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jueves, 17 de septiembre de 2026

El INAH y el INFOCAM unen capacidades para fortalecer la protección del patrimonio cultural de Campeche

  • Se aprovechará la infraestructura del Instituto de Información Estadística, Geográfica y Catastral del Estado para el alojamiento seguro de datos
  • Así como el intercambio de información estadística, geográfica, territorial y catastral que apoye tareas del INAH

Con el objetivo de fortalecer las acciones de investigación y protección del patrimonio cultural en el estado de Campeche, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Centro INAH en la entidad, y el Instituto de Información Estadística, Geográfica y Catastral del Estado de Campeche (INFOCAM) firmaron, el 4 de septiembre de 2026, un convenio general de colaboración.

La formalización del documento se realizó en las oficinas del Centro INAH Campeche, y estableció las bases para que ambas instituciones desarrollen trabajos conjuntos y compartan información que contribuya a mejorar la investigación, atención y registro del patrimonio arqueológico e histórico estatal.

Con este acuerdo, el INAH, órgano de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, y el INFOCAM establecen un mecanismo de colaboración que permitirá sumar información, capacidades y herramientas.

El documento contempla la generación e intercambio de información estadística, geográfica, territorial y catastral, para apoyar las labores de prospección y, de ser el caso, de salvamento arqueológico, así como los trabajos relacionados con los inmuebles considerados monumentos históricos en la entidad.

Asimismo, desarrollarán una agenda de trabajo común y proyectos estratégicos enfocados en la investigación, protección, conservación, restauración y recuperación del patrimonio cultural, arqueológico e histórico de Campeche.

Entre las acciones previstas está el aprovechamiento de la infraestructura tecnológica del INFOCAM para el alojamiento seguro de datos, además de la elaboración de análisis conjuntos que deriven en comunicados, notas y publicaciones académicas.

El convenio también contempla la realización de cursos de capacitación para fortalecer el conocimiento y la valoración de los monumentos arqueológicos e históricos de Campeche, así como para establecer criterios comunes en la elaboración de bases de datos.

Mientras que el INAH aportará su experiencia y atribuciones en materia de investigación, conservación y protección del patrimonio cultural.

Además, el documento también establece la posibilidad de desarrollar acuerdos específicos en proyectos y programas concretos, de acuerdo con las responsabilidades y capacidades de cada institución. Para dar seguimiento a los trabajos se integrará un grupo de trabajo con representantes de ambas partes.

Por parte del INFOCAM acudió el Director de la Coordinación Administrativa y Vinculación, Francisco José Castro Azar; y por el Centro INAH Campeche, su Titular, Adriana Velázquez Morlet, quien ofreció incorporar a las áreas especializadas del instituto necesarias para cada proyecto.

El convenio entró en vigor a partir de su firma y permanecerá vigente hasta el 16 de septiembre de 2027.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Los Paseos Culturales del INAH en septiembre llegan al Estado de México, Guerrero y Jalisco

  • Otumba, los Llanos de Apan, las Grutas de Cacahuamilpa, la Zona Arqueológica de Guachimontones y la ciudad minera de Taxco son algunas opciones para recorrer
  • El programa del organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México cuenta con seis décadas de experiencia y con más de 100 destinos programados cada año de la mano de especialistas en los temas

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del programa Paseos Culturales del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tiene una agenda llena de historia, arqueología y escenarios naturales para el noveno mes del año.

En septiembre, las visitas inician en el Estado de México: específicamente, en los municipios de Chimalhuacán, Los Reyes La Paz y San Sebastián, los cuales tienen un pasado prehispánico. Sus calles guardan elementos que dan muestra de pueblos originarios, así como los espacios novohispanos se conservan como ejemplos del proceso evangelizador en la zona, por lo cual el paseo “La tierra de los chimales. Chimalhuacán, Estado de México” lleva de la mano a las y los visitantes por esos recovecos de la historia el domingo 6 de septiembre.

Otro destino es “Viaje al corazón de la Tierra. Explorando las Grutas de Cacahuamilpa, estado de Guerrero”, con una fascinante expedición a uno de los sistemas de cavernas más impresionantes del mundo el domingo 13 de septiembre.

En el recorrido, se descubre cómo el agua, las rocas y el paso de millones de años dieron forma a un paisaje subterráneo extraordinario. El paseo termina en Taxco para platicar sobre su historia minera: actividad que marca profundamente la identidad de la ciudad; además, se disfruta con la comida guerrerense.

Uno de los recorridos más significativos reconoce la labor de una especie animal: “Los burritos de Otumba: nobles rostros de un Pueblo Mágico mexiquense”, el cual ocurre el 20 de septiembre. En la localidad, se ubica el primer santuario de burros del continente americano, creado en 2006 para proteger al mamífero mexicano que se halla en peligro de extinción por la disminución de su población. El espacio recuerda toda la ayuda que la especie ha dado a los pueblos pasados y presentes para facilitar las labores agrícolas, traslados y cargas de diversos materiales.

Además, la historia de la localidad guarda memoria de una batalla que tuvo lugar el 7 de julio de 1520 entre el antiguo pueblo otomí y el ejército de Hernán Cortés. Ahí se localiza la Casa Museo Gonzalo Carrasco, en una edificación del siglo XIX donde nació el jesuita y pintor y cuyas salas de exhibición presentan el estilo de vida de aquella época.

Del viernes 25 al domingo 27 de septiembre, se realiza un recorrido por la Zona Arqueológica de Guachimontones (ubicada en el municipio jalisciense de Teuchitlán), en el cual se conocen sus famosas estructuras cónicas y el Centro Interpretativo Guachimontones "Phil Weigand".

Y para cerrar, el domingo 27, también en el Estado de México, ocurre “Arquitectura del México pulquero”, visita que ofrece una mirada a la transformación socioeconómica del país de entre siglos a través de una de sus regiones más emblemáticas: los Llanos de Apan.

La región destaca por su especialización en el cultivo de la planta de maguey y la producción de aguamiel (una delicia recién sacada de las verdes matas) y conserva también un valioso legado arquitectónico en el cual perviven testimonios materiales del auge pulquero. El recorrido explora su impacto en la configuración territorial, el paisaje cultural y la historia de México decimonónico y moderno.

Con 60 años de experiencia y más de 100 destinos programados cada año, de la mano de especialistas en los temas que se abordan y en la historia de cada sitio que se visita, Paseos Culturales INAH es pionero en la difusión del legado histórico mexicano y uno de los máximos representantes de la difusión cultural de México.

martes, 18 de agosto de 2026

Preparan jornada cívica y cultural por el 179 aniversario de la Batalla de Churubusco

  • El Museo Nacional de las Intervenciones rendirá homenaje, este jueves 20 de agosto, a los héroes y combatientes de la gesta de 1847
  • Las actividades incluirán un programa artístico, una charla, un taller didáctico y visitas guiadas por el recinto y el área conventual

En el marco del 179 aniversario de la Batalla de Churubusco, acontecida el 20 de agosto de 1847, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Museo Nacional de las Intervenciones (MNI), realizará este jueves una jornada cívica y cultural con la cual rendirá homenaje a los héroes y combatientes que defendieron la soberanía nacional en aquella contienda.

Las actividades iniciarán a las 09:45 horas. Posteriormente, a las 09:50 horas se realizará un toque de silencio, ejecutado por la Banda de Guerra Nueva Historia, y una ofrenda floral en el Monumento al General Anaya, en la que el Investigador del INAH, Pavel Navarro Valdez, dará unas palabras.

Posteriormente, a las 10:00 horas tendrá lugar la ceremonia cívica conmemorativa, la cual comenzará con honores a la bandera, a cargo de la Banda de Guerra de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), tras lo cual se realizará la salva de fusilería por parte del mismo organismo.

Al terminar, el Coro de la Secretaría de Marina (SEMAR) entonará el Himno Nacional, y luego tocará el turno a la Banda de Gaitas del Batallón de San Patricio, cuya participación refuerza los lazos históricos de solidaridad internacional surgidos en esta gesta.

A la par de la ceremonia cívica, el museo ofrecerá un amplio programa artístico y de divulgación histórica para el público, el cual contempla las presentaciones musicales de la Marimba Chiapaneca de la SEMAR, a las 11:15 horas, enseguida continuará la Banda de Gaitas y, al mediodía, un concierto especial del Coro de la SEMAR y la participación de la Banda de Guerra Nueva Historia.

En el ámbito académico y escénico, el Investigador del MNI, José Luis Juárez, impartirá la charla En la mesa con los héroes del 47, a las 12:50 horas, seguida por la presentación de un monólogo histórico, a cargo del Actor Agustín Vite, en la Explanada del Batallón de San Patricio.

Aunado a lo anterior, de las 12:00 horas a las 14:00 horas, se impartirá el taller didáctico “Churubusco 47” y de las 14:00 horas a las 15:00 horas, se ofrecerán tres visitas guiadas al interior del MNI y el área conventual, en grupos de 15 personas, por investigadores y prestadores de servicio social.

Esta actividad permitirá refrendar la importancia de preservar la memoria histórica y la vigencia de uno de los pasajes más emblemáticos de la defensa nacional.

El acto protocolario será encabezado por la Directora del MNI, Susana Avilés Aguirre; el Embajador de Irlanda en México, Ruairí de Búrca; la Presidenta de la Asociación de Amigos del MNI, Blanca Cárdenas Carrión; la Directora General de Cultura en Coyoacán, Hilda Trujillo Soto; el Representante de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Ramón López Vela, y autoridades de la Guardia Nacional, SEDENA, SEMAR e INAH.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Con más de 350 actividades, alistan la 37 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia con Francia y Veracruz como invitados

  • Con el tema “La inclusión en la preservación del patrimonio cultural”, la FILAH se realiza del 13 al 23 de agosto de 2026
  • Habrá presentaciones editoriales, talleres, conferencias, foros académicos, homenajes, exposiciones y presentaciones artísticas
  • El encuentro reafirma el compromiso de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y del INAH para acercar a la sociedad el conocimiento que se genera en las zonas arqueológicas, museos, archivos, escuelas y centros de investigación

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Museo Nacional de Antropología (MNA), anuncian la programación de la 37 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH), que se realiza del 13 al 23 de agosto de 2026, con Francia y Veracruz como país y estado invitados de honor, respectivamente.

