TD total y la de hombres no presentaron cambio, mientras que la de mujeres aumentó 0.1 puntos porcentuales.

De las y los desocupados, 11.6 % no contaba con estudios completos de secundaria. Las personas con mayor nivel de instrucción representaron 88.3 por ciento.

En cuanto a las características sociodemográficas de la población desocupada, por rangos etarios, la mayor proporción se concentró en el grupo de 25 a 44 años, con 44.6 por ciento. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con 34.7 por ciento.

5 Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa. De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.

Respecto a la duración del desempleo, 41.0 % de esta población estuvo desocupada en un periodo de un mes o menos, mientras que 33.9 % no tuvo trabajo por más de un mes y hasta tres meses (ver cuadro 3).


Tasas complementarias

Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera mensualmente un conjunto de indicadores complementarios sobre la calidad de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias que se presentan en México. Los resultados de estas tasas no deben sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador.

− Tasa de ocupación parcial y desocupación (TOPD1): se situó en 8.7 % de la PEA, en noviembre pasado, la tasa disminuyó en relación con la de igual mes de 2024 (9.7 %).

− Tasa de presión general (TPRG): se ubicó en 5.5 % de la PEA, tasa inferior a la de 5.7 % de noviembre de 2024.

− Tasa de trabajo asalariado: fue de 66.5 % de la población ocupada, no presentó cambio respecto a la de noviembre del año pasado.

− Tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO), con base en salarios mínimos equivalentes: se ubicó en 37.5 % de la población ocupada y fue mayor que la de noviembre de 2024 (34.5 %). (Ver cuadro 4).



II. Desagregaciones subnacionales



lunes, 1 de diciembre de 2025

INEGI: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (octubre de 2024 y 2025)


La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos mensuales de la población económicamente activa (PEA), la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación. 1

En octubre de 2025, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo, o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.9 por ciento. Para octubre de 2024, fue de 60.2 por ciento.

La tasa de desocupación se situó en 2.6 por ciento.En el mismo mes de 2024, fue de 2.5 por ciento.

La tasa de subocupación (porcentaje de población ocupada que buscó ofertar una mayor cantidad de tiempo de trabajo en su ocupación actual o en un empleo adicional) se estableció en 7.5 por ciento. En el décimo mes de 2024, fue de 9.4 por ciento.

La tasa de condiciones críticas de ocupación —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2025— fue de 34.4 por ciento. En octubre de 2024, fue de 35.9 por ciento.

Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.7 por ciento. En igual mes de 2024, fue de 54.1 % (ver gráfica 1).

1 Las sumas de los componentes pueden no coincidir con los totales debido al redondeo de las cifras.


I. Indicadores seleccionados

Composición de la población de 15 años y más

En octubre de 2025, la PEA fue de 62.5 millones de personas de 15 años y más 2 (lo que representó una tasa de participación de 59.9 %). Dicha cantidad significó un aumento de 1.1 millones de personas en relación con octubre de 2024. Según sexo, la tasa de participación económica de las mujeres fue de 46.7 % y la de hombres, de 74.9 por ciento. Respecto al año anterior, la participación de mujeres se mantuvo y la de hombres bajó 0.8 puntos porcentuales.

La población ocupada alcanzó 60.9 millones de personas 3 (97.4 % de la PEA): un alza anual de un millón de personas. Según sexo, la ocupación de mujeres fue de 25.3 millones y la de hombres, de 35.6 millones: un incremento anual en ellas de 567 mil y en ellos de 463 mil.

En el mes de referencia, la población desocupada fue de 1.6 millones de personas, un crecimiento anual de 96 mil. La desocupación de mujeres se ubicó en 634 mil, cifra similar a la de octubre del año pasado. La desocupación de hombres se situó en 997 mil, mientras que en el décimo mes de 2024 fue de 901 mil.

La población no económicamente activa (PNEA) fue de 41.8 millones de personas 4 (40.1 % de la población de 15 años y más): subió en 1.3 millones de personas respecto a octubre de 2024. De esta categoría, 5.2 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el grupo que eventualmente podría participar en el mercado laboral. En términos relativos, la PNEA disponible representó 12.4 por ciento. En octubre de 2024, fue de 14.3 % (ver cuadro 1).

