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jueves, 27 de marzo de 2025

Gobierno de México retira 6 mil mts. de redes ilegales de enmalle, libera diez totoabas y dos tortugas en el Alto Golfo de California


●    25 ejemplares de totoabas quedaron atrapados en las redes; los cuerpos fueron inutilizados para evitar su aprovechamiento ilegal

●    PROFEPA, MARINA y CONAPESCA intensifican los patrullajes en la zona


Como resultado de un operativo conjunto realizado por la Secretaría de Marina (SEMAR), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), la madrugada de este 25 de marzo fueron aseguradas tres redes de enmalle utilizadas para la pesca ilegal de totoaba. El hallazgo ocurrió 37 kilómetros al norte del puerto de San Felipe, en la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado.

En las redes se encontraron 25 ejemplares de totoaba atrapados, los cuales sumaban 875 kilogramos en total. Para evitar su aprovechamiento ilegal, los cuerpos de estos peces fueron inutilizados. Además, se logró liberar con vida a 10 totoabas y dos tortugas marinas.

Las redes decomisadas tenían una longitud total de 6 mil metros: dos de ellas medían 3 mil metros en conjunto y contenían los 25 ejemplares atrapados, mientras que la tercera red, de aproximadamente 3 mil metros, no contenía peces.

La captura de totoaba está prohibida, pues es un ejemplar de vida silvestre en riesgo; su captura amenaza también a la vaquita marina, mamífero endémico del Golfo de California en peligro de extinción. La captura ilegal de totoaba obedece al tráfico internacional de su vejiga natatoria.

Este operativo forma parte del Plan de Acción de Cumplimiento del Gobierno de México para prevenir la pesca y el comercio ilegal de totoaba. Dicho plan se implementa a través del Grupo Intragubernamental de Sustentabilidad del Alto Golfo de California (GIS), que tiene como objetivo principal proteger a la vaquita marina.

La coordinación entre la PROFEPA, la SEMAR y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a través de la CONAPESCA, y la colaboración con Sea Shepherd Conservation Society, han logrado que se intensifiquen los patrullajes y la vigilancia en la zona, con el fin de erradicar el uso de redes de enmalle en el Alto Golfo de California.

viernes, 7 de febrero de 2025

México informa a CITES los avances del Plan de Acción para controlar la pesca de Totoaba y proteger a la Vaquita Marina

El Comité Permanente apoyó las recomendaciones de la CITES, en las que se reconocen los continuos progresos realizados por nuestro país.

  • Se han cumplido 82 de 101 acciones comprometidas por el Gobierno de México, destacando una disminución del 97.6% en la presencia de embarcaciones en la Zona de Tolerancia Cero
  • Derivado de las diversas medidas implementadas, actualmente se registra un cambio en el estatus de la población de vaquita al pasar de una tendencia de disminución hacia “estable”

Durante la 78ª Reunión del Comité Permanente de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), el Gobierno de México informó sobre el cumplimiento de 82 de las 101 acciones del Plan de Acción para prevenir la pesca y el comercio ilegal de Totoaba, sus partes y/o derivados en protección a la Vaquita Marina, y está en proceso de cubrir las restantes.

La subsecretaria de Política Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Marina Robles, quien encabeza la delegación mexicana junto con la Procuradora Federal de Protección al Ambiente, Mariana Boy Tamborrell, y la Embajadora Francisca Méndez Escobar, titular de la Misión Permanente de México ante las Naciones Unidas, destacó el papel que han jugado las distintas autoridades que participan de forma coordinada a través del Grupo Intragubernamental para la Sustentabilidad en el Alto Golfo de California, desde una perspectiva técnica, de aplicación de la ley y de carácter social y comunitario. 

Los trabajos de monitoreo con detección acústica develan un cambio en el estatus de la población de esta marsopa, al pasar de una tendencia a la disminución, a una de estabilización en los últimos cuatro años. De manera que en 2024 se tuvo el valor más alto de los ocho años previos, hecho que se suma al avistamiento de un ejemplar juvenil de un año de edad, durante el crucero de observación de 2024 y al avistamiento de dos crías en 2023.