Considerado como uno de los encuentros editoriales fundamentales que incentivan la reflexión de las identidades y la diversidad humana, a través de la antropología y la historia, la edición 37 ofrece más de 350 actividades entre presentaciones editoriales, talleres, conferencias, foros académicos, homenajes, exposiciones y presentaciones artísticas, así como la entrega del XXVIII Premio Antonio García Cubas a la excelencia editorial en publicaciones especializadas en ciencias antropológicas.

En conferencia de prensa, el Director General del INAH, Omar Vázquez Herrera, destacó: “La diversidad territorial constituye una de las mayores fortalezas de México y este es el sentido profundo del tema que inspira la trigésima séptima FILAH, ‘La inclusión en la preservación del patrimonio cultural’. La inclusión nos recuerda que el patrimonio cultural no pertenece únicamente al pasado, sino a la sociedad que lo estudia, lo preserva, lo cuestiona y lo transmite”.

El antropólogo añadió, que el encuentro editorial “es un espacio donde el patrimonio sigue produciendo conocimiento y la investigación encuentra nuevas formas de dialogar con la sociedad, pues desde casi cuatro décadas, se ha consolidado como uno de los proyectos culturales más importantes de INAH”, que reafirman la vocación del instituto y “su compromiso por acercar a la sociedad el conocimiento generado en sus zonas arqueológicas, museos, archivos, escuelas y centros de investigación”.

Vázquez Herrera celebró la participación de los invitados: “La presencia conjunta de Francia y Veracruz fortalece el carácter institucional y pluricultural de la FILAH. Ambos acercan al público exposiciones, expresiones culturales y tradiciones que enriquecen la experiencia de quienes nos visitan, además conforman y confirman que el diálogo construye una de las formas más fecundas de preservar el patrimonio”. 

La Coordinadora Nacional de Difusión del INAH, Beatriz Quintanar Hinojosa, detalló que la FILAH tendrá 95 stands y habrá 150 presentaciones editoriales, 87 talleres, 22 conversatorios y conferencia, 14 foros académicos, tres homenajes, cuatro exposiciones ex profeso, más de 35 presentaciones artísticas y la participación de 20 expositores de artesanías y productos culturales. 

Recordó que en 2025 se recibieron 183 mil visitantes. Asimismo, informó que en la presente edición se tiene un incremento de 30% en los talleres y de 11 foros académicos pasó a 14 que suman la participación de especialistas, además de que se realiza en periodo vacacional. También se tendrán transmisiones en línea que incrementan la participación virtual. 

En su turno el Director del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA), Arnaud Exbalin, expresó: “Desde hace medio siglo arqueólogos, antropólogos e historiadores franceses y del INAH trabajan de la mano produciendo programas de investigación, encuentros científicos y libros. Es un gran honor ser parte del evento cultural y científico, pues se desarrolla en el marco de 200 años de relaciones bilaterales, un bicentenario que celebra la historia de los lazos entre grandes países. Francia y el CEMCA proponen al público una programación amplia con énfasis en la inclusión del patrimonio cultural de los pueblos originarios de México”.

Por su parte el Secretario de Turismo de Veracruz, Igor Roji López, afirmó que, con más de 400 participantes y más de 60 actividades: “Se ofrecerá una visión amplia de Veracruz como entidad de gran diversidad cultural, con profundas raíces históricas y una creación artística viva y contemporánea”.

El Secretario Igor Roji, agregó que las expresiones ceremoniales en náhuatl, el son jarocho, la música coral y una diversidad de actividades para las infancias son parte de la programación, destaca la participación del tenor veracruzano Javier Camarena, quien estará acompañado por la Orquesta Sinfónica de Xalapa y el grupo de música tradicional, Tlen Huicani. 

La 37 edición de la FILAH se realiza del 13 al 23 de agosto de 2026 en el MNA, ubicado en avenida Paseo de la Reforma y calzada Gandhi s/n, colonia Chapultepec Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México. Entrada gratuita.

martes, 21 de julio de 2026

Códices de México continúa su itinerancia, ahora en la Zona Arqueológica Cerro de Trincheras

  • La exposición temporal busca incentivar la visita al sitio sonorense y fortalecer la vinculación comunitaria
  • La urbe patrimonial cumplirá 15 años de abrir sus puertas a la visita pública

Códices de México, muestra itinerante del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), llega al Centro de Visitantes de la Zona Arqueológica Cerro de Trincheras (ZACT), al noroeste de Sonora, para divulgar la relevancia cultural de este tipo de registros históricos.

En el marco del próximo 15 aniversario de apertura de la urbe patrimonial, la muestra, conformada por cinco facsímiles de los códices Mendocino, Tonalámatl de Aubin, Boturini, De la Cruz-Badiano y Dresde, permanecerá hasta el 8 de noviembre de 2026, con entrada libre.

Después de su exitosa estadía en el Museo Regional de Sonora (MRS), con 11,633 visitantes, la exhibición ofrece una oportunidad única de conocer el trabajo de los antiguos tlacuilos “los que escriben pintando”.

Las y los visitantes podrán conocer el contenido e historia de cada uno de los códices, así como la importancia del pasado de los grupos humanos que habitaron el territorio sonorense.

Al respecto, León Ruiz explicó que Trincheras es un sitio que se construyó en el periodo Prehispánico Tardío (1300-1450), sobre las laderas de un cerro que fue modificado para crear más de 900 terrazas multifuncionales, que permitieron la subsistencia de su población agrícola y la realización de ceremonias de cohesión comunitaria.

El encargado de la zona también destacó las acciones que se realizan para fortalecer la vinculación social con las comunidades aledañas, con el propósito de promover su cuidado, protección y apropiación, como talleres de gráfica rupestre, elaboración de cerámica de barro, manualidades, uso de materiales reciclados o naturales. Además de otras actividades lúdicas relacionadas con su valioso patrimonio cultural. Asimismo, mantiene estrecha relación con su comunidad estudiantil.

Esta labor de socialización, dijo, se ha robustecido con los años y es posible apreciarla en el buen estado de conservación de las estructuras arquitectónicas, lo cual no sería posible sin la contribución de la ciudadanía. 

De los distintos testimonios que remiten al pasado de los pueblos originarios, los códices han sido uno de los objetos de mayor valor para acercarse a sus costumbres, cosmología e historia.

En la inauguración de la exposición estuvieron el Director del Centro INAH Sonora, Zenón Tiburcio Robles; el Presidente Municipal de Trincheras, Rafael Murrieta Mata; la Arqueóloga Investigadora de la Tradición Trincheras y la Titular del MRS, Martha Olivia Solís.

Bajo la curaduría del Titular de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Dr. Eusebio Dávalos Hurtado, Baltazar Brito Guadarrama, Códices de México seguirá su recorrido por el norte del país.

lunes, 20 de julio de 2026

Se duplican los recursos federales para programas culturales en Quintana Roo

  • La Secretaría de Cultura del Gobierno de México desarrolla 34 programas y proyectos, con una inversión anual total superior a 21 millones de pesos
  • Entre 2024 y 2026, los recursos destinados a programas federales en la entidad pasaron de 6.1 a más de 13 millones de pesos
  • Más de 56 mil personas han participado en las acciones realizadas el año en curso

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México informó que, entre 2024 y 2026, se duplicaron los recursos federales destinados a un conjunto de programas culturales en Quintana Roo, al pasar de 6.1 a más de 13 millones de pesos (mdp).
 
El crecimiento refuerza programas dirigidos a las instituciones estatales, las comunidades, la lectura y las infancias, así como por la incorporación de nuevas acciones para la circulación artística, la recuperación del espacio público y la construcción de paz. 
 
Lo anterior fue compartido por la Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, y la Directora General del Instituto de la Cultura y las Artes de Quintana Roo, Lilian Jesús Villanueva Chan, acompañadas del Titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Joel Omar Vázquez, en un encuentro con creadoras, creadores, portadoras y portadores de cultura, así como representantes de medios de comunicación, en el Museo Regional de la Costa Oriental, en el marco de la Cumbre Maya.
 
El incremento, comentó la Secretaria Curiel de Icaza, responde a una política federal orientada a incentivar la cultura en los territorios y a dar continuidad a los procesos impulsados por las propias comunidades.
 
“Fortalecer los programas que llegan a los estados significa generar mejores condiciones para que las comunidades desarrollen sus proyectos, transmitan sus saberes y mantengan viva su diversidad cultural. En Quintana Roo, esta inversión federal se traduce en más iniciativas comunitarias, festivales, estímulos y oportunidades para creadoras, creadores, artesanas, artesanos y portadores de cultura, siempre en colaboración con las instituciones locales”, señaló.
 
A su vez, Lilian Jesús Villanueva Chan comentó que la transformación cultural es un proceso estratégico que alinea valores en busca de una construcción de paz, “por eso en Quintana Roo, bajo el liderazgo de la Gobernadora Mara Lezama, el Instituto de la Cultura y las Artes agradece el gran apoyo que estamos recibiendo en materia cultural , en este año 2026 se ha superado el 200 por ciento del recurso que antes llegaba y ha sido por la visión de país multicultural que tiene la Secretaria Claudia Curiel, siguiendo la instrucción de nuestra gran Presidenta Claudia Sheinbaum”.
 
Impulso al ecosistema cultural nacional
 
En el encuentro, se comentó que el incremento de apoyos en la entidad forma parte de una política nacional más amplia. Entre 2024 y 2026, el presupuesto conjunto de cinco de los principales programas federales dirigidos a los estados pasó de 172 mdp a más de 300 mdp, un crecimiento superior a 127 mdp, equivalente a cerca de 74 por ciento.
 