2 Población que, durante la semana de referencia, realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas).
3 Se refiere a la población que durante la semana de referencia realizó alguna actividad económica durante al menos una hora. Incluye a las y los ocupados que tenían trabajo, pero no lo desempeñaron temporalmente por alguna razón, sin que por ello perdieran el vínculo laboral con este, así como a quienes ayudaron en alguna actividad económica sin recibir un sueldo o salario.
4 Población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades.


Características de la población ocupada

Del total de la población ocupada (60.9 millones), 41.8 millones (68.7 %) operaron como trabajadoras o trabajadores subordinados y remunerados al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó un aumento anual de 169 mil. Además, 13.3 millones (21.9 %) trabajaron de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleadas o empleados: 537 mil personas más respecto a octubre de 2024. Por su parte, 3.6 millones (5.9 %) fueron personas empleadoras, cifra que ascendió en 117 mil. Finalmente, 2.1 millones de personas (3.5 %) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares, es decir, contribuyeron de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria. Lo anterior significó un incremento anual de 208 mil.

Por sector de actividad económica, la población ocupada se distribuyó de la siguiente manera: los servicios concentraron 27.2 millones de personas (44.6 %); el comercio, 12.0 millones (19.7 %); la industria manufacturera, 9.8 millones (16.1 %); la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, 6.3 millones (10.3 %); la construcción, 4.8 millones (7.9 %); y otras actividades económicas —que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas—, 359 mil (0.6 %). Por su parte, 459 mil personas (0.8 %) no especificaron su actividad. En comparación con el mismo mes de 2024, los sectores con mayor crecimiento en su población ocupada fueron los siguientes: restaurantes y servicios de alojamiento, con 381 mil; construcción, con 336 mil; servicios diversos, con 254 mil; y comercio, con 253 mil personas. En contraste, los que tuvieron el mayor descenso fueron los siguientes: servicios profesionales, financieros y corporativos, con 140 mil personas menos, y servicios sociales, con 109 mil
(ver cuadro 2).


Indicadores de la población subocupada

La información de la ENOE, para octubre de 2025, muestra que la población subocupada (personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas de lo que su ocupación actual les demanda) fue de 4.6 millones de personas, un millón menos respecto a octubre de 2024. La tasa de subocupación se ubicó en 7.5 % de la población ocupada, porcentaje inferior al 9.4 % registrado en octubre del año pasado. Según sexo, la tasa correspondiente en las mujeres y en los hombres, también, fue de 7.5 por ciento.

Según su lugar en la ocupación, las y los subocupados se concentraron en las y los trabajadores subordinados y remunerados, con 43.8 %: un decremento anual de 1.1 puntos porcentuales. Las y los trabajadores por cuenta propia representaron 43.1 %: una disminución anual de 0.9 puntos porcentuales.

Informalidad laboral

La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.

En octubre de 2025, la población ocupada en la informalidad laboral fue de 33.9 millones de personas y la tasa de informalidad laboral 1 (TIL1) se estableció en 55.7 % de la población ocupada, porcentaje superior al 54.1 % del décimo mes de 2024. La TIL1 urbana fue de 45.3 por ciento.

Por otra parte, la ocupación en el sector informal fue de 18.0 millones de personas5 y significó 29.6 % de la población ocupada —tasa de ocupación en el sector informal 1 (TOSI1)—, 1.5 puntos porcentuales por arriba de la registrada en igual mes de un año antes. La TOSI1 urbana fue de 27.5 por ciento.

Indicadores de la población desocupada

En octubre pasado, la población desocupada (población que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición para hacerlo y realizó alguna actividad para obtener empleo) fue de 1.6 millones de personas y representó 2.6 % de la PEA —tasa de desocupación (TD)—. En las mujeres, esta medida fue de 2.4 % y en los hombres, de 2.7 por ciento. Respecto al mismo periodo de 2024, la TD total creció 0.1 puntos porcentuales: la de mujeres descendió 0.1 y la de hombres aumentó 0.2.