Estos resultados se deben en parte a la serie de acciones que se han implementado, como la disminución de embarcaciones que  ingresan a las áreas donde se encuentra la vaquita y que en los últimos dos años pasó de 171 a cuatro en la Zona de Tolerancia Cero, lo que equivale a una disminución del 97.6%.

Otro avance importante es el Sistema de Vigilancia de Largo Alcance que se instaló y funciona al 100%, con un nuevo equipo que permite un alcance de 25 kilómetros. Asimismo, el nuevo proceso de actualización del padrón de pescadores, que inició en diciembre de 2024, presenta un avance del 50% de los permisionarios en la comunidad de San Felipe.

Por su parte, la Secretaría de Marina continúa con la labor que inició en 2023, para colocar  a las embarcaciones legales un holograma de seguridad, lo que hará más eficiente la identificación y monitoreo de embarcaciones menores. 

En cuanto a la cooperación trinacional, México resaltó la importancia de mantener la corresponsabilidad de China y Estados Unidos en la atención a la problemática vinculada al comercio ilegal de Totoaba, como países de tránsito y destino del producto ilegal que se comercializa.

“Sin duda, la cooperación internacional es esencial entre los países de tránsito y destino, por ello, vemos con optimismo los avances del Grupo de Contacto Trilateral con China y Estados Unidos, e invitamos a otros países y organizaciones a colaborar en la materia, porque sabemos que el comercio ilegal de vida silvestre es un problema complejo que atañe a todos los países”, subrayó la Subsecretaria Robles.

Adicionalmente, la funcionaria mexicana comentó que se impulsa una reforma integral a nivel nacional para incrementar las penas a quienes cometan delitos en materia ambiental; armonizar el marco legislativo nacional con los marcos internacionales en materia de pesca sustentable; así como otorgar a la Secretaría de Marina atribuciones para aplicar de manera directa las inspecciones y sanciones en materia pesquera, lo que permitirá que la dependencia ponga en marcha la operación del sistema de monitoreo satelital de embarcaciones pesqueras menores.

Otra de las acciones paralelas que se están explorando son actividades productivas alternativas sustentables que, sin impactar el hábitat de la Vaquita Marina y otras especies, permitan nuevos medios de vida de las comunidades de pescadores. Esto incluye la mejora continua de artes de pesca sustentable, en coordinación con las comunidades, y la próxima temporada de pesca de Curvina Golfina se pondrá a prueba el funcionamiento de un prototipo de red “lámpara” elaborada con el apoyo de la FAO.

Por su parte, el Comité Permanente apoyó las recomendaciones de la CITES, en las que se reconocen los continuos progresos realizados por nuestro país, destacando que la mayor parte de las acciones comprometidas en el Plan de Acción y alentó a México a continuar con aquellas pendientes, así como informar avances en la 79 reunión del Comité Permanente en noviembre del 2025.

Finalmente, la organización Sea Shepherd Conservation Society compartió que colabora con la Armada de México para monitorear, detectar y recopilar información sobre las actividades de pesca ilegal en el refugio de la Vaquita. En 2025, Sea Shepherd agregará activos adicionales, incluidos barcos y drones, para patrullar el refugio de la Vaquita. “Trabajaremos con el Gobierno de México para mejorar y expandir el sistema acústico para detectar a la Vaquita, esta investigación es fundamental para definir las áreas que requieren protección y garantizar la conservación efectiva de esta especie en peligro crítico de extinción”, explicó la organización en su declaración. 

La delegación mexicana que participa en la 78ª Reunión del Comité Permanente de la CITES también está conformada por autoridades de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), la Secretaría de Marina (SEMAR), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a través de la Misión Permanente de México ante las Naciones Unidas y otros organismos internacionales con sede en Ginebra.

