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jueves, 16 de enero de 2025

Identifican restos de maíz en artefactos de molienda con más de 6,000 años, hallados en sitio hoy ocupado por Xochimilco

* Investigadores del INAH y la UNAM recuperaron huellas del procesamiento de plantas, que dan luces de la transición de cazadores a grupos sedentarios


* Los resultados arrojaron la presencia de residuos de camote, frijol, maíz, tomate, chile y ñame


En lo que fue un islote al centro del lago de Xochimilco, en la Ciudad de México, hoy se localiza el sitio arqueológico San Gregorio Atlapulco: lugar ejemplar para conocer la transición de los cazadores-recolectores al desarrollo de los primeros poblados sedentarios en lo que ahora es la Cuenca Sur de México, en un periodo que va de los 8,000 a 5,500 años de antigüedad.

A casi 10 años de su exploración arqueológica, el lugar da nuevas luces sobre los procesos que llevaron a grupos de cazadores-recolectores del Pleistoceno final a convertirse en comunidades sedentarias durante el Holoceno medio, con la reciente conclusión de estudios de laboratorio realizados en materiales de molienda hallados, entre 2013 y 2015, en el área principal de actividad doméstica del sitio.

A partir de trabajos de arqueología experimental y análisis microscópico, un equipo científico integrado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), órgano de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recuperó en artefactos las huellas del procesamiento de plantas e identificó residuos de estas.

Mediante microscopía electrónica de barrido y otras técnicas, se analizaron los rastros de desgaste en los artefactos por uso, cuyos resultados confirmaron actividades de molienda en sus superficies.

El equipo de investigación propuso una metodología que se utiliza por vez primera en México, basada en análisis de almidones. Los resultados arrojaron la presencia de camote (Ipomoea batatas), frijol (Phaseolus vulgaris), maíz (Zea mays), tomate (Physalis sp.), chile (Capsicum sp.) y ñame (Dioscorea sp.).

Para lograr la identificación, se realizó un trabajo experimental con el uso de varias especies de plantas, frutos y tubérculos a fin de crear un catálogo de referencia comparable con los residuos encontrados en los materiales arqueológicos.

Los hallazgos indican que la dieta de estas sociedades se basaba en la recolección de plantas y recursos de las llanuras lacustres, complementados con el consumo de plantas domesticadas (como el maíz) durante un periodo de mejora climática, previo al surgimiento de la cerámica más temprana en el centro de lo que hoy es México.

Estos estudios han revelado un rico registro arqueológico en San Gregorio Atlapulco que permite investigar las estrategias de subsistencia de los cazadores-recolectores en dicha área hace 6,000-3,500 a.n.e., durante una fase de transición hacia el desarrollo de aldeas tempranas en la que el uso de artefactos de molienda para procesar vegetales tuvo un papel importante en su subsistencia.

Con ello, se define mejor el periodo precerámico y se corrobora el papel principal que desempeñaron las comunidades lacustres en el desarrollo de los primeros grupos sedentarios y la adopción de plantas domesticadas para su alimentación.

La investigación forma parte del proyecto “Poblamiento, agricultura inicial y sociedades aldeanas en la Cuenca de México”, codirigido por los Investigadores Guillermo Acosta Ochoa, del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA-UNAM); Patricia Pérez Martínez, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH-INAH); y Joaquín Arroyo Cabrales, del INAH. Su objetivo es evaluar dos procesos importantes en la historia humana de la Cuenca de México: el poblamiento inicial y el desarrollo de la agricultura.

A esta investigación, se sumó un proyecto Dirigido por Emily McClung y Guillermo Acosta, investigadores del IIA, el cual propone un estudio para evaluar el Holoceno medio: en particular, los periodos denominados Playa (6500 a.C.) y Zohapilco (3500 a.C.), propuestos por la arqueóloga Christine Niederberger con la finalidad de determinar procesos como el sedentarismo, el desarrollo aldeano y la agricultura temprana en las comunidades lacustres del sur de la cuenca.

Los resultados del estudio se darán a conocer en la edición de febrero de 2025 de la revista Journal of Archaeological Science: Reports, en el artículo “Archaic grinding stone tools in the basin of Mexico. A study through use-wear analysis and micro-residues”. El texto completo está disponible en este enlace hasta el 3 de febrero.

miércoles, 8 de enero de 2025

La Grandeza y Diversidad Cultural de México, presente en las salas renovadas del Museo Nacional de Antropología

* La renovación de estos espacios forman parte del proyecto Chapultepec, Naturaleza y Cultura

* Con museografía actualizada, gracias al trabajo de investigadores y más de 300 artesanos y artistas, reúnen alrededor de 6,000 objetos


* El público puede recorrerlas en el segundo piso del recinto, a partir de este martes 7 de enero de 2025, con el boleto de acceso al museo


Con una nueva museografía, las salas del segundo piso del Museo Nacional de Antropología(MNA) reabrieron con el título "Grandeza y Diversidad Cultural de México", tras un proceso de actualización que les permite ofrecer un recorrido innovador con aproximadamente 6,000 piezas arqueológicas, etnográficas y artísticas, representativas de la riqueza de los pueblos originarios y afrodescendientes.