“Todo ese ecosistema, que es más amplio que solamente los artistas, es parte del trabajo que estamos haciendo para que el impacto sea para todas y para todos. Por eso se han hecho nuevas convocatorias para teatro, para danza, para compañías independientes, para colectivos, para que todo el presupuesto no se vaya únicamente en un creador maravilloso, sino que se vaya en todo el trabajo y el ecosistema de todos”, aseguró Curiel de Icaza.
 
Entre los instrumentos fortalecidos se encuentran el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC), que actualmente cuenta con más del doble de los recursos que tenía hace dos años; el Programa de Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos (PROFEST), cuyo presupuesto prácticamente se duplicó, y el Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC), que creció más de 40 por ciento.
 
Acciones puntuales
 
Cabe destacar que en Quintana Roo, 15 áreas de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México desarrollan, durante 2026, 34 programas y proyectos, con una inversión anual total superior a 21 millones de pesos. Las acciones han llegado a más de 56 mil personas en Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, Isla Mujeres, José María Morelos, Othón P. Blanco, Playa del Carmen y Tulum.
 
Entre las acciones, AIEC destina más de 3 mdp a proyectos culturales en coordinación con la institución estatal, mientras que el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA), integrado también con recursos del estado, otorga 42 estímulos a artistas y creadores de Quintana Roo.
 
PROFEST respalda seis festivales entre agosto y diciembre, el doble de los apoyados en 2024. La agenda se complementa con el Circuito Nacional de Festivales por la Paz, estrategia que impulsa el acceso a la cultura, la convivencia y la recuperación del espacio público.
 
En materia audiovisual, el Programa de Fomento al Cine Mexicano (FOCINE) destina más de 1.8 mdp a proyectos de producción, exhibición y equipamiento cinematográfico.
 
Participación del INAH
 
El INAH, por su parte, ha realizado más de 150 acciones de protección y conservación en Quintana Roo y atendido 54 proyectos de mantenimiento, con lo que superó la meta prevista para 2026.
 
Al hacer uso de la voz, Joel Omar Vázquez destacó que se nutre la oferta museográfica y expositiva del Museo Regional de la Costa Oriental con la presencia de nuevas colecciones que reflejen la riqueza arqueológica y patrimonial de Quintana Roo.
 
Asimismo, resaltó el enfoque a la propuesta etnográfica, “creo que es muy importante mostrar la tradición, que es de lo que estamos hablando, todo lo que tiene que ver con las prácticas y saberes ancestrales de nuestras culturas vivas de Quintana Roo. Eso va a ser parte importante del guion museográfico”.
 
En el marco de la reunión, se firmó un convenio de colaboración entre el INAH y el Gobierno del Estado, a través del Instituto de la Cultura y las Artes de Quintana Roo, con el propósito de fortalecer la conservación, investigación, restauración, museografía y difusión de los museos estatales, mediante el intercambio de conocimientos y el desarrollo de proyectos conjuntos.
 
La colaboración entre ambas instituciones contribuye a consolidar una política de largo plazo para el cuidado y la divulgación del patrimonio cultural de Quintana Roo, una entidad que alberga algunas de las ciudades más importantes del mundo maya y una de las mayores riquezas arqueológicas del país.
 
Con acciones como las antes descritas, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México fortalece la colaboración con el Gobierno de Quintana Roo, los municipios y las comunidades, para ampliar el ejercicio de los derechos culturales, dar continuidad a los procesos locales y convertir la inversión pública en resultados concretos para la población.
 
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jueves, 16 de julio de 2026

En el marco de los 200 años de relaciones México-Francia, inauguran exposición sobre el Códice Azcatitlan

  • La instalación se presenta en el corredor cultural de la estación del Metro Pino Suárez, en la Ciudad de México.
  • El documento original se exhibirá de manera temporal a partir del 17 de septiembre de 2026, en el Museo Nacional de Antropología.

En el marco de las actividades culturales por los 200 años de amistad entre México y Francia, se inauguró la exposición Códice Azcatitlan. Caminatas ilustradas de México-Tenochtitlan, la cual muestra, a través de 35 imágenes de gran formato, el acontecer del pueblo mexica desde su salida de Aztlan, hasta su asentamiento en el Valle de México y los primeros años de la Colonia.

La exhibición, instalada en el corredor cultural de la estación Pino Suárez del Metro de la Ciudad de México, se concretó mediante la cooperación científica y cultural entre instituciones de ambas naciones, entre ellas la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México, la Embajada de Francia en México y el Centro de Estudios Mesoamericanos y Centroamericanos (CEMCA).

En representación de la Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, el Director de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, Diego Prieto Hernández, mencionó que, resultado del encuentro entre la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su Homólogo Emmanuel Macron, en noviembre de 2025, el Códice Azcatitlan original se presentará en el Museo Nacional de Antropología, del 17 de septiembre al 31 de diciembre de 2026, y el Códice Boturini se exhibirá en la Biblioteca Nacional de Francia.

“Este acuerdo de traslado temporal es para el aprecio y disfrute de todos los mexicanos, particularmente las comunidades y especialistas preocupados por recuperar las fuentes históricas originarias, las cuales hablan de la historia de nuestros pueblos antiguos y, en particular, de los mexicas”, expresó.

Sobre la exposición en el Metro de la Ciudad de México, la Embajadora de Francia en México, Delphine Borione, agradeció al CEMCA, al INAH y a las autoridades involucradas en hacer posible que los facsimilares se exhiban “en un lugar de encuentro y diálogo entre las culturas y de viaje al pasado".

“El códice es un testimonio inestimable de la historia de los primeros nahuas. Todos los días miles de mexicanos y mexicanas recordarán qué tan larga es su historia. En estas imágenes reconocerán su peregrinación inicial y algunas migraciones más recientes”, dijo.

En su mensaje, el Director General del INAH, Omar Vázquez Herrera, comentó que el Códice Azcatitlan es un documento histórico fundamental, que muestra un periodo importante de la vida de los mexicas. “Esta pictografía simboliza y significa muchas cosas para las y los mexicanos. El que esté en un lugar tan transitado nos permite que toda la población tenga acceso a este tipo de información y conozca la profundidad de nuestras raíces”.

Con la representación de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, la Secretaria de Turismo, Alejandra Frausto Guerrero, mencionó que este “museo vivo es parte del derecho a la cultura para quienes transitan diariamente por el Metro, tal y como lo hicieron los antiguos mexicanos muchos años atrás, lo cual se narra en este códice, y tiene que ver con las historias que se están formando en este momento”.

En la apertura de la exposición también estuvieron la Secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis López Bayghen Patiño; el Director del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Adrián Rubalcava Suárez; el Coordinador Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, Juan Manuel Garibay, y el Director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Baltazar Brito Guadarrama, quien brindó un recorrido por la exposición.

El Códice Azcatitlan data de finales del siglo XVI y principios del XVII. Dividido en tres partes, narra la peregrinación mexica desde Aztlan, la fundación de Tenochtitlan y la dinastía de sus gobernantes, así como la llegada de los españoles, la conquista y la evangelización. Su importancia radica en que combina el sistema pictográfico prehispánico con el europeo.

Cabe mencionar que, como parte de la muestra se exhiben tres obras gráficas contemporáneas, las cuales hacen una representación actual de este documento, elaboradas en 2021: El capitán Copete, de Jesús Ramos Solís; Vientos de Azcatitlan, de Eliacim Hernández, y Mujeres de Azcatitlan, de Aimeé Cervantes.

martes, 14 de julio de 2026

El INAH y la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación de Puebla firman convenio

  • El acuerdo estrechará lazos para el desarrollo de proyectos conjuntos en investigación, academia y difusión del patrimonio cultural en la entidad
  • La alianza busca sumar esfuerzos, capacidades y recursos a favor de la conservación y la apropiación social del conocimiento

Con el objetivo de sumar esfuerzos, recursos y capacidades, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Estado de Puebla (SECIHTI) firmaron un Convenio Marco de Colaboración y Coordinación Académica, Científica y Cultural.

El acto protocolario tuvo lugar en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Regional de Puebla. Dicho acuerdo, técnico y jurídico, establece las bases para el desarrollo de proyectos de interés mutuo en materia de docencia, servicio social, capacitación, investigación, difusión y protección del patrimonio cultural de la entidad.

Ambas instituciones colaborarán estrechamente, a través de convenios específicos y calendarios de actividades, aportación de recursos técnicos y humanos, así como sistemas de confidencialidad y propiedad intelectual conjunta en las obras que así lo requieran. Asimismo, se contempla la creación de un grupo permanente de trabajo, el cual se integrará dentro de los próximos 30 días hábiles, para dar seguimiento y evaluar los resultados de los proyectos.

En representación de la Titular de la SECIHTI, Miryam Aquino Mena, el Coordinador General de Investigación Científica y Humanista, Alain Andrade Hernández, destacó el impacto social y académico de esta alianza.

El funcionario señaló que “con la firma inicia una relación intencional con el INAH para todos los proyectos que surjan a partir de este instrumento legal, el cual permitirá socializar proyectos estatales en beneficio no sólo de las y los investigadores, sino de la ciudadanía en general".

Por su parte, el Director del Centro INAH Puebla, Gustavo Donnadieu Cervantes, enfatizó la relevancia del convenio para la salvaguarda de la memoria histórica y los sectores estratégicos de la región.

“Es una prioridad garantizar que las comunidades tengan un acceso directo al conocimiento de su legado histórico y, a través de este convenio, formular estrategias de comunicación para que los ciudadanos sean conscientes del valor del patrimonio”, dijo el titular del Centro INAH Puebla.

Al acto asistieron el Abogado General de la SECIHTI, Alejandro Camacho Gasca; el Director de Investigación, Publicaciones y Difusión de la Red de Investigación de las Américas, Manuel Melgarejo Pérez, y los integrantes de los equipos técnicos y de investigación de ambas dependencias.