lunes, 23 de febrero de 2015

Prohíben la pesca en el Alto Golfo de California

MILENIO Baja California Pescadores del Alto Golfo de California (principalmente de San Felipe y Santa Clara) serán retirados del mar. Un acuerdo histórico será firmado por Semarnat, Profepa, cooperativas de pescadores en la zona y Sedesol apunta que durante dos años no se podrá ejercer la pesca para proteger a la marsopa mexicana, mejor conocida como vaquita marina, y que costará poco mas de mil 36 millones de pesos.
El documento titulado "Acuerdo por el que se suspende la pesca mediante el uso de redes de enmalle, cimbras y/o palangres en el norte del Golfo de California" aún no ha sido firmado por las autoridades correspondientes, aunque según versiones de las agrupaciones de pescadores la salida del mar sería a partir del 1 de marzo. Si bien ese documento solo establece que entrará en vigor una vez publicado en el Diario Oficial de la Federación, el documento Manifestación de Impacto Regulatorio (MIR) de Impacto Moderado 34164, actualizado por última vez el 10 de febrero, concuerda con esta versión, ya que especifica que entrará en vigor el 1 de marzo. El acuerdo busca compensar económicamente a los permisionarios, pescadores y a la cadena productiva para que durante ese tiempo cesen de su principal actividad económica para proteger a la marsopa mexicana, que puede desaparecer en 2018, según el informe del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva) presentado en 2014, el cual ha fungido como el principal ente que busca la recuperación de la marsopa. El monto económico que será repartido entre los beneficiarios de este acuerdo es de mil 36 millones 371 mil 252 pesos, por los dos años de veda. Cada año, costará 518 millones 185 mil 627 pesos que serán distribuidos en 271 millones 48 mil 867 pesos para la compensación de permisionarios (dueños de permisos, pero que no salen a pescar), 135 millones 524 mil 433 pesos directo a pescadores y 83 millones 402 mil 327 pesos para la cadena productiva (mecánicos de pangas, comercializadores, constructores de redes, mano de obra, etcétera). Además se prevén 28 millones 210 mil pesos para el programa de vigilancia comunitaria, que incluye 35 salidas anuales de inspección por panga, según el documento "Presentación de esquema de compensación a pescadores del Alto Golfo de California", realizado por Semarnat y fechado el 31 de octubre del 2014. Esto sumado a la vigilancia adicional proporcionada por Profepa, que aseguró a MILENIO que cuentan con tres aviones no tripulados (drones), lanchas equipadas para pernoctar y la vigilancia habitual que se ejecuta en la zona. Entre la documentación obtenida se especifica que las comunidades deberán realizar los padrones de los beneficiarios y después Sedesol se encargará de verificar que se trate de personas involucradas con la pesca. Sin embargo, no se encontró en esta investigación un documento previamente firmado por los involucrados en los que se especifique un mecanismo claro de cómo será la verificación. Es importante mencionar que, según versiones de las federaciones pesqueras, la compensación a permisionarios, a la vigilancia y el recurso para la cadena productiva será entregado a las cooperativas pesqueras de cada región y a los pescadores se les depositará de manera bimestral en una cuenta bancaria. En los datos del Inegi, San Felipe cuenta con 16 mil 702 habitantes y el Golfo de Santa Clara tiene 3 mil 967. Son comunidades principalmente pesqueras, ya que a excepción de la temporada de Semana Santa en San Felipe, no hay actividad turística en la zona. A pesar de contar con menos población, Los permisos de pesca se concentran en Santa Clara que tiene 860 y mientras que San Felipe cuenta con 494 permisionarios, que prácticamente se paralizarán durante el periodo del acuerdo. Además de labores de vigilancia comunitaria no se contemplan actividades para los pescadores que se quedarán en casa, para las mujeres que no irán a cortar cabeza de camarón, para los mecánicos que no van a reparar lanchas, ni para nadie que tenga algo que ver con esta actividad. En ningún documento firmado previamente por los pescadores o cooperativas, se contempla el fomento benéfico del tejido social. 