De las y los desocupados, 11.3 % no contaba con estudios completos de secundaria. Las personas con mayor nivel de instrucción representaron 88.5 por ciento.

En cuanto a las características sociodemográficas de la población desocupada, por rangos etarios, la mayor proporción se concentró en el grupo de 25 a 44 años, con 45.2 por ciento. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con 36.3 por ciento.

Respecto a la duración del desempleo, 40.6 % de esta población estuvo desocupada en un periodo de un mes o menos, mientras que 39.7 % no tuvo trabajo por más de un mes y hasta tres meses (ver cuadro 3).

5 Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa. De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.



Tasas complementarias

Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera mensualmente un conjunto de indicadores complementarios sobre la calidad de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias que se presentan en México. Los resultados de estas tasas no deben sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador.

− Tasa de ocupación parcial y desocupación (TOPD1): se situó en 9.3 % de la PEA, nivel que se mantiene respecto al de octubre del año pasado.

− Tasa de presión general (TPRG): se ubicó en 5.7 % de la PEA, tasa inferior a la de 6.0 % de octubre de 2024.

− Tasa de trabajo asalariado: fue de 65.9 % de la población ocupada, tuvo una caída frente a la de un año antes (66.6 %).

− Tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO), con base en salarios mínimos equivalentes: se ubicó en 34.4 % de la población ocupada y fue menor que la de octubre de 2024 (35.9 %). (Ver cuadro 4).



II. Desagregaciones subnacionales


III. Cifras desestacionalizadas

A continuación, se presentan indicadores relevantes de ocupación y desocupación, tanto a nivel nacional como para el agregado de 32 áreas urbanas, con cifras ajustadas estacionalmente.6


6 La mayoría de las series económicas se ve afectada por factores estacionales y de calendario. El ajuste de los datos por dichos factores permite obtener las cifras desestacionalizadas.
La tendencia-ciclo es la combinación de los componentes de tendencia y ciclo. La tendencia se refiere a la evolución de largo plazo de la serie de tiempo, y el ciclo, a las desviaciones alrededor de la tendencia. Así, el análisis de las series ajustadas ayuda a realizar un mejor diagnóstico de la evolución de las variables.

jueves, 27 de noviembre de 2025

INEGI: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (tercer trimestre de 2025)


La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano. Esta ofrece datos trimestrales de la población económicamente activa (PEA), 1 la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación. A diferencia de las publicaciones mensuales, presenta las estimaciones para cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, de las 32 entidades federativas, así como de 39 ciudades autorrepresentadas de interés. 2

En el tercer trimestre de 2025, la tasa de participación económica (porcentaje de la población con trabajo, o que no tuvo, pero estaba en la búsqueda activa de uno) se ubicó en 59.5 % de la población de 15 años y más.

Un total de 59.5 millones de personas estuvieron ocupadas: 5 mil más en relación con el tercer trimestre de 2024. Los sectores de actividad económica con incrementos en su población ocupada fueron los siguientes: comercio; transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento; restaurantes y servicios de alojamiento, así como industria manufacturera.

La población subocupada fue de 4.3 millones de personas y representó 7.2 % de la población ocupada, porcentaje inferior al del tercer trimestre de 2024 (8.0 %).

Por su parte, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.4 por ciento. En igual periodo de 2024 se estableció en 54.6 por ciento.

La tasa de condiciones críticas de ocupación (TCCO) 3 —a partir de salarios mínimos equivalentes, base enero de 2025— fue de 33.6 por ciento. Un año antes fue de 36.8 por ciento.

1 Población de 15 años y más de edad que durante la semana de referencia realizó o tuvo un vínculo con una actividad económica (población ocupada), o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas).
2 Las sumas de los componentes pueden no coincidir con los totales debido al redondeo de las cifras.
3 Porcentaje de la población ocupada que trabajó menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, más la que trabajó arriba de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo y la que laboró más de 48 horas semanales con un pago de hasta dos salarios mínimos.