Con este acuerdo, que tendrá una vigencia inicial de tres años, el INAH y la SECIHTI refrendan su compromiso con la divulgación científica, el desarrollo humanístico y el uso social del vasto patrimonio cultural del estado de Puebla.

lunes, 13 de julio de 2026

Descubren ocho sitios más de pintura rupestre en la sierra de Valdecañas, en Fresnillo, Zacatecas

  • Podrían tener antigüedad de entre 600 a 1,200 años
  • La investigación se realiza dentro del convenio de colaboración entre el Centro INAH Zacatecas y la empresa minera Fresnillo plc

La sierra de Valdecañas, en Zacatecas, es un espacio sagrado donde antiguos cazadores-recolectores realizaron ceremonias, con una visión del mundo que quedó plasmada en las paredes de los abrigos rocosos y los frentes de las laderas, sobre caminos intrincados y semisecos. Así lo ha constatado el descubrimiento de ocho sitios con pintura rupestre, con antigüedad estimada de entre 600 y 1,200 años.

La Secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que “este hallazgo confirma que el patrimonio arqueológico de México sigue ofreciendo nuevas claves para comprender nuestra historia. También demuestra que la investigación científica, la protección del patrimonio y la colaboración responsable entre el INAH y otros actores pueden traducirse en conocimiento, conservación y beneficio público”.

Dichos espacios se encontraron dentro de un área de 5 kilómetros, distanciados por 600 metros a un kilómetro; algunos con paneles de hasta 20 metros, repletos de motivos en paredes y techos, principalmente geométricos, y otros más con ocho a diez motivos, en frentes ubicados en las laderas de cerros, separados por 300 metros. Además de un sitio al centro del arroyo: una galería ritual vinculada con ritos de fertilidad y cacería, con la cual ahora suman nueve sitios.

Pobladores del lugar habían advertido de la presencia de manifestaciones gráfico-rupestres en la sierra de Valdecañas, más allá del sitio Caña de Linares, donde se conservan más de 1,500 elementos pictográficos identificados en 17 paneles y ocho conjuntos aislados, donde el INAH hizo trabajos de prospección y conservación en 2024, en el marco del convenio de colaboración con la empresa minera Fresnillo plc, propietaria de terrenos en la región.

En 2026, el equipo de arqueología del Centro INAH Zacatecas, conformado por Paola Moulinie Córdova y Jorge Rafael Quiroz Martínez, liderado por Carlos Alberto Torreblanca Padilla, amplió dicho proyecto e hizo recorridos sistemáticos por el área.

Líneas rectas, en zigzag, entrecruzadas, ondulada y agrupadas; series de puntos, triángulos y círculos conforman los motivos geométricos; en una baja proporción, un estilo esquemático con algunas representaciones zoomorfas, y en menor cantidad, antropomorfas.

Predomina el color rojo, aplicado con la técnica del delineado y tinta plana. El patrón se repite en los nueve sitios rupestres hasta ahora localizados, mostrando una importante tradición con una prolongada ocupación prehispánica, explica el arqueólogo Torreblanca Padilla.

La pintura rupestre en Zacateca, dice, es de motivos diversos y su estudio, incipiente. A partir del proyecto de investigación Imágenes en rocas: manifestaciones rupestres en el estado de Zacatecas, iniciado en 2021, rastreó información en fuentes históricas, bibliografía y archivos, para tener un panorama de la región y empezar a definir algunos estilos.

Para el caso de Fresnillo, en la sierra de Valdecañas únicamente se había registrado el sitio de Cañada de Linares, cuyo estilo se distingue porque sólo presenta motivos geométricos. Se tiene conocimiento de un segundo estilo, con algunas representaciones zoomorfas de animales, como cabras, y pocas humanas, en el sitio El Capulín (El Dominguejo), un abrigo rocoso repleto de pinturas, ubicado en la sierra de Chapultepec, dentro de la zona montañosa, a 2,900 metros sobre el nivel del mar.

“En nuestra hipótesis tenemos, por lo menos, dos estilos: Valdecañas y Dominguejo, pero la investigación apenas inicia y hay mucho que estudiar para confirmarlo”, dice al advertir que los hallazgos recientes apuntan a una tradición rupestre en la región que hoy ocupa el centro de Zacatecas, de grupos cuya filiación étnica aún se desconoce.

“Fuera de Cañada de Linares encontramos un tipo de asentamientos con habitacionales circulares. No sabemos si las pinturas están asociadas a los grupos que habitaron dichos asentamientos. Hay muchas preguntas por responder para comprender el pasado prehispánico de Fresnillo”, anota Torreblanca Padilla.

Actualmente, el INAH trabaja coordinadamente con la empresa Fresnillo plc para establecer medidas de protección y preservar este importante patrimonio arqueológico, como fue el caso del sitio Cañada de Linares. Lo primero será asignar un polígono de protección individual para cada sitio, a fin de evitar su deterioro, principalmente por la práctica de escalada, común en la zona.

“Hemos visto huellas de pisadas, alcayatas, y está en riesgo el patrimonio. Mientras los grupos escolares sólo llegan al sitio de Cañada de Linares, los escaladores acceden a otros más”.

A casa sitio se ha dado un nombre tentativo, el cual obedece a la abreviatura de Cañada de Linares (CDL), seguida de un número consecutivo, del 1 al 8.

De 480 sitios arqueológicos, registrados hasta ahora en el estado, solamente 61 corresponden a sitios con manifestaciones gráfico-rupestres, y los estudios realizados básicamente han sido de registro e identificación, pero no existen de interpretación, siendo el proyecto Imágenes en rocas…, el primero.

El Centro INAH Sonora impartió curso-taller sobre conservación de bienes culturales religiosos

  • Estuvo dirigido a custodios civiles y autoridades municipales y religiosas de Tubutama
  • El ejercicio se enmarcó en el proyecto "Conocer para proteger el patrimonio religioso de Sonora"

Con el fin de brindar capacitación y acompañamiento a los responsables del cuidado del patrimonio cultural mueble e inmueble religioso, así como fomentar la vinculación con los mismos, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de su representación en Sonora, impartió un curso-taller a custodios civiles y autoridades municipales y religiosas de Tubutama, al norte de la entidad.

Con el título Conservación de bienes culturales religiosos de la Pimería Alta, la actividad se llevó a cabo el 9 de julio de 2026, en el Templo de San Pedro y San Pablo. Fue coordinada por la Investigadora adscrita al Centro INAH estatal, Esperanza Donjuan Espinoza, quien además es responsable del proyecto "Conocer para proteger el patrimonio religioso de Sonora".

Participaron como instructores el Restaurador Rodolfo López Castillo, los arquitectos Verónica Gutiérrez López y Omar Jara Domínguez, de la Sección de Monumentos Históricos; y Marco Antonio Uribe Millán, Responsable del área de Asuntos Jurídicos.

El proyecto en comento deriva del programa "El patrimonio que nos une. Bienes culturales y recintos religiosos", diseñado para vincular la experiencia del Centro INAH Sonora con las comunidades, de forma sensible y receptiva, y fomentar el trabajo colaborativo para proteger el patrimonio cultural.

Cabe señalar que, en Sonora, convergen múltiples expresiones culturales y naturales que han dejado una herencia invaluable, la cual se refleja en alrededor de 2,000 monumentos históricos catalogados, entre templos, edificios públicos y privados, de relevancia histórica o artística, los cuales se distribuyen a lo largo y ancho de sus 72 municipios.

jueves, 9 de julio de 2026

Abre al público la exposición "El juego de la pelota en Tenochtitlan"

  • La muestra presenta por primera vez pelotas de hule de más de tres mil años de antigüedad que no habían sido exhibidas
  • Adicional, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el INAH presentan un ciclo de conferencias que abordan temas como los partidos del juego de pelota, el mito, la historia en Mesoamérica, el ritual, la arquitectura y el simbolismo, entre otros 

Integrada por más de 100 piezas arqueológicas, dos réplicas, una reconstrucción hipotética de un juego de pelota y material audiovisual, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Museo del Templo Mayor, inauguraron la exposición temporal “El juego de pelota en Tenochtitlan”, que invita a descubrir el significado histórico, ritual y cultural de una de las prácticas más emblemáticas de Mesoamérica.

Durante el acto inaugural, el Coordinador Nacional de Desarrollo Institucional del INAH, Luis Antonio Huitrón, afirmó de la exposición: “Muestra de manera afortunada nuestras raíces identitarias y el trabajo coordinado del INAH”. 

Añadió que el juego de pelota mesoamericano fue una práctica lúdica y también un elemento fundamental en la cosmovisión y pensamiento de las culturas prehispánicas, y resaltó el rigor científico y el rescate del patrimonio mediante la muestra. 

“Representa también una oportunidad invaluable para reflexionar sobre cómo las actividades lúdicas y competitivas han fungido como poderosos agentes de cohesión social, diplomacia y entendimiento mutuo. Al abrir las puertas de esta muestra, el INAH refrenda su compromiso con la divulgación del conocimiento y el diálogo intercultural que el Mundial Social promueve. Deseamos que esta propuesta museográfica sea un recordatorio de los lazos que nos unen a través de la historia y que trascienden las fronteras del tiempo”, indicó Huitrón.

Por su parte la Directora del Museo, Patricia Ledezma, señaló: “Buscamos que los interesados en las prácticas mesoamericanas sientan la fuerza que las actividades lúdico-deportivas despiertan los seres humanos, que quizá es la razón de la permanencia (por milenios) de las justas mesoamericanas. Por el otro lado, esperamos que los interesados en el evento deportivo moderno puedan percibir la ancestralidad de las prácticas, que en algunas ocasiones van permeadas por la cultura regional, cualidad que proporciona un carácter único y que además resalta la riqueza y complejidad de las actividades colectivas que nos hacen ser humanos”.

En su turno, el Coordinador Nacional de Arqueología del INAH, Francisco Mendiola Galván, sostuvo que la exhibición también integra otros objetos provenientes de distintas culturas con el fin de demostrar la riqueza y antigüedad de la práctica cultural deportiva.

“Más allá de la profunda carga religiosa y simbólica que definieron el juego de pelota, desempeñó un papel crucial en la esfera social y política mesoamericana y también de la cultura chichimeca. Si bien esta interesante práctica fue común en diversas culturas prehispánicas, en la sociedad mexicana adquirió un matiz distintivo vinculado a la guerra y el sacrificio”, que forman parte de la muestra.

