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viernes, 3 de enero de 2025

Hasta el 12 de enero se podrá ver la exposición "Diálogos de vanguardia" en el Museo Nacional de Arte

* La muestra es una oportunidad única para ver obras de grandes autores que nunca se habían exhibido en México, quienes exploraron nuevas formas de expresión


La exposición temporal "Diálogos de vanguardia". La Colección Pearlman en el Museo Nacional de Arte permanecerá hasta el 12 de enero de 2025, donde el visitante podrá apreciar una gama de colores, expresiones, formas y geometrías que definieron el arte de grandes pintores de fama internacional.

En esta exhibición se dan cita Félix Parra, Germán Gedovius, Joaquín Clausell, Gerardo Murillo Dr. Atl, Diego Rivera, José Clemente Orozco, Roberto Montenegro y Manuel Rodríguez Lozano. Asimismo, los fondos de la Colección Pearlman, en afortunados espejos de iconografía y simbolismo con el acervo del Museo Nacional de Arte (MUNAL), están presentes con obras de Vincent van Gogh, Amedeo Modigliani, Édouard Manet, Edgar Degas, Alfred Sisley, Camille Pissarro, Henri de Toulouse-Lautrec, Pierre-Auguste Renoir y Paul Cézanne.

La muestra es una oportunidad única para ver obras de grandes autores que nunca se habían exhibido en México, quienes exploraron nuevas formas de expresar lo que observaban. La exposición da cuenta de los intereses, sensibilidades y tiempos que unieron a los artistas europeos y nacionales.

En el contexto de la Belle Époque (1871-1914) florecieron grandes creadores que abanderaron uno de los movimientos más representativos de la época, el impresionismo, que se gestaba en contraposición a la academia, con un manejo diferente de la luz y el color, sentando las bases del arte moderno.

Pierre-Auguste Renoir, figura central en el desarrollo del movimiento impresionista, inició su formación artística en el estudio de Charles Gleyre, donde conoció a Frédéric Bazille, Claude Monet y Alfred Sisley, con quienes entabló gran amistad. Su abundante obra pictórica se caracterizó por incluir temas de ocio al aire libre, paisajes, retratos y desnudos, como se aprecia en su obra Desnudo en un paisaje, ca. 1887.

De Edgar Degas, el grueso de su obra recoge la vida parisina y diversos aspectos de la condición humana. Danza, equitación, paisaje y desnudos fueron los grandes tópicos en su pintura. Después del baño (1890-1895) se cataloga dentro de su última etapa, caracterizada por la búsqueda del movimiento, las posiciones antinaturales y el análisis del comportamiento de la luz. La joven, dispuesta en la habitación de algún prostíbulo de Montmartre, lleva a cabo el ritual del baño, al tiempo que, como señalaba el pintor, su intimidad es vista a través del ojo de la cerradura.

Junto a esta obra se exhibe "Desnudo de mujer sentada", óleo sobre tela de Manuel Rodríguez Lozano, que, en trazos largos y esquematizados, pondera la silueta femenina en una suerte de “tiempo detenido” entre las vanguardias europeas y el arte nacional. Hay escasa documentación sobre la educación artística de Rodríguez Lozano, pero se sabe que en Europa visitaba asiduamente museos y exposiciones y acudía a un taller en la calle Gay-Lussac de París. Asimismo, estableció relación con importantes figuras del arte como Matisse y Picasso.

Cézanne fue el precursor del arte moderno y de las vanguardias artísticas del siglo XX. De 1870 a su fallecimiento, en 1906, realizó más de treinta versiones del Monte Sainte-Victoire, en las que se puede observar su inquietud por conseguir mayor profundidad a partir del color, desarrollando un sistema de pinceladas paralelas conocido como “trazo constructivo”. En diálogo con esta obra, se exhibe La nube, óleo sobre tela, de Gerardo Murillo Dr. Atl.

La muestra también presenta los paralelismos de dos artistas: Henri de Toulouse-Lautrec y José Clemente Orozco, quienes retrataron la vibrante y compleja vida nocturna. El primero de ellos es reconocido por sus íntimas escenas de cabaret, burlesque y teatro, como se aprecia en el óleo Mesalina, inspirado en su fascinación por la ópera de Isidoro de Lara. Por su parte, Orozco capturó las habitaciones de hoteles, prostíbulos y burdeles, como se advierte en la acuarela sobre papel, La recámara.