En el trimestre julio-septiembre de 2025, la población desocupada sumó 1.8 millones de personas, cantidad que representó una tasa de desocupación (TD) de 2.9 % de la PEA, porcentaje menor al del mismo trimestre de un año antes (3.0 %).

La población no económicamente activa (PNEA) 4 fue de 41.8 millones de personas: 1.5 millones más respecto al tercer trimestre de 2024. Del total de la PNEA, 5.3 millones se declararon disponibles para trabajar.


Composición de la población de 15 años y más

Durante el tercer trimestre de 2025, la PEA fue de 61.3 millones de personas (una tasa de participación de 59.5 %). Un año antes fue de 61.4 millones (60.4 %), lo que significó una caída de 67 mil personas.

Según sexo, la PEA de mujeres fue de 25.0 millones y la de hombres, de 36.3 millones. En ellas se presentó una disminución anual de 9 mil, y en ellos, de 58 mil. Así, fueron económicamente activas 46 de cada 100 mujeres y 75 de cada 100 hombres.

Características de la población ocupada

Al interior de la PEA se puede identificar a la población que participó en la generación de algún bien económico o en la prestación de un servicio (población ocupada). En el tercer trimestre de 2025, esta fue de 59.5 millones de personas (24.3 millones de mujeres y 35.3 millones de hombres): 5 mil más respecto al mismo periodo de un año antes (ver gráfica 1).

4 Agrupa a las personas que no participaron en la actividad económica, ni como ocupadas ni como desocupadas, es decir, a la población que durante la semana de referencia se dedicó al hogar, estudió, estaba jubilada o pensionada, tuvo impedimentos personales o llevó a cabo otras actividades.


En el siguiente cuadro se presentan las comparaciones de la PEA y su división en población ocupada y desocupada, así como la PNEA, en disponible y no disponible, según sexo.


Un poco más de la mitad de la población ocupada (50.8 %) se concentró en las ciudades más grandes del país (de 100 mil y más habitantes y/o capitales de estado). Siguieron las localidades rurales (con menos de 2 500 habitantes), donde se agrupó 19.3 % de la población ocupada total. Los asentamientos que tienen entre 15 mil y menos de 100 mil habitantes (urbano medio) albergaron 15.6 por ciento. El resto de las y los ocupados (14.3 %) habitó en localidades de 2 500 a menos de 15 mil habitantes (urbano bajo).

Por sector de actividad económica

Al considerar a la población ocupada con relación al sector económico en el que laboró, durante el tercer trimestre de 2025, 6.5 millones de personas (10.9 % del total) trabajaron en el sector primario; 14.7 millones (24.7 %), en el secundario o industrial, y 38.0 millones (63.8 %), en el terciario. El restante 0.7 % no especificó su sector de actividad económica. En el periodo julio-septiembre de 2024, estas cifras fueron 6.8, 14.7 y 37.6 millones de personas, en ese orden.

De manera detallada, el comercio agrupó 19.9 % de la población ocupada y presentó un alza anual de 277 mil personas. La industria manufacturera, que concentró 16.2 % de la población ocupada, creció en 103 mil personas. La agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca mostró una baja de 372 mil personas: representó 10.9 % de las personas ocupadas. Los servicios diversos concentraron 10.0 % de las y los ocupados: el número de personas descendió en 84 mil. En los restaurantes y servicios de alojamiento, con 8.3 % de las personas ocupadas, se registró un aumento de 164 mil personas. Los servicios sociales agruparon 8.1 % de las personas ocupadas, y descendieron en 64 mil personas. El resto de los sectores concentró 26.0 % de las y los ocupados: 48 mil personas menos frente a las del tercer trimestre de 2024.

