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lunes, 15 de diciembre de 2025

El Museo Nacional de Arquitectura presenta "Quimeras Modernistas. Mario Pani y Guillermo Zamora"

Mario Pani Darqui introdujo en México los principios del funcionalismo europeo, adaptándolos a la realidad social y cultural del país.

  • Una mirada única al legado de la modernidad arquitectónica en México mediante el diálogo entre dos figuras clave del siglo XX
  • El público reconocerá la Ciudad de México a través del legado arquitectónico y urbanístico que le dio identidad en la época posrevolucionaria
  • El recinto del INBAL, organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, presenta la exposición del 13 de diciembre de 2025 al 3 de mayo de 2026

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Nacional de Arquitectura, presentan la muestra “Quimeras modernistas. Mario Pani y Guillermo Zamora”, una exposición que ofrece una mirada única al legado de la modernidad arquitectónica en México a través del diálogo entre dos figuras clave del siglo XX: Mario Pani Darqui y Guillermo Zamora. 

Mario Pani Darqui (Ciudad de México, 29 de marzo de 1911-23 de febrero de 1993) fue un arquitecto y urbanista clave en la modernización del paisaje mexicano durante el siglo XX. Introdujo en México los principios del funcionalismo europeo, adaptándolos a la realidad social y cultural del país. 

A partir del valioso archivo personal de Pani, se presenta una selección de imágenes que documentan y reinterpretan algunos de sus proyectos urbanos más emblemáticos, como la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco y el Conjunto Urbano Presidente Alemán, obras que impulsaron la vivienda colectiva vertical y el urbanismo moderno en la capital del país.

Lo anterior, a través de las fotografías de Guillermo Zamora (Apizaco, Tlaxcala 1913 – Ciudad de México, 2002), pionero mexicano de la fotografía arquitectónica y destacado artista visual, quien capturó con gran precisión y sensibilidad estética el espíritu urbano de los proyectos de Pani. Zamora documentó la obra de importantes arquitectos del movimiento moderno mexicano, entre ellos Juan Sordo Madaleno, Luis Barragán y Mario Pani. Sus imágenes reinterpretan los espacios arquitectónicos, otorgándoles una nueva lectura visual lo que permite apreciar la dimensión estética y social de los conjuntos urbanos. 

La curadora de la muestra, Rocío Guerrero Mondoño, comentó que la exposición surge del registro documental del proceso histórico de la construcción de edificios emblemáticos de la Ciudad de México: “No sólo queremos visibilizar el trabajo de Mario Pani como arquitecto y la modernidad que sus edificios trajeron a México, sino también el trabajo fotográfico de Guillermo Zamora, reflejando el México posrevolucionario”.

De acuerdo con la curadora, son tres ejes temáticos: las imágenes del México que buscaba su reconstrucción cultural y social tras la Revolución; siguen aquellas obras que se capturaron con una mirada cinematográfica, sin dejar de lado la idea principal, que es el retrato arquitectónico, y termina con fotografías que reflejan la visión social y de cotidianidad que Pani imaginó en sus ciudades modernas, en las que resalta su visión del ocio.

“Por primera vez se planean viviendas sociales para darle calidad de vida a la gente y es el primer arquitecto que empieza a utilizar murales en edificios nuevos”, explicó Rocío Guerrero. 

“Quimeras modernistas. Mario Pani y Guillermo Zamora” permite al público comprender la construcción del México posrevolucionario, la historia de la Ciudad de México y, a partir de ello, analizar el presente en búsqueda de un futuro, todo, a través de las fotografías de edificios que dan identidad a la capital del país.

“Ver el archivo en fotografías permite reconocer la aportación del arquitecto y del urbanista, pero también imaginar cómo esas ideas pueden volver a posicionarse en los proyectos de las nuevas generaciones… Queremos que el visitante encuentre no sólo historia, sino inspiración: estas utopías del siglo XX siguen siendo herramientas para pensar el futuro urbano”, declaró  la Directora Nacional de Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey, Lizette Zaldívar Larrañaga.