2 mil 500 familias de pescadores, más la cadena productiva —aproximadamente mil familias más en el caso de San Felipe y casi la totalidad de la población del Golfo de Santa Clara— quedarán en el ocio. Según Ramón Franco, dirigente de la federativa pesquera Andrés Rubio Castro, en varias ocasiones, personal de Sedesol ha visitado el puerto de San Felipe para corroborar los padrones de beneficiarios; sin embargo, ésta información no ha sido corroborada por esa secretaría a pesar de las múltiples solicitudes de MILENIO a sus funcionarios. Para Marco Cortés, pescador de 24 años, la salida del mar representa un cambio radical en su vida y la de su familia. Sin saber hacer otra cosa acepta el acuerdo y espera que el tiempo pase rápido. "Pues la verdad uno está inconforme ¿por qué? Porque es un beneficio para uno andar pescando y es como si fuera un deporte, una satisfacción de uno. "Toda mi vida me he dedicado a esto, pues no sé hacer otra cosa, me gusta la pesca y pues que me dicen vamos a ballenería, la verdad no se me hace justo, porque uno ya está acostumbrado a la pesca y nos sustenta a la familia", afirmó. Paradójicamente, las embarcaciones grandes no tienen de qué preocuparse, pues no se contempla su salida. Según el subprocurador de Recursos Naturales de la Profepa, Alejandro del Mazo, la razón es sencilla, debido a su tamaño, éstas y sus redes son más fáciles de vigilar. Silvia Díaz, encargada del programa de Greenpeace "Salvemos a la vaquita", no vislumbra un buen curso de este acuerdo: "Si en el gobierno federal no hay unas medidas para controlar la efectividad que hay en este papel, entonces no va a poder ser posible, y si no hay una alternativa confiable para las comunidades y los pescadores, tampoco. Porque si ellos no tienen nada que hacer y es de lo que viven, pues van a tener que buscarse la vida, y si para ellos la forma más fácil es salir a pescar, lo van a hacer". TOTOABA: LA OTRA AMENAZA DE LA MARSOPA Pero hay otros riesgos. En el estudio de Cirva, se especifica una amenaza inminente para esta especie: la pesca ilegal de totoaba. Según versiones de Semarnat, Profepa, pescadores de la zona y permisionarios, los pescadores ilegales buscan esta especie para vender su vejiga o "buche" como ellos le llaman, hasta en nueve mil dólares a compradores chinos que la comercializan como una sopa afrodisiaca en aquél país. Para un ex pescador ilegal de totoaba, que pidió omitir su nombre, se trata de una práctica peligrosa y mal pagada para los que salen en busca de este animal. "Se la entregamos al patrón, al dueño de la panga y él se encarga de comercializarla. No sé qué procedimiento tenga (...) Pagan entre 100 y 200 dólares. Uno tiene que callarse con todo eso, porque hay peligro de muerte". La totoaba es otra especie dentro de la clasificación de peligro de extinción, según lo establece la Norma Oficial Mexicana NOM-059-Semarnat-2010, pero pescadores de la zona ,que conviven día a día con las especies marinas, aseguran que se ha reproducido y por ende el aumento de su pesca ilegal. Se preguntó al subsecretario de la Semarnat, Rafael Pachianno, si no sería más fácil legalizar la pesca de la totoaba para poder regular sus redes y evitar así que los pescadores sean seducidos por esta actividad, que él calificó como la principal amenaza de la vaquita. Su respuesta fue que no han realizado estudios recientes sobre la población actual de la totoaba que culminen en determinar que este animal está fuera de peligro. Sobre esto, Alejando Del Mazo, de Profepa, aseguró que esta decisión podría ser perjudicial para la totoaba. "Sería bueno seguir haciendo estudios de la recuperación de la población de la totoaba porque sí se ha recuperado, pero eso no quiere decir que vayamos nosotros a tomar una decisión a la ligera o anticiparnos y sacar esta especie de la categoría de riesgo, porque no vaya a ser que nos suceda como con el pepino de mar (...) No tenía aprovechamiento comercial y en cuanto se abrió la pesca, es una especie que ya empieza otra vez a estar en una situación crítica porque se ha sobre explotado". PERIODO INSUFICIENTE Pese a esto, la apuesta del gobierno federal es sacar a los pescadores de mar con este millonario acuerdo. Según el biólogo Armando Jaramillo, investigador del Instituto Nacional de Cambio Climático y miembro del Cirva, es imposible garantizar la reproducción de la vaquita en un periodo de 24 meses. Asegura que se necesitan por lo menos 30 años para que la vaquita marina este fuera de peligro. "Estimamos que para que la vaquita recupere una población como la que tenía hace