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lunes, 24 de noviembre de 2025

THY METHOD presenta 'Degodify', un álbum que examina el peso de la fe, la violencia y la reconstrucción personal

  • 'Degodify' es el retrato sonoro de cómo la fe, el abuso y la búsqueda de identidad modelan y fracturan la vida hasta impulsar una reconstrucción personal

'Degodify' es un viaje de metal progresivo moderno que confronta la fe, el abuso y la reconstrucción individual desde una mirada íntima y visceral. En este trabajo, el proyecto unipersonal del músico colombiano Nicolás Restrepo reflexiona sobre los sistemas de control que atraviesan la vida humana a través de la fe, la culpa, la tradición y los vínculos familiares.



La historia de THY METHOD nace de un trayecto personal extenso. Tras iniciarse en el rock y el heavy metal en la adolescencia y componer desde temprana edad con recursos limitados, Nicolás desarrolló un lenguaje basado en la intuición y la experimentación. Años después, un período de distancia con la música derivó en un proceso de introspección que lo condujo de regreso a la guitarra ya las ideas que terminarían dando forma al álbum.

Ese retorno coincidió con la necesidad de examinar críticamente creencias heredadas y estructuras de poder que habían marcado su vida. De allí surge THY METHOD y la noción de desendiosar: desprenderse de los mandatos que se presentan como verdades absolutas.


'Degodify' se construye sobre influencias como Opeth, Tesseract, Haken, Gojira, Symphony X, Jinjer y Dream Theater, referentes que atraviesan el trabajo rítmico, la espacialidad instrumental y la narrativa de cada pieza. El disco fluye entre atmósferas tensas, variaciones dinámicas y pasajes que acompañan de manera orgánica su contenido lírico.

Para la región, la presentación se centra en tres canciones que dialogan con realidades profundamente latinoamericanas: religiosidad, violencia intrafamiliar y búsqueda de autonomía.

'Martyr' explora la vida de una mujer sometida a un vínculo espiritual que la marca como mensajera y penitente. Su “don divino” —la clarividencia— se convierte en una condena que la obliga a presenciar visiones de muerte y destrucción. El relato se sostiene en la figura de un dios que define su destino y legitima su sufrimiento. Los segmentos intensifican la sensación de encierro espiritual. Musicalmente, la pieza alterna densidad, violencia y pasajes íntimos que evocan la lucha entre obediencia, horror y culpa.


'Buried Man' aborda el resurgimiento de un individuo que decide romper con una fe heredada y con un entorno que lo empuja hacia un modelo de vida ajeno a sí mismo. El tema sigue el tránsito desde la desorientación y el miedo aprendido hasta la reivindicación personal, enfatizando la importancia de levantarse usando herramientas propias. La canción refleja la renuncia a cargas emocionales impuestas y la búsqueda de un camino guiado por la voluntad individual.


'Cerberus' exponen la violencia que se oculta tras la fachada del formato familiar tradicional. La canción retrata a un personaje controlador y emocionalmente perverso que restringe la autonomía de alguien cercano. Inspirada en Psicosis y El Resplandor, revela la degradación psicológica que emerge en entornos donde la dominación se disfraza de estructura moral.

La metáfora de Cerberus —el guardián del Hades— refuerza la idea de encierro. Los interludios muestran la dualidad del agresor: recuerdos distorsionados, culpa desplazada e indulgencia hacia sí mismo, mientras la música sostiene el relato con cambios abruptos y atmósferas opresivas.


Como eje conceptual aparece 'Degodify', pieza que representa la ruptura entre el individuo y los preceptos que lo han regido. La canción transita entre culpa impuesta, obediencia ritual y la comprensión de que la fe heredada ha limitado deseos, autonomía y pensamiento crítico. Imágenes de encierro, penitencia y revelación sostienen el relato de emancipación espiritual.


El álbum fue grabado y masterizado por Nicolás Sadovnik, y producido junto a Nicolás Restrepo en El Búnker Estudios, en Bogotá. Fabián Rivas aporta las voces y Mauricio Manrique la batería. La identidad visual estuvo a cargo de Adalberto Camperos ( Electrobudista ), quien desarrolló ilustraciones que dialogan con los temas centrales del disco: vigilancia, control, deconstrucción y el colapso simbólico de las estructuras tradicionales.