La curaduría de la muestra a cargo de las y los especialistas y arqueólogos del Programa de Arqueología Urbana, Eduardo Matos Moctezuma, Raúl Barrera y Lorena Vázquez, destaca piezas como la ofrenda de conjuntos de vértebras cervicales asociada al Teotlachco, una maqueta hipotética reconstructiva del edificio principal del Juego de Pelota de Tenochtitlan, así como dos pelotas de hule procedentes del sitio arqueológico El Manatí, Cuenca baja del Río Coatzacoalcos, Veracruz que se exhiben por primera vez.

Thalía Velasco Castelán, Restauradora, compartió que el INAH en Veracruz encontró una serie de entierros en los que “se descubrieron 14 pelotas de hule y unos maravillosos bustos de madera con una antigüedad de entre 3400 y 3700 años. Las dos pequeñas pelotas que se exponen en la exposición forman parte de ese conjunto”.

De manera paralela, abre un ciclo de conferencias homónimo a la exposición en el que las y los arqueólogos, especialistas e investigadores del INAH y otras instancias abordan temas como los partidos del juego de pelota, el mito, la historia en Mesoamérica, el ritual, la arquitectura, el simbolismo, la pelota de hule y su impacto en los juegos y deportes del mundo, entre otros aspectos que abonan a la formación de públicos. 

La exposición “El juego de pelota en Tenochtitlan” está abierta, en el Museo del Templo Mayor (Seminario 8, Centro Histórico de la Ciudad de México).

miércoles, 1 de julio de 2026

En julio, los Paseos Culturales del INAH brindarán experiencias únicas en sitios prehispánicos y virreinales

  • Xochicalco, Teteles de Santo Nombre, Chalcatzingo y Guachimontones serán las zonas arqueológicas a visitar
  • Para celebrar seis décadas de ser un espacio abierto al público, se visitará el Museo Nacional del Virreinato, en Tepotzotlán, Estado de México

Durante julio de 2026, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de los Paseos Culturales ofrecen un itinerario variado que invita a recorrer diversas zonas arqueológicas que son clave para comprender el desarrollo de Mesoamérica y las interacciones entre diversas regiones y culturas, además valorar el legado virreinal.

La agenda iniciará el sábado 4 de julio, con el recorrido “Museo Nacional del Virreinato”, en el que las y los paseantes descubren el devenir del recinto ubicado en Tepotzotlán, Estado de México, que celebra más de seis décadas como repositorio. La historia cobra vida y los transporta hasta el periodo en que los jesuitas habitaron el lugar, un paseo en el que se conoce su fundación y los espacios más emblemáticos, como el Templo de San Francisco Javier.

El domingo 12 se realizará el paseo “Zona Arqueológica de Xochicalco y Pueblo Mágico de Tepoztlán, Morelos”, que explorará “el lugar de la casa de las flores”, para descubrir los conocimientos sobre astronomía y el arte de la guerra de la antigua ciudad del Epiclásico (700-900 d.C.). Además, las y los paseantes experimentan la aventura del senderismo en Tepoztlán, lugar en el que, de acuerdo con leyendas locales, nació Quetzalcóatl.

“Zona Arqueológica de Teteles de Santo Nombre: la ciudad que unió el Altiplano con el sur” es el recorrido del sábado 18, el cual brindará un asomo al importante centro urbano del periodo Clásico (400-650 d.C.), contemporáneo de metrópolis como Teotihuacan y Cholula, y que se ubica en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, en Puebla.

Además de explorar la zona arqueológica, conformada por más de 30 estructuras monumentales y una traza urbana planificada que evidencia la influencia teotihuacana, se visitará el Museo de Sitio para conocer sus vínculos con las culturas de Tehuacán, la Mixteca y Puebla-Tlaxcala.

Enclavada en el corazón del valle de Morelos, la “Zona Arqueológica de Chalcatzingo: el hogar de los olmecas de piedra”, es la ruta del domingo 26, en la cual se conocerán los relieves y grabados plasmados en las laderas, que representan las primeras expresiones políticas y religiosas en el centro de México y muestran la conexión entre la región y la zona nuclear olmeca.

Para cerrar, del 31 de julio al 2 de agosto, se efectuará el paseo “Zona Arqueológica de Guachimontones, historia y folclore de Jalisco”, en el que se observarán las monumentales estructuras cónicas del sitio prehispánico y se visita el Centro Interpretativo Phil Weigand. Además, se habla de un emblema artesanal del estado: el barro y los jarritos de Tlaquepaque, y se conoce el Hospicio Cabañas, joya histórica y arquitectónica de Guadalajara. 

Paseos Culturales INAH es una iniciativa de más de sesenta años de experiencia; cuenta con más de cien destinos programados anualmente y personal especializado y capacitado para la atención de públicos diversos.

Mayores informes sobre costos, agendas, reservaciones y recomendaciones, en los teléfonos: (55) 5212 2371, (55) 5553 2365 y (55) 5553 3822, de lunes a viernes, de las 9:00 a las 18:00 horas; y en el correo electrónico: reservaciones@inah.gob.mx.

miércoles, 24 de junio de 2026

El juego que representa al universo

  • Del Popol Vuh a las canchas de Cantona, Chichén Itzá y El Tajín, la práctica deportiva acompañó durante siglos la vida ritual, política y ceremonial de los pueblos mesoamericanos
  • Una costumbre comunitaria que pervive entre los pueblos originarios del territorio nacional
  • Exposiciones, conferencias y demostraciones en distintas regiones del país acercan al público a una tradición que continúa vigente y forma parte de la agenda cultural del Mundial Social 2026, que organiza la Secretaría de Cultura del Gobierno de México

Una pelota de hule de la cultura olmeca, con más de 3,500 años de antigüedad, es una de las piezas más importantes del recién abierto Museo de la Grandeza Teotihuacana, en la Zona Arqueológica de Teotihuacan. Procedente del sitio El Manatí, en Veracruz, forma parte de las evidencias más antiguas asociadas al juego de pelota en Mesoamérica; el objeto formaba parte de un conjunto de ofrendas depositadas junto a otras piezas rituales.

Los hallazgos de El Manatí y la fabricación del hule en Mesoamérica son también el eje de la exposición Nace una pelota, que presenta el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) durante junio en la estación Zócalo/Tenochtitlan del Metro de la Ciudad de México.

Milenios después, el Juego de pelota cautiva por su simbolismo y es una herencia prehispánica que conecta con raíces mitológicas como en el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas quichés, en el que se da cuenta como el sonido de una pelota que rebota en la cancha llega hasta el Xibalbá, el inframundo gobernado por los señores de la muerte. Molestos por aquel estruendo, los soberanos del mundo subterráneo convocan a los gemelos Hunahpú y Xbalanqué para enfrentarlos en su reino.

Asimismo, en la tradición nahua recogida en los Anales de Cuauhtitlan, el último gran gobernante de Tollan, Huémac, disputa un encuentro de juego de pelota contra los tlaloques, seres vinculados con la lluvia y la fertilidad. Tras derrotarlos, rechaza las mazorcas de maíz que le ofrecen como recompensa y en su lugar exige piedras preciosas y plumas valiosas. Su decisión provoca la ira de las divinidades y desencadena años de sequías, hambrunas y calamidades que precipitan la caída de la ciudad tolteca.

Al respecto, la Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, ha destacado que “el juego de pelota permite mirar el deporte desde una raíz profundamente mesoamericana: no sólo como competencia, sino como rito, ceremonia, arquitectura, vínculo comunitario y forma de entender el universo. En el marco del Mundial Social 2026, acercar esta tradición al público es reconocer que el patrimonio de México no pertenece únicamente al pasado; sigue vivo en las comunidades, en las zonas arqueológicas, en los museos y en las prácticas que nos permiten dialogar con nuestra historia desde el presente”.

El juego en el corazón de Tenochtitlan

Otro mito en el que el juego de pelota aparece como un espacio de encuentro entre el mundo humano y las fuerzas sobrenaturales forma parte de la peregrinación mexica. Según el relato, al llegar a Coatepec, Huitzilopochtli dispuso primero un teotlachco y un tzompantli.

En ese espacio sagrado tuvo lugar el enfrentamiento en el que Huitzilopochtli dio muerte a Coyolxauhqui y a los Centzonhuitznáhuah, sus 400 hermanos, episodio que simboliza el triunfo del Dios solar sobre las fuerzas de la noche. En conmemoración de estos sucesos se celebraban en México-Tenochtitlan las ceremonias de Panquetzaliztli. Fray Bernardino de Sahagún relata que la imagen del dios Painal descendía del templo de Huitzilopochtli y era conducida al teotlachco.

Para la arqueóloga Lorena Vázquez Vallín, investigadora del Programa de Arqueología Urbana del INAH, la disposición del Templo Mayor, el Teotlachco y el Huei Tzompantli dentro del recinto ceremonial reproduce el escenario del mito de Huitzilopochtli en Coatepec.

La identificación del antiguo Teotlachco, localizado en el predio de República de Guatemala 16, frente al Templo Mayor, fue resultado de más de un siglo de investigaciones. Vázquez Vallín recuerda que los primeros indicios surgieron en 1902, cuando el arqueólogo Leopoldo Batres recuperó un par de ofrendas durante la instalación de un colector de aguas negras en la entonces calle de Escalerillas.

Décadas después, en 1968, durante las excavaciones para la construcción del tramo del Metro entre las estaciones Allende y Zócalo, el arqueólogo Jordi Gussinyer localizó otra ofrenda vinculada con el mismo sector, aunque entonces todavía no se sabía que correspondía al espacio del Teotlachco.

Las investigaciones continuaron durante la década de 1990 con el Programa de Arqueología Urbana del INAH, que recuperó nuevas ofrendas y localizó otro segmento del edificio. El hallazgo decisivo llegó en 2014, cuando los arqueólogos descubrieron la escalinata de la plataforma que delimitaba el lado norte de la cancha y el muro interno septentrional. "Gracias a las excavaciones hoy es posible conocer con mayor certeza el tamaño, la forma y las características constructivas de la cancha principal", explica la especialista.