El legado de Mario Pani abarca 136 proyectos, que incluyen viviendas, escuelas, hospitales, edificios públicos y planes urbanos. El archivo personal del arquitecto que documenta el trabajo arquitectónico y urbanístico está en resguardo del Instituto Tecnológico de Monterrey. Se conforma de dos mil 900 positivos fotográficos, casi mil 400 contactos, poco más de mil negativos (de base flexible, en tamaños de 5 x 7 y 8 x 10 centímetros.), casi mil transparencias (diapositivas), 56 plantas (dibujos) arquitectónicas, 14 álbumes con recortes de diarios, 13 películas de 16 milímetros y decenas de otros documentos de diverso tipo; realizados en gran parte por el fotógrafo Guillermo Zamora. 

En 2015, fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como parte del Registro Memoria del Mundo México, por su valor histórico y cultural. 

La exposición se visita en el Museo Nacional de Arquitectura, ubicado en el tercer piso del Palacio de Bellas Artes.

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miércoles, 20 de noviembre de 2024

Espacio Cultural San Lázaro organiza mesa de análisis sobre perspectivas de la Revolución Mexicana

* Una efeméride tan importante como esta no se puede dejar pasar: Robles Andrade


* México sigue viviendo finalmente en esta época posrevolucionaria


La Secretaría General de la Cámara de Diputados, a través del Espacio Cultural San Lázaro, que dirige el Maestro Elías Robles Andrade, organizaron la mesa de análisis “Perspectivas de la Revolución mexicana”, en el marco del 114 aniversario del inicio de la lucha armada.

Al dar la bienvenida a los conferencistas y público que se dio cita en la Biblioteca Legislativa, Robles Andrade señaló que una efeméride tan importante como esta no se puede dejar pasar, porque México sigue viviendo finalmente en esta época posrevolucionaria.

Con base en ello, agradeció a los participantes, analistas e investigadores el hacer posible este tipo de conmemoraciones, pues con su gran perfil y experiencia harán de este evento una gran conmemoración de la Revolución mexicana, justo desde diferentes perspectivas.

Las mujeres de la Revolución


Al exponer este tema, la Maestra Ana Salinas Alverdi, Investigadora del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones Mexicanas, precisó que existen muchas mujeres que contribuyeron al proceso revolucionario en México, no sólo como ideólogas, sino varias de ellas tomaron las armas e incluso fueron cuidadoras de las tropas.

Comentó que este proceso revolucionario se puede enfrascar como un aspecto masculino, debido a que las mujeres han sido invisibilizadas históricamente; sin embargo, previo al estallido de la lucha armada en 1910, muchas fungieron como opositoras al régimen de Porfirio Díaz, como Juana Belén Gutiérrez de Mendoza y Dolores Jiménez y Muro, que “agarraron la pluma” y se abocaron no solamente a la denuncia social, sino muchas al periodismo.

Algunas pertenecieron al Partido Liberal Mexicano y fueron compañeras de los hermanos Ricardo, Enrique y Jesús Flores Magón, lo que significa que no sólo buscaban incidir en lo político, sino en lo social, pero en realidad no tenían forma de expresar sus derechos y convicciones políticas, porque no eran sujetas de la Constitución y sobre todo de la sociedad.

Desafortunadamente, indicó, hubo muchas mujeres que ocultaron su género para sobrevivir a la lucha armada. Esto no es algo nuevo en las cuestiones bélicas; es algo que podemos entender de ciertas maneras porque muchas veces la forma de castigar a estas mujeres es por medio de la violación sistemática.

Los ideólogos de la Revolución


El también Investigador del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones Mexicanas, Maestro Miguel Ángel Ramírez Jahuey, destacó que siempre las efemérides dan la oportunidad de reflexionar sobre estos momentos históricos, en particular la del 20 de noviembre para conmemorar el 114 aniversario del inicio de la Revolución mexicana.