Explora el concepto musical de THY METHOD



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martes, 17 de marzo de 2020

OMV RADIO recomienda: Hell and Heaven triunfa pese a las cancelaciones

○ Jinjer y Soulfly se encargaron de hacer el cierre en el escenario principal.

Aún con el balance negativo de bandas que a última hora se vieron obligadas a cancelar su participación como fue el caso de King Diamond, Megadeth, Death Angel y Heaven Shall Burn debido a la emergencia sanitaria desatada en sus países de origen, el Hell and Heaven Metal Fest se reivindicó con los 35 mil fans que asistieron el domingo a la segunda y última cita, logrando que la gente se marchara satisfecha luego del gran ambiente vivido gracias a las presentaciones de artistas como Rhapsody, Soulfly, Nervosa, Crazy Town y Jinjer, una poderosa agrupación ucraniana lidereada por Tatiana Shmaylyuk que con su Groove metal hizo un cierre bestial de una décima edición que aún con las notables ausencias no quedó a deber, gracias a la impecable organización y logística en los escenarios y producción que hicieron que todo sonara y marchara como se había señalado la víspera.

Desde el mediodía la gente comenzó a ingresar al recinto al tiempo que en el Alternative Stage sonaban Ruinas, Inés Chávez y Deathdealers, mientras que en el Hard Tent las bandas Olded, Young Lust y Pancho Killer hacían de las suyas. En el escenario gemelo principal, denominado como Hell y Heaven Stage respectivamente, la presencia de Raped God 666, el Cuervo de Poe, Salvador y los Eones, Cemikan (que hizo uno de los mejores shows de la tarde y que dejó patente el porqué son la banda mexicana preferida del Wacken) armaban la fiesta mientras los asistentes comenzaban a poblar la amplia explanada del Centro Dinámico Pegaso, que al igual que el sábado, implementó un visible operativo en el que se privilegiaron las medidas sanitarias básicas de aseo de manos e higiene en general y se agilizaba la distribución de gel, jabón y mascarillas entre los asistentes gracias al apoyo de personal especializado que brindaron atención personalizada en todo momento.

La constante esta tarde fue ver a familias completas llegando a disfrutar de una jornada musical escuchando a sus bandas favoritas. El conocer de forma oportuna los horarios ayudó a que la movilidad entre los escenarios fuera fluída, lo que permitió que las aglomeraciones y confusiones prácticamente no existieran. La aldea vikinga que albergó batallas a su estilo y con personajes de la época sirvieron como remanso ante la furia que ya se desataba gracias a los riffs de bandas como Deadly Apples, Hypno5e, Pressive, Incite, Raxas, Anna Fiori, Anabantha, Next, entre otros talentos que dejaron muy en alto el ánimo del público. La constante en cada uno era la satisfacción visible de la gente al estar disfrutando del que muy probablemente sea el último evento masivo en las próximas semanas que se desarrolle en el país, tras la cascada de cancelaciones y postergaciones que tornan incierto el panorama del entretenimiento.

Los promotores del festival Hell and Heaven comentaron sentirse afortunados de tener el apoyo y respaldo del público en ambas jornadas y, sobre todo, sorprendidos al ver tantas opiniones positivas en todas las redes y grupos sociales, en donde de forma unánime mediante diversos mensajes les reconocían el esfuerzo de haber seguido adelante con el evento pese a las cancelaciones de varios artistas y aún así, con todos ésos obstáculos, sacar adelante el festival empujados por el empeño y el compromiso de agradar a la gente y cumplirles en todo lo posible el ofrecimiento original, así como por la responsabilidad y dedicación que la promotora puso con la implementación de las medidas sanitarias básicas en todos los servicios que sin duda contribuyó a que los asistentes se sintieran seguros y en un ambiente sano y limpio, aunado al buen audio en todos los escenarios, así como la puntualidad con la que cada acto se llevó a cabo.  

Al final y tras la descarga de Jinjer como cierre del décimo aniversario del festival, en la puerta de salida del Foro Pegaso se leía con claridad en el arco “Nos vemos en el 2021”. Así se hará seguramente y esta vez nada impedirá que se demuestre porqué Hell and Heaven es el mejor festival de su género en este país.