La arqueóloga señala que la identificación del Teotlachco fue posible gracias al cruce entre la evidencia arqueológica, las descripciones contenidas en los Primeros memoriales de fray Bernardino de Sahagún y la localización de otros edificios del recinto ceremonial. "Hemos ido completando el rompecabezas; se ha identificado el Cuauhxicalco, el juego de pelota, el Tzompantli... así es como vamos armando el panorama", resume.

Vázquez Vallín explica que las fuentes históricas mencionan la existencia de dos juegos de pelota dentro del recinto sagrado. El primero era el Teotlachco, alineado directamente con el templo de Huitzilopochtli; el segundo, denominado Tezcatlachco, aún no ha podido localizarse mediante excavaciones arqueológicas.

Las fuentes históricas también permiten identificar a algunos gobernantes como practicantes del juego. "Sabemos que Moctezuma Xocoyotzin, cuando recibe a Hernán Cortés, le muestra el juego de pelota", señala la arqueóloga. Fray Juan de Torquemada refiere además que el tlatoani practicaba este juego y llevaba en ocasiones a los castellanos a presenciar los encuentros.

Vázquez Vallín recuerda asimismo el célebre partido entre Axayácatl y el señor de Xochimilco, quienes apostaron territorios y bienes, muestra de que el juego se convertía también en un espacio de negociación y disputa política entre las élites mesoamericanas.

El asombro que provocó el juego de pelota trascendió el mundo mesoamericano. Los europeos del siglo XVI quedaron sorprendidos por la capacidad de rebote de las pelotas de hule, un material desconocido para ellos. En 1528, durante la estancia de Hernán Cortés en España, un grupo de jugadores indígenas realizó exhibiciones ante la corte de Carlos V. La escena fue registrada por el artista alemán Christoph Weiditz en su Trachtenbuch, considerado el testimonio gráfico europeo más temprano del juego de pelota mesoamericano.

Las grandes canchas

El juego de pelota fue plasmado en pinturas murales como las de Tepantitla, en Teotihuacan; en crónicas coloniales de autores como Sahagún, Durán, Motolinía y Torquemada; en códices como el Borgia, asociado con deidades, sacrificios y fuerzas cósmicas, y en manuscritos mixtecos como el Nuttall y el Vindobonensis, que representan canchas vinculadas con la vida ceremonial y política.

En Mesoamérica se considera que hubo canchas con diferencias en forma, dimensiones, orientación y elementos constructivos. También, coexistieron distintas modalidades, con reglas, implementos y formas de golpear la pelota, las cuales variaron según la región y la época. La modalidad más conocida consistía en golpearla con la cadera, aunque también hay variantes con antebrazos, mazos o bastones de madera.

Los relieves de la cancha sur de El Tajín constituyen uno de los registros iconográficos más completos del juego de pelota en Mesoamérica. Sus seis tableros muestran jugadores, sacerdotes, gobernantes, sacrificios y deidades vinculados a la ceremonia.

En este sitio de Veracruz se conservan una veintena de canchas de juego de pelota. Al noreste de Puebla, Cantona es uno de los asentamientos con mayor número, identificadas en Mesoamérica: las investigaciones arqueológicas han registrado 27, incluida la cancha más pequeña, conocida hasta ahora, de 13 metros de largo por 2.1 metros de ancho.

En Yucatán, Chichén Itzá alberga 13, entre ellas el Gran Juego de Pelota, considerado el mayor conocido en Mesoamérica. Mide aproximadamente 168 metros de largo por 70 de ancho, con muros de ocho metros de altura. Sus relieves muestran personajes vinculados al sacrificio ritual.

También, en Yucatán, especialistas del INAH consolidaron recientemente el juego de pelota de Chichán Panadero, descubierto en 2024. Fechada entre 800 y 300 a.C., es una de las escasas estructuras preclásicas excavadas de forma integral en el noroeste de la península.

En marzo de 2026, durante trabajos de investigación y restauración arqueológica en Toluquilla, en la Sierra Gorda de Querétaro, especialistas del INAH localizaron un marcador rústico asociado a una de las canchas del sitio. La pieza pertenecía a una etapa constructiva anterior y había permanecido oculta bajo modificaciones realizadas por los propios habitantes prehispánicos.

Mientras que en Chiapas, la antigua ciudad maya de Toniná conserva dos juegos de pelota integrados a un complejo arquitectónico de gran escala. La principal cancha del sitio fue reabierta al público en 2025.

El juego hoy

Más de 3,000 años después de sus primeras manifestaciones, el juego de pelota ocupa hoy plazas, museos y zonas arqueológicas. Como parte de la agenda cultural del Mundial Social 2026, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el INAH presentan exhibiciones, demostraciones, conferencias y exposiciones dedicadas a dicha tradición en distintas regiones del país.

Por ejemplo, se contemplan demostraciones en el Museo Nacional del Virreinato, en Tepotzotlán, Estado de México, los domingos 28 de junio y 26 de julio, a las 14:00 horas, así como una presentación en la Zona Arqueológica de Tlatelolco, el 29 de julio, a las 18:20 horas.

El Museo del Templo Mayor alberga las conferencias “El juego de pelota en Tenochtitlan”, hasta el 8 de agosto de 2026, los sábados de 10:00 a 12:00 horas.

En Hidalgo, el Museo de Sitio Jorge R. Acosta de la Zona Arqueológica de Tula ofrece la exposición “El Juego de Pelota en Tula: El eco del movimiento divino”. Reúne piezas vinculadas con su práctica, entre ellas el marcador de juego de pelota de Atotonilco de Tula, una estructura monolítica de más de cuatro toneladas restaurada por especialistas del INAH, además de una pelota de caucho de aproximadamente cuatro kilogramos y una escultura en piedra de un jugador de pelota. La exposición permanece hasta el 31 de julio.

Mientras que en Oaxaca, el Museo de Sitio de Monte Albán presenta la exposición “El juego de pelota mixteca en Monte Albán: una práctica en las comunidades”, que reúne implementos, material fotográfico y contenidos dedicados a la práctica que está vigente en comunidades de la entidad y entre grupos migrantes establecidos en la Ciudad de México y Estados Unidos. El programa incluye además la conferencia “El juego de pelota en Monte Albán y el sur de México”, sobre las reglas, modalidades e historia de dicha tradición.

En Nuevo León, el Museo Regional de Nuevo León, El Obispado, presenta la exposición “El juego de pelota prehispánico”, un acercamiento a la historia y características de este ritual mediante materiales arqueológicos.

En Michoacán, el Centro INAH estatal tiene una exposición, charlas y demostraciones de la uarhukua o pelota purépecha, una variante del juego que se practica en comunidades de la entidad. Las actividades empezaron el 11 de junio y consideran representaciones en vivo, incluida una modalidad con pelota encendida, además de conferencias dedicadas a su permanencia durante la época colonial. 

Durante junio y julio, especialistas del INAH guiarán al público por los juegos de pelota de Cantona, Puebla; Xochicalco, Morelos; Guachimontones, Jalisco, y Boca de Potrerillos, Nuevo León, como parte de las actividades de Travesías Arqueológicas. Las reservaciones se realizan en reservaciones@inah.gob.mx; mientras que, en el Museo Nacional de Antropología abre la exposición temporal “Tlachtli. Espacios del juego sagrado”, de Santiago Arau, abre el 25 de julio, informes en atencion.mna@inah.gob.mx.

La programación de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México vincula el patrimonio de las culturas ancestrales y del México prehispánico con actividades que lo relacionan con el fútbol, pero también con las posibilidades de construir nuevas formas de entender el pasado y generar reflexiones alrededor de ello. 

martes, 23 de junio de 2026

GacetINAH Chihuahua, seis años de difundir el patrimonio cultural del septentrión nacional

  • La publicación mensual, de consulta y descarga gratuita, se ha posicionado como un exitoso proyecto editorial
  • Su número vigente suma las plumas de la Arqueóloga América Malbrán Porto y del lingüista Sergio Moreno Soberanes, entre otros investigadores

La revista mensual y digital GacetINAH Chihuahua, órgano de difusión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), celebró este junio su sexto aniversario de publicación ininterrumpida, posicionándose como uno de los proyectos editoriales de divulgación cultural más constantes y exitosos del septentrión mexicano.

De consulta y descarga gratuita, nació en 2020, en medio de la incertidumbre por la pandemia de la COVID-19. Ante la prohibición para realizar actividades presenciales, la oficina de representación estatal del INAH apostó por un proyecto digital que permitiera mantener el contacto con la sociedad.

Así, lo que comenzó como una modesta edición de seis páginas, se ha convertido en una revista de 26 páginas, en promedio, enriquecida con nuevas secciones, colaboraciones especializadas, galerías fotográficas, reseñas de libros, entrevistas, reportajes y artículos de divulgación que han acercado la historia, arqueología, antropología y conservación del patrimonio a miles de lectores, dentro y fuera de México.

La GacetINAH, ha construido un auténtico archivo digital de la memoria chihuahuense. Sus páginas han recuperado historias vinculadas con la antigua ciudad de Paquimé y la cultura Casas Grandes, han difundido indagaciones sobre el Camino Real de Tierra Adentro, y documentado la riqueza del patrimonio biocultural del estado, al tiempo que ha dado voz a comunidades indígenas y abordado temas diversos, como la fotografía histórica, la arquitectura de tierra, la Revolución Mexicana, las tradiciones populares y la protección de monumentos históricos.

Entre los contenidos que mayor interés han despertado en las y los lectores destacan los trabajos dedicados a la preservación de las zonas arqueológicas, la participación de mujeres rarámuri en sistemas tradicionales de gobierno, la memoria fotográfica de las celebraciones históricas en la capital de Chihuahua y el análisis de las expresiones que dan identidad a las comunidades del estado.

La revista también ha servido como plataforma para difundir el trabajo cotidiano de investigadores, arqueólogos, restauradores, historiadores, antropólogos y promotores culturales, mostrando a la sociedad los esfuerzos que realiza el INAH para estudiar, conservar y proteger el patrimonio tangible e intangible.