La renovación de estos espacios, como parte del proyecto Chapultepec, Naturaleza y Cultura, encabezado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), busca conectar el recorrido arqueológico del museo con el etnográfico, y resaltar la continuidad de los procesos culturales desde la época prehispánica hasta el contacto con los europeos, así como la historia moderna y contemporánea del país.

Esta reestructura representa la mejor manera de refrendar el compromiso de este museo y de ambas instituciones con el programa cultural, político y social del Gobierno de México, recientemente refrendado por el Congreso de la Unión con la reforma constitucional que revalida que los pueblos indígenas y afromexicanos son sujetos de derechos públicos, como lo ha señalado el Director General del INAH, Diego Prieto Hernández.

A diferencia de las salas anteriores, ahora ya no se agrupan por regiones culturales, sino por cinco grandes ejes que ahora les dan nombre: Historias, identidades y resistencia; Pueblos, lenguas y territorios; Maíces, milpas, la tierra y el alimento; Los Textiles de México, y Fiestas y rituales.

Cada espacio se integra por 1,200 a 1,500 piezas, donde la diversidad de México es la protagonista. Un mosaico de culturas vivas, lenguas, rituales y fiestas, el cual da testimonio de la manera en la que los pueblos de nuestro país expresan lo que son y cómo conceptualizan sus territorios y cosmogonías.

Máscaras, tocados, figuras de cerámica, pinturas, herramientas, instrumentos musicales, fotografías en gran formato y murales, así como prendas de vestir tradicionales, como el quechquemil, un tipo de capa usada por los pueblos de la Costa del Golfo, el Altiplano Central y la Sierra Nayar, entre otro tipo de vestimentas, acompañadas de los patrones de sus diseños y el material con el que se elaboran, son algunos de los objetos que pueden admirarse.

La Sala Historias, identidades y resistencia, curada por los Antropólogos Donaciano Gutiérrez y Juan Pablo Urióstegui, aborda el acomodo social a partir del siglo XIV, en el cual inicia una lucha por el control de los espacios, las rebeliones indígenas, así como el surgimiento de la historia de las ciencias antropológicas en torno al estudio de la cultura.

A su vez, la Sala Pueblos, lenguas y territorios, coordinada por los Investigadores Miguel Ángel Rubio Jiménez y María de Lourdes Báez Cubero, muestra la diversidad de los 68 grupos etnolingüísticos mexicanos, con sus derivaciones, lenguajes verbales y no verbales, así como su escritura.

La Sala Maíces, milpas, la tierra y el alimento, desarrollada por las Curadoras Catalina Rodríguez Lazcano y María Eugenia Sánchez Santa Ana, invita a reflexionar en torno a la familia y la vivienda como núcleo central de la sociedad, el punto donde se elaboran diferentes platillos y formas de preparación.

La Sala Los Textiles de México exhibe instrumentos y mecanismos para elaborar prendas de diferentes zonas geográficas y condiciones climáticas; y Fiestas y rituales se centra en el sentido de comunalidad y cómo se construyen las ritualidades y las tradiciones de los pueblos originarios; fueron desarrolladas por Arturo Gómez Martínez y Johannes Neurath Kugler, respectivamente.

La última actualización a nivel museológico y museográfico de las salas referidas, que ocupan una superficie de más de 4,000 metros cuadrados, se realizó en el año 2000, por lo que este proyecto era un asunto prioritario, a cargo de especialistas del MNA y del Director del recinto, Antonio Saborit García-Peña, y de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, encabezada por Juan Manuel Garibay López, quienes construyeron de manera didáctica los contenidos de cada una.

Esta labor se enriqueció con la participación de más de 300 artesanos y artistas comunitarios y locales, como el Pintor Filogonio Naxín, la bordadora Teresa Lino Bello y el Tejedor Pedro Martín Concepción, entre otros, quienes aportaron nuevas piezas al acervo del MNA.

Asimismo, durante el proceso de reestructuración de las salas etnográficas se rescató la obra plástica del MNA, a través de la reubicación de algunos murales, de manera que las y los visitantes podrán disfrutar de una perspectiva novedosa, además de intervenciones e instalaciones de recursos didácticos.

El Museo Nacional de Antropología, ubicado en avenida Paseo de la Reforma y calzada Gandhi, en el Bosque de Chapultepec, abre de martes a domingo, de 9:00 a 18:00 horas. Costo de acceso: 100 pesos. Estudiantes, maestros, personas con discapacidad y de la tercera edad están exentos de pago. Los domingos la entrada es libre para las y los mexicanos, y extranjeros residentes con documento probatorio.