Dijo que dentro de los precursores de la Revolución mexicana y a quienes se les reconocen dentro de la histografía de este movimiento antes del 20 de noviembre de 1910, fue a Ricardo Flores Magón, que después de caer preso junto con su hermano Jesús y otros estudiantes de la Escuela de Jurisprudencia por oponerse a la reelección presidencial de Porfirio Díaz, en 1892 se organizan para editar el periódico “Regeneración”, el cual destacó por su importancia de hacer crítica a la forma en la que los jueces impartían justicia.

Incluso su encabezado mencionaba: “Periódico Regeneración, contra la mala administración de la justicia”, y denunciaba la corrupción que hay en los tribunales y una de las críticas más recurrentes era que la justicia era solo para el que tenía dinero o podía pagarla, de ahí que los pobres no podían pagarse esta justicia.

Dijo que un episodio poco conocido tiene que ver con la organización de la lucha armada, porque el Partido Liberal Mexicano no sólo trató de organizar a los trabajadores de manera sindical sino se organizaron clandestinamente para levantarse en armas, cuyo intento en 1906 fracasa porque la dictadura de Porfirio Díaz tuvo conocimiento de ello.

El legado de la Revolución mexicana en materia de política exterior


En su ponencia, la Maestra Rosa Isabel Gaytán Guzmán, doctora en Relaciones Internacional de la UNAM, subrayó que el aprendizaje que deja la Revolución Mexicana (1910-1917) en materia de política exterior, es que fueron años cuya violencia arrasó al país y, en particular, a ciertas regiones del noreste, noroeste y algunos Estados del centro y sur de México, mientras que en la Ciudad de México todo estaba tranquilo.

Refirió que 1934 revela que los problemas internacionales de país giraban en torno a la consolidación de nuestra nacionalidad y el reconocimiento de nuestra soberanía frente a las demás naciones del mundo.

Ante ello, la Revolución, por ser un movimiento social que tiene su raíz en la lucha contra el privilegio y el extranjerismo, cuestiona la forma en el que Estado Mexicano se vinculaba con el mundo, por lo que estuvo en el centro de la acción armada y en la confrontación entre facciones con los inversionistas extranjeros y sus gobiernos.

El ideario de la Revolución mexicana, su legado y permanencia


Por su parte, el Maestro Arturo Gálvez Medrano, profesor Investigador de la UAM-Xochimilco, destacó que en el conocimiento de la historia se debe tener siempre presente que la Revolución tiene dos propósitos: uno de dominación y otro de liberación, por lo que rescatar su ideario es seguir demandando mayores libertades y una mejor democracia.

Aclaró que evidentemente estamos en un país muy diferente al de 1910 cuando estalló la Revolución, pues en aquel tiempo eran 15 millones de habitantes en todo un vasto territorio, pero de acuerdo al censo de 2020 somos cerca de 126 millones de mexicanos.

Si nos vamos al momento en que empieza a cambiar este discurso y se habla de que el mercado nos va a rescatar y regular toda la vida económica, política y social, quisiera referir el caso de Moisés González Navarro, profesor de El Colegio de México, quien en su libro “La pobreza en México” calculaba en 1985, con cifras oficiales, que de persistir la crisis económica que teníamos habría para el año 2000, 13 millones de mexicanos afectados en sus facultades mentales o psicomotoras.

Lo anterior habla de la situación que se vivía en el Porfiriato, de desigualdad y de la que no estábamos muy distantes de acuerdo con lo que se vivía hace poco tiempo.

En este sentido, sostuvo que el mal de México no era Porfirio Díaz, sino quitarlo y desmantelar todo el aparato dictatorial y ese fue uno de los motivos por los que fue perseguido Ricardo Flores Magón, quien finalmente emigra a Estados Unidos y en 1905 constituye el Partido Liberal Mexicano.