Por posición en la ocupación

Si se observa a la población ocupada en función de la posición que guardó dentro de su trabajo, las y los trabajadores subordinados y remunerados agruparon a poco más de dos terceras partes del total (68.5 %). Lo anterior equivale a 40.8 millones: disminuyeron en 225 mil personas respecto al tercer trimestre de 2024. Por su parte, 13.0 millones (21.8 %) trabajaron por su cuenta y sin emplear personal pagado: decrecieron en 208 mil personas; 3.7 millones (6.2 %) fueron propietarias o propietarios de los bienes de producción con personal a su cargo: ascendieron en 508 mil personas. Así también, 2.1 millones (3.6 %) no recibieron remuneración: bajaron en 70 mil personas.

Según sexo, en el tercer trimestre de 2025, el porcentaje de mujeres trabajadoras subordinadas y remuneradas fue de 68.8 %, y el de hombres trabajadores subordinados y remunerados, de 68.2 por ciento. Lo anterior significó un alza de 32 mil mujeres y una reducción de 257 mil hombres, con relación al tercer trimestre de 2024. Por su parte, las mujeres trabajadoras por cuenta propia constituyeron 22.3 % de las ocupadas y los hombres trabajadores por cuenta propia, 21.4 % de los ocupados. Hubo un descenso anual en mujeres de 103 mil y en hombres, de 105 mil.

Otras características ocupacionales

Durante el tercer trimestre de 2025 y en salarios mínimos equivalentes (base enero de 2025), 39.5 % de la población ocupada percibió hasta un salario mínimo. Siguió un 30.2 % que recibió más de un salario mínimo y hasta dos, y 16.0 % que no especificó su percepción. Según sexo, 47.1 % de la población ocupada de mujeres y 34.3 % de la de hombres obtuvieron hasta un salario mínimo.

La población ocupada desempeña una gran variedad de tareas que realiza con distinta intensidad. En el trimestre julio-septiembre de 2025, 6.6 % de las personas trabajó menos de 15 horas semanales y 24.7 %, más de 48 horas. Sin embargo, el mayor porcentaje de las y los ocupados (48.2 %) trabajó de 35 a 48 horas a la semana: subió 1.0 punto porcentual respecto al del tercer trimestre de 2024. En términos absolutos, lo anterior significó un crecimiento de 590 mil personas. En promedio, en el tercer trimestre de 2025, la población ocupada trabajó 42.2 horas por semana.

La población ocupada también se puede caracterizar según el tamaño de la unidad económica5 en la que labora. Si solo se considera el ámbito no agropecuario —que abarcó 48.7 millones de personas—, en el trimestre de referencia, 23.9 millones (49.1 %) estaban ocupadas en micronegocios; 8.9 millones (18.3 %), en establecimientos pequeños; 5.7 millones (11.8 %), en grandes; 5.4 millones (11.2 %), en medianos; y 4.7 millones (9.7 %) se ocuparon en otro tipo de unidades económicas.

Entre el trimestre julio-septiembre de 2024 y el mismo lapso de 2025, la población ocupada en el ámbito no agropecuario disminuyó en 488 mil personas. En otro tipo de unidades económicas se registró la caída más significativa, con 276 mil. Siguieron los establecimientos medianos y grandes, con 179 mil y 175 mil personas menos, en ese orden (ver cuadro 2).

En el ámbito no agropecuario y al distinguir por sexo, el grupo de mujeres ocupadas bajó en 156 mil y el de hombres, en 332 mil. En el tercer trimestre de 2025, la ocupación de los hombres en otro tipo de unidades económicas y en establecimientos medianos fue la que más se redujo respecto al mismo trimestre de 2024 (154 mil y 135 mil, respectivamente). Siguió la ocupación de mujeres en otro tipo de unidades económicas (121 mil).

5 El tamaño se establece con base en el número de personas ocupadas: Micronegocios: de 1 a 15 personas ocupadas en la industria, y de 1 a 5 en el comercio y los servicios. Establecimientos pequeños: de 16 a 50 en la industria, de 6 a 15 en el comercio y de 6 a 50 en los servicios. Establecimientos medianos: de 51 a 250 en la industria y en los servicios, y de 16 a 250 en el comercio. Establecimientos grandes: de 251 y más en cualquier sector de actividad.