En palabras del Director del Centro INAH Chihuahua, Jorge Carrera Robles, la aparición del número 72 de la GacetINAH…, marca un hito editorial: “Más de siete decenas de números publicados, cada uno de los cuales da cuenta de un esfuerzo sostenido que ha sabido adaptarse a los cambios tecnológicos y a las nuevas formas de comunicación digital, sin perder el rigor académico ni compromiso con la divulgación del conocimiento”.

En la edición conmemorativa puede leerse a investigadores como: el lingüista de la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México, Sergio Moreno Soberanes, quien reflexiona sobre la diversidad del lenguaje humano en Chihuahua y otros estados fronterizos, o bien, a la Arqueóloga América Malbrán Porto, quien a partir de una fotografía del siglo XIX, donde se retrata un conjunto de figurillas antropomorfas de cerámica, localizadas en Nayarit, aborda el exotismo que en dicha época primaba en torno a los vestigios precolombinos del país.

Otras páginas se centran en la historia del arbolado y los parques públicos de la ciudad de Chihuahua, así como en un bosquejo histórico del Río del Norte, la principal fuente hídrica de Ciudad Juárez.

jueves, 18 de junio de 2026

En Veracruz, el INAH descubre estructura y escultura prehispánicas con características únicas

  • Se trata de una plataforma cuyos flancos lucen piedras de forma circular y de un monolito que muestra a un personaje con rasgos mayoides
  • Probablemente, datan de hace 1400 años y su hallazgo se enmarca en los trabajos de un salvamento arqueológico en el municipio de Coatepec

Como parte del proyecto de salvamento arqueológico desarrollado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el fraccionamiento San Lucas de Coatepec, Veracruz, se hallaron vestigios culturales de temporalidad prehispánica: entre ellos, restos de edificaciones de carácter cívico-ceremonial, los cuales probablemente datan del periodo Clásico Temprano (200-600 d.C.) y muestran características nunca vistas en la región.

La Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que “cada estructura, objeto y símbolo que emerge de la investigación arqueológica nos recuerda que México posee una de las herencias culturales más profundas y diversas del mundo. Este hallazgo aporta nuevos conocimientos sobre nuestro pasado y reafirma la importancia de proteger el patrimonio como un bien común”.

Se trata de una plataforma, de 30 metros de largo por 12 de ancho, construida con lajas y piedra caliza careada de color blanco y textura yesosa: característica que se logró de forma inducida para decorar los muros (posiblemente, a partir de un tipo de cocción). Conforman la ornamentación líneas o figuras similares a cuadrados y piedras de forma circular en dos de sus flancos: atributos que no son propios de la región y no se habían registrado previamente.

Asociada con esa estructura, se encontró una escultura monolítica de 1.88 metros de alto por 1.47 de ancho en la parte más amplia y 0.68 metros en la más angosta. Su grosor oscila entre los 22 y los 25 centímetros y cuenta con grabados que aluden a un evento de carácter simbólico en el que dos personajes de élite, en posición sedente y con atavíos elaborados, reciben en un recipiente un fluido de una entidad divina que está en un plano superior. Cabe señalar que uno de ellos presenta posibles rasgos mayoides.

Tanto la estructura como la escultura se encontraron en un buen estado de conservación. La primera requerirá restauración, consolidación y mantenimiento; a la segunda se aplicaron consolidantes además de retirar los elementos de tierra que pudieran dañarla.

Como parte de las actividades del salvamento, se han realizado sondeos arqueológicos que han permitido recuperar e identificar materiales culturales prehispánicos asociados con la estructura como restos de maíz carbonizado (hallados a manera de ofrendas), vasijas soterradas y una cuenta de piedra verde fragmentada en cuatro partes, los cuales se enviarán al laboratorio para su estudio. Los objetos están bajo resguardo del grupo interdisciplinario de especialistas coordinado por Alberto Vázquez Domínguez y Lino Espinoza García, Arqueólogos del Centro INAH Veracruz, para su análisis correspondiente.

Respecto a la cultura a la que pudieran pertenecer los materiales: si bien el término totonaca es recurrente para las poblaciones que se desarrollaron entre los ríos Cazones y Papaloapan, se carece de indicadores de esa civilización en el lugar, por lo que los especialistas proponen que se trata de una cultura local con atributos de grupos de la Costa del Golfo.

Las labores de salvamento arqueológico se realizan en predio particular, el cual se encuentra bajo investigación arqueológica en campo desde finales de 2025. Se espera que las labores concluyan a mediados de agosto de 2026, y el análisis de los materiales, en febrero de 2027.

El proyecto, autorizado por el Consejo de Arqueología del INAH, derivó de una solicitud de cambio de uso de suelo para el desarrollo de infraestructura urbana de índole particular ya que el área donde realizan los trabajos arqueológicos, de aproximadamente 12 hectáreas, tiene como fin el uso habitacional actual.

Las labores, realizadas por el equipo integrado por los Arqueólogos de campo Mireya Moreno Aguirre, Erika Ramírez Córdoba, Jorge Ulises Mota Landa y Emmanuel Hernández Sánchez, y 30 trabajadores de campo, han permitido la documentación sistemática de los hallazgos recuperados, obtener información sobre los procesos sociales de la época prehispánica y tomar medidas de protección en áreas que quedarán restringidas debido a la relevancia de los descubrimientos.

El salvamento se enmarca dentro de la investigación que el Centro INAH Veracruz ha desarrollado en la periferia del sitio arqueológico Campo Viejo (donde se ubica el fraccionamiento San Lucas) desde el año 2000, encaminado a la investigación, protección y preservación del patrimonio arqueológico, además de responder a la necesidad de trabajos más exhaustivos.

Cabe mencionar que todos los recursos económicos, tecnológicos, de uso especializado, equipo profesional y herramientas, así como personal de apoyo, han sido proporcionados por parte de los propietarios del predio, quienes se han interesado en los descubrimientos y su posterior difusión.

lunes, 15 de junio de 2026

El juego de pelota en Tula y su movimiento divino llega al Museo de Sitio Jorge R. Acosta

  • Aborda los espacios donde se practicaba y sus particularidades en la Tollan Xicocotitlan, donde está la segunda cancha más grande de Mesoamérica
  • La pieza estelar, restaurada por el Centro INAH Hidalgo, es un aro de pelota monumental hallado en el siglo XIX en Atotonilco de Tula

Una exploración del significado cosmogónico y político del ritual mesoamericano más reconocido es la que brinda la exposición El juego de pelota en Tula. El eco del movimiento divino, al abordar la importancia de los espacios donde se llevaba a cabo y sus particularidades en la antigua ciudad de Tollan Xicocotitlan, que durante su apogeo, entre 900 y 1150 d.C., contó con una población de 120,000 habitantes.

La muestra da a conocer los resultados de investigación más recientes sobre este tema, y forma parte de las actividades culturales y artísticas desarrolladas por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), vinculadas con la Copa Mundial de Fútbol 2026.

Durante la inauguración, el Director del Centro INAH Hidalgo, Manuel Villarruel Vázquez, expresó que la exhibición, presente desde este fin de semana y durante el resto del año en el Museo Jorge R. Acosta de la Zona Arqueológica de Tula, acerca a esta práctica sagrada, parte fundamental de la vida social y simbólica mesoamericana.

El arquitecto aprovechó la ocasión para anunciar la conclusión, en breve, de los trabajos de conservación en el sitio, entre ellos, la restauración de las cubiertas que protegen el Coatepantli o Muro de Serpientes. Asimismo, dijo, arranca oficialmente el programa “Amaneceres arqueológicos” que, previa reservación en la taquilla de la zona arqueológica, permitirá a las y los interesados ingresar de madrugada (4:30 a 7:30 a.m.) para ver el firmamento, los sábados hasta la primera quincena de julio.

En su intervención y tras destacar que en este municipio se preserva el segundo juego de pelota más grande de la antigua Mesoamérica, el Edil de Tula de Allende, Cristhian Martínez Reséndiz, dijo que "el sitio patrimonial recibe más de 120,000 personas al año, siendo uno de los más visitados del país”.

A su vez, la Munícipe de Atotonilco de Tula, Yocelyn Tovar Mendoza, resaltó que la pieza estelar de la exposición es un aro de pelota monumental, del periodo Posclásico Tardío (1350-150 d.C.), hallado en el siglo XIX, en el atrio de la parroquia de Santiago Apóstol. Agradeció al Centro INAH Hidalgo las tareas de restauración llevadas a cabo en este elemento patrimonial que, espera, retorne pronto a su lugar de origen.

En el recorrido guiado, el Arqueólogo Luis Manuel Gamboa Cabezas detalló que el propósito de la exposición, apoyada también por especialistas de los museos del Templo Mayor y Comunitario Atotonilli, así como Fomento Cultural El Ayate AC, es divulgar cómo el ullamalizli fue, ante todo, una representación material del equilibrio del universo y el movimiento de los astros.

De ello dan cuenta fuentes como el Códice Borgia, del cual se reproduce la Lámina 42, en la que aparece la figura de una calavera o un astro que golpea las paredes, simbolizando la transición entre la vida y la muerte. Asimismo, una imagen labrada en una pilastra del Edificio B de Tula, donde las deidades Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, el día y la noche, evocan el juego de pelota.

Según explicó el investigador, en suelo hidalguense se han localizado evidencias del ceremonial en sitios arqueológicos de las regiones Huasteca y Altiplano, como Tecacahuaco y Cerro del Ponzha, en Ajacuba. Se sabe que su práctica continuó, incluso, durante el virreinato, coexistiendo con cruces y danzas cristianas.

Gamboa Cabezas anotó que el término tlachtli designaba la cancha o recinto arquitectónico rodeado de muros, y en Tula hay dos: una, al oeste de la plaza principal, que simboliza el camino al Mictlán, de ahí que sus nueve escalones interiores representan los niveles del inframundo; y el teotlachtli o campo de los dioses, donde se realizaban ritos y sacrificios humanos para mantener el equilibrio cósmico, como hace suponer la presencia de un altar central, fragmentos de un Chac Mool y su cercanía con el tzompantli.