años, tomará en el orden de décadas", aseguró. Según el documento enviado por Sagarpa en respuesta de las solicitudes de Cofemer sobre el acuerdo fechado el 23 de enero del 2015, asegura que la suspensión de redes busca disminuir la posible afectación al cetáceo y realizar una evaluación "precisa" de la población, más no a la reproducción. "Lo que se espera es que por lo menos se sigan contabilizando este último número de organismos como una señal de que por lo menos se sigan contabilizando 97 vaquitas, como una señal de que por lo menos, la población se vio favorecida por la suspensión de las actividades de pesca", explicó. También hay quienes ha sido voces contrarias al acuerdo, pero que luchan por salvar a la vaquita marina, como el biólogo Alejandro Olivera, coordinador de políticas públicas del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), quien asegura que el acuerdo es una medida paliativa, que podría traer conflictos inminentes dentro de las comunidades afectadas. "Parece que está hecho sobre la marcha, llega mucho dinero, se va a repartir, pues hay conflictos ya en las comunidades, como se va a repartir y pues eso puede traer una problemática social. Es por eso necesario seguir probando nuevas artes de pesca", afirmó. Pero se suma una preocupación más: cada pescador y permisionario tendrá en su poder las redes, pangas y todas las herramientas pesqueras porque no les serán retiradas. Alejandro Olivera dijo que "es necesario garantizar que los pescadores van a dejar de pescar en el área porque en otras ocasiones se han otorgado o se han comprado permisos, regresan a pescar, a hacer su actividad de forma ilegal, por ello son las recomendaciones del mismo comité nacional para la recuperación de la vaquita que habría que consignar las redes durante este periodo, reforzar la vigilancia". Pese a esto, tampoco se contempla en ningún documento firmado por los involucrados en la construcción de esta política, que se les confisquen las redes como una medida de seguridad. Silvia Díaz, de Greenpeace, asegura que la medida puede fomentar la pesca ilegal,"y un primer paso, que para nosotros sería básico, sería decomisar estas redes, si durante dos años no se van a poder usar, se tienen que almacenar, no tienen que estar a disposición de los pescadores, no las pueden usar (...) y la otra, muy importante, es dar una alternativa a las comunidades para vivir, eso es muy importante, porque se puede venir un problema de desintegración social y eso no se soluciona dando dinero..." El suprocurador Del Mazo, de Profepa, aseguró que esta medida sería inviable por la dificultad de poner a los implicados de acuerdo. "Los propios pescadores, aunque hemos recibido buena cooperación de algunas cooperativas pesqueras, no ha sido al caso de todas, y pudiera ser complicado el tema de retirarles algo que de alguna forma es de ellos". Un millonario acuerdo que paralizará a dos comunidades pesqueras por dos años, sin un programa social sustentable mientras eso sucede, que contempla la auto regulación al dejar en manos de las federaciones y cooperativas la repartición de los recursos —excepto en el caso de los pescadores— y que permite a éstos conservar sus redes entrará en vigor toda vez que terminen los últimos detalles del acuerdo y las autoridades lo publiquen en el Diario Oficial de la Federación. RESIDENTE DISTINGUIDO La vaquita marina es una de las seis especies de marsopas que existen en el mundo. Solo existe en nuestro país. Habita en una zona de 5 mil metros cuadrados del Alto Golfo de California. En 1997 el gobierno federal creo el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva) como un Órgano Técnico Internacional y en la que participan científicos de Noruega, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, y México. Según su último informe (2014), se estima que actualmente existen menos de 98 ejemplares, probablemente, menos de 25 hembras maduras sexualmente. Esta especie está en riesgo inminente debido a que las artes de pesca, utilizadas para atraer camarón o pescado escama, la atrapan incidentalmente y muere. El comité internacional ha sido la principal presión del gobierno mexicano para que frene la pesca en esa zona, mientras busca una red prototipo que permita la actividad pesquera, pero que no mate a la marsopa. El acuerdo no incluye la pesca de curvina golfina que se ejecuta durante los meses febrero, marzo y abril.