Población subocupada 

Otra forma de caracterizar a la población ocupada es por su condición de subocupación. Esta se entiende como la necesidad y disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de lo que su ocupación actual les permite. Al respecto, durante el trimestre julio-septiembre de 2025, la población subocupada en el país fue de 4.3 millones de personas (476 mil menos que en el mismo trimestre de 2024). La cifra representó 7.2 % de las personas ocupadas, tasa inferior a la de un año antes (8.0 %). (Ver gráfica 2). 

Según sexo, en el tercer trimestre de 2025, la población subocupada en las mujeres se ubicó en 1.7 millones, y en los hombres, en 2.6 millones. De esta manera, la tasa de subocupación de mujeres fue de 7.1 % y la de hombres, de 7.3 por ciento.


Al eliminar el factor estacional, la tasa de subocupación disminuyó 0.1 puntos porcentuales en el tercer trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior.

Informalidad laboral

La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Se incluyen —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.

En el tercer trimestre de 2025, la suma de las personas, en todas las modalidades de empleo informal, fue de 33.0 millones. Esto representó 55.4 % de la población ocupada (tasa de informalidad laboral 1 —TIL1—): un incremento de 466 mil personas respecto al mismo lapso de 2024. De manera detallada, 17.6 millones conformaron la ocupación en el sector informal. 6 Esta cantidad constituyó 29.5 % de la población ocupada (tasa de ocupación en el sector informal 1 —TOSI1—) y representó un aumento anual de 833 mil personas. Además, 7.8 millones correspondieron al ámbito de las empresas, gobierno e instituciones; 5.6 millones, al agropecuario; y 2.1 millones, al trabajo doméstico remunerado.

La ocupación informal, según sexo, muestra que hubo 13.6 millones de mujeres en esta situación, cifra que subió en 125 mil respecto a la del trimestre julio-septiembre de 2024. Por su parte, la de hombres ascendió en 340 mil, al pasar de 19.1 millones en el tercer trimestre de 2024 a 19.4 en el mismo periodo de 2025 (ver cuadro 3).

Al eliminar el factor estacional, la TIL1 ascendió 0.4 puntos porcentuales y la TOSI1, 0.5, en el tercer trimestre de 2025 respecto al trimestre previo.


Tasas complementarias

Con el fin de proporcionar a las y los usuarios más elementos que apoyen el análisis de las características del mercado laboral de nuestro país, el INEGI genera un conjunto de indicadores sobre las condiciones o características de inserción en el mercado laboral. Para ello, considera distintos aspectos que van más allá de las mediciones tradicionales y que recogen la heterogeneidad de circunstancias específicas de México. Nótese que el resultado de estas tasas no debe sumarse a lo que se desprende de otras, ya que un mismo grupo o segmento poblacional puede estar presente en más de una de estas. No todos los porcentajes que se mencionan se refieren al mismo denominador (ver cuadro 4).

6 Considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa. De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.


Para el trimestre julio-septiembre de 2025, la TCCO (con referencia en el salario mínimo equivalente, base enero de 2025) representó 33.6 % de la población ocupada, porcentaje menor al del mismo periodo del año anterior (36.8 %). (Ver gráfica 3).


Población desocupada

La población desocupada (población que no trabajó ni una hora durante la semana de referencia de la encuesta, no obstante, buscó trabajo o realizó alguna actividad para poner un negocio o realizar una actividad por su cuenta) en el trimestre julio-septiembre de 2025, fue de 1.8 millones de personas. Estas representaron una TD de 2.9 % de la PEA, porcentaje menor al del mismo trimestre de 2024 (3.0 %). (Ver gráfica 4).


Al estar condicionada a la búsqueda de empleo, la TD es más alta en las localidades grandes, en donde el mercado de trabajo tiene mayor organización. En las zonas más urbanizadas (con 100 mil y más habitantes), la tasa llegó a 3.5 %; en las que tienen de 15 mil a menos de 100 mil habitantes, a 2.8 %; en las de 2 500 a menos de 15 mil, a 2.5 %; y en las rurales (de menos de 2 500 habitantes) fue de 1.7 por ciento.