El Juego de Pelota en Tula. El eco del movimiento divino se complementa con piezas como la representación de un jugador de pelota, una pelota de caucho, el emblema de un felino tallado en piedra, una espiga con marcador (elemento portátil que era usado para los juegos en campo abierto) y un cráneo con signos de decapitación, asociado al ritual, procedente de un salvamento arqueológico realizado en 2018, en la colonia 16 de Enero, de Tula de Allende.

jueves, 28 de mayo de 2026

El Códice de Tlatelolco se integra al discurso del Museo del Tecpan

  • La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México donó al INAH una impresión del documento histórico
  • Puede verse gratuitamente en la Sala Homenaje a Cuauhtémoc

Los códices, como testimonios de la memoria, son objetos de gran valor histórico y fuentes de conocimiento sobre el pasado de México, por ello, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México donó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) una cédula con la impresión del Códice de Tlatelolco. Sobre a la relevancia cultural del sitio y su vínculo con el documento de origen colonial, la Titular de la ZAT, Edwina Villegas Gómez, refirió que en el códice aparece representada la arcada de siete vanos del patio interior que se conserva de la edificación novohispana, la cual fungía como centro administrativo y de control de comercio en la antigua urbe.

La arqueóloga explicó que la iniciativa derivó de la conmemoración por los 504 años del encuentro entre dos culturas, con el evento denominado Mexica-Tlatelolca. La visión de la grandeza, en agosto de 2025, con el propósito de complementar la exposición permanente Investigación arqueológica en Tlatelolco. La historia en fotografías, ubicada en el andador norte de la ZAT.

El objetivo, dijo, es acercar un testimonio gráfico del siglo XVI al público interesado en ahondar en la historia de esta demarcación, así como “hacer referencia a los documentos primarios que las y los investigadores utilizamos para explicar el significado o función de los espacios, en este caso, del Tecpan”.

Dichas acciones contribuyen a la divulgación del patrimonio nacional, por lo que agradeció el apoyo de la Secretaria de Cultura capitalina, Ana Francis López Bayghen Patiño.

Una ventana al México antiguo

Elaborado en papel amate, alrededor de 1562, el Códice de Tlatelolco se resguarda en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. Se conforma de nueve láminas, distribuidas en seis trozos de corteza de ficus con una ligera capa de estuco, que unidas alcanzan 325 centímetros de largo por 40 de ancho. 

La impresión, la cual está en la Sala Homenaje a Cuauhtémoc del Museo del Tecpan, cuyo ingreso es gratuito, tiene una escala de 1 a 1, lo que permite apreciarlo en tamaño casi real, anotó la responsable de Colecciones de la ZAT, Paola Silva Álvarez.

Sobre su contenido, la también arqueóloga explicó que narra, de manera cronológica, diversos acontecimientos ocurridos entre 1542 y 1560, por lo que se considera que tiene un formato de anales, en el que se representan momentos históricos relevantes. 

De dichas escenas, destaca la inicial, cuyo tema central es la designación de Diego de Mendoza Imauhyantzin como cacique de Tlatelolco, quien, se cree, pidió la elaboración del documento. 

Asimismo, resalta la Lámina 8, de la que se han hecho dos interpretaciones: la primera, propuesta por el Antropólogo Robert Barlow (1918-1951), refiere que alude a las festividades por el inicio de la construcción de la Catedral Metropolitana.

La segunda hipótesis se basa en los estudios de la Investigadora de la Dirección de Etnohistoria, Perla Valle, y el Historiador de El Colegio Mexiquense, Xavier Noguez, referentes a la celebración del cambio gobierno en España, cuando el rey Carlos V (1500-1558) entregó la corona a su hijo Felipe II (1527-1598).

La narración del códice se acompaña del mural Cuauhtémoc contra el mito (1944), de David Alfaro Siqueiros (1896-1974), el cual aborda el tema de la conquista e integra todo el discurso de los cuatro espacios que pueden visitarse en el sitio: la ZAT, el Museo de Sitio Tlatelolco Caja de Agua, la ventana arqueológica del Templo de Ehécatl y el Museo del Tecpan, finalizó Villegas Gómez.

viernes, 27 de febrero de 2026

Nuevos hallazgos del Proyecto Templo Mayor revelan una ceremonia colosal en época de Motecuhzoma Ilhuicamina

En total, resguardaban 83 figurillas de estilo Mezcala que el huei tlatoani habría traído, como botín de guerra, desde el actual territorio de Guerrero.  

  • Las ofrendas 186, 187 y 189, coincidentes en temporalidad y contenido con las 18, 19 y 97, descubiertas previamente, evidencian su colocación en un mismo evento 

  • En total, resguardaban 83 figurillas de estilo Mezcala que el huei tlatoani habría traído, como botín de guerra, desde el actual territorio de Guerrero

Hace tres años, expertos del Proyecto Templo Mayor (PTM) anunciaron el hallazgo de un tepetlacalli (cofre de piedra, en náhuatl) con 15 figurillas de estilo Mezcala. Ahora, avanzada su investigación y complementada por el descubrimiento de otros dos depósitos rituales con características similares, se muestra la que pudo ser la ofrenda más grande realizada por Motecuhzoma Ilhuicamina, huei tlatoani de Tenochtitlan.

“Imaginemos lo espectacular que fue aquella ceremonia: decenas de sacerdotes y miles de fieles rodeando el Templo Mayor y colocando, en un mismo momento, reliquias escultóricas, caracoles, conchas, semillas, rostros de peces sierra, copal, chapopote y otros dones”.

Lo anterior fue dicho por el director del PTM e investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), instancia de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, Leonardo López Luján, cuyo equipo de trabajo presentó, este jueves 26 de febrero de 2026, los más recientes datos obtenidos de las ofrendas 186, 187 y 189 del Huei Teocalli de la ciudad-isla, en el ciclo de conferencias “La arqueología hoy”, organizado por El Colegio Nacional.

Tales contextos, abundaron los jefes de campo del PTM, Alejandra Aguirre Molina y Antonio Marín Calvo, confirman una hipótesis planteada a finales de la década de 1970, cuando Eduardo Matos Moctezuma descubrió las ofrendas 18 y 19 al explorar el costado oeste del monumento, y reforzada en 1991, cuando López Luján halló la Ofrenda 97, en el sector norte.

“Esas tres ofrendas pertenecen a la etapa IVa del Templo Mayor –fechada entre 1440 y 1469, periodo de gobierno del también llamado Ilhuicamina (‘El flechador del cielo’)–, por lo cual sospechábamos que quedaban otras tres al este y al sur de la enorme pirámide”, relató Aguirre Molina.

La corroboración en campo no sólo aclara, dada la coincidencia temporal y material, que los seis depósitos rituales fueron colocados en un mismo momento, toda vez que se consideraban eventos aislados, sino que constituye también la primera ocasión en que los arqueólogos ‘cierran un círculo’ en torno al Templo Mayor.

“Lo interesante de la etapa IVa –explicó a su vez Marín Calvo– es que es la única de las siete fases constructivas en la que se conservó, casi intacta, la plataforma que rodeaba al basamento piramidal, con una decoración arquitectónica de figuras de cabezas de serpiente flanqueadas por braseros, en cada lado”.

Así, ya con los seis tepetlacalli localizados, los especialistas han definido que esta ofrenda múltiple, la cual debió implicar una logística colosal tan solo para mover, con cuerdas, palancas y rodillos de madera, esculturas que pesan entre 600 y 1,000 kilogramos, y disponer 83 figurillas antropomorfas, labradas en piedra verde.

“A tal nivel de abundancia, las figurillas Mezcala no aparecen ni antes ni después en el Templo Mayor. Lo que vemos es al primer huei tlatoani que conquistó territorios fuera de la Cuenca de México, Motecuhzoma, consagrando los botines de guerra traídos de Tlaxco y Tlaxmalac, señoríos que habría sometido entre 1447 y 1450, en lo que hoy es el territorio septentrional de Guerrero”, puntualizó López Luján.

Conservación e identificación biológica

Atender las tres cajas de piedra y las 43 esculturas localizadas en 2023 (15 en la Ofrenda 186; 15 en la 187 y 13 en la 189) ha representado un reto mayúsculo, sin mencionar el que ha sido recuperar, estabilizar e identificar a los más de 4,000 elementos malacológicos hallados dentro.

La jefa de Conservación en el PTM, Adriana Sanromán Peyron, mencionó que el cuidado de los tepetlacalli –que en promedio miden 50 cm de ancho y 50 cm de alto– inició desde que fueron encontrados, cubriéndolos de la luz solar directa y manteniendo condiciones óptimas de humedad durante los seis u ocho meses requeridos para explorarlos y retirarlos.

La limpieza de las esculturas fue minuciosa. Se usaron hisopos para retirar los sedimentos acumulados, y fijativos naturales a fin de estabilizar los pigmentos (de colores rojo y blanco) que los mexicas emplearon para decorar las imágenes traídas desde tierras lejanas y resignificarlas con anteojeras, dientes y otros atributos del dios Tláloc, al que estaba parcialmente consagrado el Templo Mayor.

Otra evidencia del poder político y económico patente en esta ofrenda está en los animales incluidos. La bióloga del PTM, Belem Zúñiga Arellano, refirió que predominan caracoles de las especies Nerita scabricosta y Hexaplex brassica. La mayor parte procede de las costas del Atlántico e, incluso, algunos conservaron el periostraco, la capa fina orgánica que los moluscos pierden poco después de morir, lo que ratifica el método eficaz que los mexicas usaron para recolectarlos en las costas y transportarlos, posiblemente vivos, en contenedores de agua salada, a la metrópoli prehispánica.

Los integrantes del PTM concluyeron que tras los procesos de conservación de las ofrendas 186, 187 y 189, estas serán resguardadas en el Museo del Templo Mayor y estarán disponibles para nuevos estudios. Asimismo, se buscará generar una exposición que, por primera vez, reúna las seis oblaciones y brinde al público un asomo a la compleja religiosidad tenochca.