lunes, 12 de septiembre de 2016

Madre e hijo mantienen relación incestuosa en EE.UU.

En Estados Unidos, Monica Mares, de 36 años, tenía 16 años cuando dio en adopción a su hijo luego de dar a luz, 18 años después de eso, se reencontró con su hijo, Caleb Peterson, de 19 años de edad, que había sido criado por otras personas, un día comenzó a preguntarse por su madre biológica. Entonces investigó en Facebook y dio con su paradero. La contactó y días más tarde ya habían acordado reunirse en persona. Monica es madre de 9 hijos además de Caleb pero estaba altamente emocionada con el reencuentro.
“La primera vez que conocí a mi hijo estaba tan contenta que le di un gran abrazo”, dijo Monica. “Fui a buscarlo a la casa de su padre en Texas. Me llamó y pidió que fuera por él. Yo sentí mariposas en el estómago. Nos vimos afuera de la casa y apenas lo vi supe que era él. Venía llorando y me dio un abrazo. Fue casi amor a primera vista, pero antes de eso, fue amor de madre. Él me dio un abrazo de hijo. Luego llegamos a casa y comenzamos a vivir juntos. Sentí que había conocido a alguien nuevo y comencé a enamorarme. Primero le dije, ‘lo siento, no sé cómo reaccionarás, yo soy tu madre y tú eres mi hijo, pero me estoy enamorando de ti’. Él contestó, ‘tú también sabes quién soy yo, pero me daba susto decírtelo’…. Él se estaba enamorando de su madre y yo me estaba enamorando de mi hijo… Lo conversamos un rato y luego fuimos al parque. ‘¿Saldrías de citas con tu madre?’, le pregunté. ‘¿Saldrías de citas con tu hijo?, me preguntó de vuelta. Y yo contesté: La verdad más honesta, es que sí, lo haría.” Luego de eso él me dio un beso y ese beso llevó a otra cosa. Estamos profundamente enamorados”, señaló Monica.
Caleb Peterson también dijo, “Nunca nadie me cocinó ni regaló nada. Ella fue la primera persona y después de una o dos semanas de haberla conocido, comencé a enamorarme. Esto va mucho más allá de una relación madre e hijo. En ciertos aspectos la veo como una madre, pero en la mayoría no. Nunca pensé que estuviera haciendo algo mal, no se sintió incorrecto, se sintió normal, como si hubiera conocido a una chica en un bar. Nunca creí que nos meteríamos en problemas por esto, ella es un adulto, yo soy un adulto, y ambos tomamos nuestras propias decisiones”, explicó.
Ellos nunca pensaron que tendrían problemas, pero tanto las redes sociales como la ley han enfurecido con este caso. Ambos se enfrentan a una pena de hasta 18 meses de cárcel si las autoridades de la localidad de Clovis, en Nuevo México, los hallan culpables de incesto. Este delito está tipificado como crimen en los 50 estados de Estados Unidos, aunque las penas varían de acuerdo con cada entidad. Un jurado emitirá su veredicto en los próximos días. El caso de Mares y Peterson es conocido como ‘atracción sexual genética’, un término que describe el fenómeno de atracción sexual entre personas genéticamente cercanas como hermanos, primos de primer y segundo grado e incluso padres e hijos, sin embargo, Mares y Peterson, de ascendencia nativa americana, están dispuestos a encarar todos los obstáculos que hallen en su camino con tal de estar juntos. "Nunca creí que estuviera loco por tener todos estos sentimientos porque nunca la vi como mi madre. Fue más bien como si hubiera salido a conocer a una persona al azar. No me sentí mal, sino normal”, explica él. Monica Mares comento que si él hubiera estado con ella todo este tiempo, no cree que nada de eso estaría pasando entre ellos, además afirmó que él es el amor de su vida y que no quiere perderlo. "Mis hijos lo quieren, al igual que mi familia. Nada podrá interponerse entre nosotros, ni las cortes, ni la cárcel, nada”, concluye la mujer.
En febrero pasado, un pleito con los vecinos que derivó en la llegada de la policía, terminó por evidenciar su caso ante las autoridades, que desde entonces tomaron cartas en el asunto y aunque llegaron a vivir juntos, las autoridades les impusieron una restricción para verse hasta que se resuelva el proceso. Actualmente, Mares no puede ver a sus otros hijos ni tener ningún tipo de contacto con Peterson, por una orden judicial, pero ella dice que todo ha valido la pena, pues es lo mejor que le ha pasado en su vida y quiere pasar el resto de su vida con él. "Tengo que estar a su lado. Cuando salga de prisión me mudaré a un estado que nos permita estar juntos”, afirma. Caleb está dispuesto a pasar por lo mismo. "Lo que sea que tenga que suceder pasar para estar juntos”, agrega. Además de los problemas legales, Mares y Peterson deben lidiar con el repudio de algunos vecinos y miembros de su comunidad desde que el caso salió a la luz, incluso han recibido amenazas de muerte. "He tenido muchos problemas con la gente. Me llaman ‘incestuosa’”, denuncia la mujer.
Pese al rechazo generalizado, una organización que respalda los romances entre personas con lazos consanguíneos les ha brindado su apoyo. Cristina Shy, quien encabeza el sitio electrónico www.lilysgardener.com, una entidad que defiende historias similares como la de Mares y Peterson, asegura que está siguiendo el caso de cerca. "Somos adultos. No somos pedófilos y queremos estar juntos pero estamos relacionados. Eso no debería ser un factor”, considera Shy, quien tiene una relación ilegal con su medio hermano. La activista espera recaudar fondos para conseguir un abogado de alto perfil que defienda el caso de Mares y Peterson, incluso si es necesario llegar a la Suprema Corte de Justicia y dijo que el caso podría sentar un precedente y cambiar la legislación en todo el país. Sin embargo, ellos aseguran que el amor es más fuerte y que están dispuestos a ir a la cárcel para comprobarlo. (con información de Excelsior)

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