Las mujeres desocupadas sumaron 750 mil, esto significó un descenso de 13 mil respecto al tercer trimestre de 2024. Por su parte, los hombres desocupados fueron un millón, lo que se tradujo en 60 mil menos en su comparación anual. La TD de mujeres y hombres, en el tercer trimestre de 2025, fue de 3.0 y 2.8 %, respectivamente. La tasa de mujeres se mantuvo respecto a la del tercer trimestre de 2024 y la de hombres fue inferior.

En el trimestre julio-septiembre de 2025, las personas desocupadas de 25 a 44 años representaron 47.6 %: 0.9 puntos porcentuales más en relación con el tercer trimestre de 2024. Siguió el grupo de 15 a 24 años, con una participación de 34.0 %, cifra que disminuyó 0.6 puntos porcentuales.

Entre las y los desocupados, 46.8 % buscó trabajo hasta por un mes, 31.6 % registró una duración de desempleo de más de un mes hasta tres meses y 16.4 %, por más de tres meses. En términos absolutos, y en comparación con el tercer trimestre de 2024, la población que buscó empleo por más de tres meses creció en 27 mil personas y, aquella en el rango de duración de hasta por un mes, en 7 mil. En cambio, la población que buscó empleo más de un mes y hasta tres meses bajó en 65 mil personas.

Con cifras desestacionalizadas, en el tercer trimestre de 2025, la TD a nivel nacional fue de 2.6 %, nivel similar al del trimestre previo. La desocupación en mujeres y hombres se mantuvo.

Población no económicamente activa

La PNEA, en el tercer trimestre de 2025, fue de 41.8 millones de personas (equivalente a 40.5 % del total de la población de 15 años y más): 1.5 millones más respecto al tercer trimestre de 2024. Según sexo, la PNEA de mujeres fue de 29.7 millones (54.3 %): 679 mil más respecto al mismo periodo de 2024. Para los hombres, la cifra fue de 12.1 millones (24.9 %): 836 mil más que un año antes.

Del total de la PNEA, 5.3 millones se declararon disponibles para trabajar (12.6 %), es decir, no buscaron trabajo, pero aceptarían uno si se los ofrecieran. Por esta razón, a este grupo se le considera dentro del sector que eventualmente puede participar en el mercado como desocupado u ocupado. La PNEA disponible decreció en 3 mil personas, entre el tercer trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025. Por su parte, 36.5 millones de personas (87.4 %) declararon no estar disponibles para trabajar porque tenían que atender otras obligaciones, o tenían interés, pero su contexto impedía que pudieran hacerlo (impedimentos físicos, obligaciones familiares u otras condiciones).

II. La ocupación en las entidades federativas

Además de registrar de manera permanente el comportamiento del empleo a nivel nacional, y para los cuatro tamaños de localidades que se mencionaron, la ENOE, en su versión trimestral, proporciona información para las 32 entidades federativas. De esta forma, se puede conocer la complejidad del fenómeno ocupacional a un nivel más detallado de desagregación. 

Los indicadores de la encuesta muestran los mercados de trabajo estatales en sus diferentes dimensiones, desde los segmentos de la fuerza de trabajo que fijan sus expectativas en las posibilidades de acceder al mercado laboral, hasta aquellos que se mantienen en ocupaciones precarias y sin protección laboral en mercados de trabajo con menor grado de desarrollo. Por lo anterior, se recomienda hacer uso de toda la información disponible sobre la participación y condiciones laborales de la fuerza  de trabajo. Así, se tiene un conocimiento completo de la situación laboral a nivel estatal y de los dominios para los que está diseñada la encuesta. 

Las entidades federativas que presentaron las mayores tasas de participación en la actividad económica fueron las siguientes: Baja California Sur (67.5 %), Colima (67.0 %), Yucatán (66.3 %), Nayarit (66.1 %), Quintana Roo (66.0 %), Ciudad de México (62.9 %), Tlaxcala (62.4 %), Sonora (62.1 %) y Nuevo León (62.0 %). 

La tasa de ocupación mostró que el porcentaje de personas ocupadas fue superior en Guerrero (98.8 %), Yucatán (98.5 %), Morelos (98.4 %), Oaxaca (98.3 %), entre otras. Las tasas de ocupación más bajas se presentaron en Tabasco (95.2 %), Coahuila y Ciudad de México (96.1 %), así como en el estado de México (96.3 %). 

Durante el tercer trimestre de 2025, las entidades con las tasas más altas de desocupación fueron Tabasco (4.8 %), Coahuila y Ciudad de México (3.9 %), estado de México (3.7 %) y Sonora (3.5 %). Las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Guerrero (1.2 %), Yucatán (1.5 %), Morelos (1.6 %), Oaxaca (1.7 %), así como en Michoacán (1.9 %). 

Chiapas tuvo la tasa más alta de condiciones críticas de ocupación (47.3 %). Siguieron Tlaxcala (43.4 %), estado de México (42.9 %), Puebla (41.4 %), Tamaulipas (39.7 %), Tabasco (38.3 %), entre otras. Por su parte, Baja California Sur (19.0 %), Nuevo León (21.0 %), Jalisco (21.9 %), Sinaloa (23.9 %) y Aguascalientes (24.9 %) mostraron los niveles más bajos de ocupación en situación crítica, en materia de ingresos y horas trabajadas. 

Los niveles más altos de informalidad laboral se presentaron en Oaxaca (80.1 %), Guerrero (77.2 %) y Chiapas (77.0 %). En cambio, Coahuila (33.3 %), Nuevo León (34.2 %) y Chihuahua (36.5 %) registraron los niveles más bajos de informalidad laboral, durante el tercer trimestre de 2025 (ver cuadro 5).


III. La ocupación en áreas metropolitanas

A nivel de desagregación por área metropolitana, donde el mercado de trabajo está más organizado y se puede conocer con mayor precisión la complejidad del fenómeno ocupacional, la ENOE presenta los indicadores para 39 ciudades o áreas metropolitanas con más de 100 mil habitantes.

En el periodo julio-septiembre de 2025, la PEA para el agregado urbano de 39 ciudades fue de 30.5 millones de personas y representó una tasa de participación de 60.7 por ciento. Asimismo, se reportó una TD de 3.4 %, una tasa de subocupación de 6.3 %, una TCCO de 30.7 % y una TIL1 de 43.7 por ciento.

Entre las áreas metropolitanas con una tasa de participación superior a la del agregado se encontraron las siguientes: León, Tepic, Mérida, Colima, Hermosillo, Ciudad del Carmen, Cancún, La Paz, Torreón, Tlaxcala, Ciudad Juárez, entre otras.

De la población ocupada, 66.1 % se concentró en las áreas metropolitanas de Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla, León, Tijuana, Ciudad Juárez, Toluca y Mérida.

El mayor porcentaje de población ocupada que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas (tasa de subocupación) se reportó en las áreas metropolitanas de Ciudad del Carmen, Villahermosa, Tlaxcala, Culiacán, San Luis Potosí, León, Coatzacoalcos, Pachuca, Tuxtla Gutiérrez, así como en Ciudad de México.

Las áreas urbanas con menor desocupación fueron Mérida, Oaxaca, Colima, Acapulco de Juárez, Ciudad Juárez, Morelia y Cuernavaca.

En los niveles más altos de la ocupación en condiciones críticas —se consideran horas trabajadas y los ingresos como proporción de la población ocupada— se ubicaron Reynosa, Tapachula, Tuxtla Gutiérrez, Tlaxcala, Oaxaca y Ciudad de México. Por el contrario, Guadalajara, Chihuahua, Monterrey, La Paz, Hermosillo y Culiacán presentaron los menores niveles de ocupación crítica.

Los niveles más altos de ocupación en la informalidad se registraron en Tlaxcala, Oaxaca y Acapulco de Juárez. Los porcentajes más bajos se apreciaron en Saltillo, Chihuahua y Ciudad Juárez (ver cuadro 6).