Es así como los vínculos entre autores, temas y personajes se funden en esta exposición, que podrá apreciarse hasta el 12 de enero en el MUNAL, ubicado en Tacuba No. 8, Centro Histórico de la CDMX. Abierto de martes a domingo, de 10 a 18 horas.

jueves, 14 de noviembre de 2024

Paisajes de Cézanne y Dr. Atl, retratos de Modigliani y Rivera, desnudos de Degas y Gedovius, en Diálogos de vanguardia

* La muestra ofrece la oportunidad de que los visitantes confronten y comparen la obra de artistas europeos y mexicanos, en el Museo Nacional de Arte


Diecisiete son los pintores que reúne la exposición Diálogos de vanguardia. Colección Pearlman en el Munal, que está abierta al público desde el 12 de septiembre en el recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), la cual desvela algunos vasos comunicantes entre artistas del impresionismo y posimpresionismo europeo, y los pertenecientes a la Escuela Mexicana de Pintura. Inspiraciones y revoluciones, sin duda, todos grandes pinceles.

En una exposición donde es difícil elegir una obra protagonista, se ofrece una falsa intuición para que el público decida por sí mismo cuando visite la muestra en el Museo Nacional de Arte (MUNAL). El óleo de Vincent van Gogh; Diligencia tarascona o Tarascon Stagecoach, de 1888, una pieza que realizó durante su periodo en Arlés, Francia, cuando, por cierto, se mutiló la oreja (el contexto se detalla en la ficha).

Amén de los prestigiados nombres y más allá de los protagonismos, el verdadero deleite que propone la muestra son esos “diálogos”, porque es una oportunidad para que los visitantes confronten, comparen, parangonen, sopesen, relacionen la obra de estos revolucionarios que transformaron la pintura de su tiempo, ya que el recorrido sigue una lógica clara, va por géneros.

La muestra abre con los desnudos de Edgar Degas, Pierre Auguste Renoir, Manuel Rodríguez Lozano y Germán Gedovius, a partir de los cuales se pueden hacer diversos espejeos, pero cabe resaltar que, de las cuatro piezas, sólo una ofrece un desnudo frontal: Desnudo barroco (1918), de Gedovius, donde la figura femenina, recostada en un sillón y bajo una ambientación orientalista, dialoga espléndidamente con Desnudo en un paisaje (1887), de Renoir, quien presenta la espalda de una mujer recostada sobre telas, a cielo abierto.

En el género del paisaje están Paul Cézanne, Alfred Sisley, Joaquín Clausell y Gerardo Murillo Dr. Atl, cuyas perspectivas, tipo de pinceladas, paletas de colores, pero también sus ideas estéticas sobre lo natural, la función del arte y la modernidad, llevarán al público entre Francia y México con (en el orden de los autores) Monte Sainte-Victoire (ca. 1904-1906), Vista de río (1889), Loma verde (1910) y La nube (1931).

De los géneros más antiguos que hallaron nuevos tratamientos a manos de los artistas de vanguardia fueron las naturalezas muertas y el retrato. Sobre el primero, encontramos una obra de Camille Pissarro de 1872, que presenta, como se señala en el título entre paréntesis, Manzanas y peras en una canasta, en la cual la imagen está articulada por “formas geométricas básicas”, la cual dialoga con una naturaleza muerta realizada en 1940 por Roberto Montenegro de “francos patrones geométricos”.

Entre los retratos, por un lado, están Félix Parra y Édouard Manet; por otro, Amadeo Modigliani y Diego Rivera. Las obras de la primera dupla, Dama en balcón (Parra, 1880) y Joven con sombrero redondo (Manet, ca. 1877-1879), retratan a mujeres de perfil, portando un sombrero y, aunque también comparten las tonalidades frías, los estilos y los detalles, ofrecen lecturas distintas.

De Modigliani y Rivera se presentan Jean Cocteau (1916) y Retrato de Adolfo Best Maugard (1913), ambos óleos fueron realizados en París, periodo en que sus autores no sólo se conocieron en el barrio de Montparnasse, sino en el que compartieron gran amistad e historias de bohemia de las que se sigue hablando con fascinación, por ejemplo, las estancias del italiano en casa del mexicano o las falsas discusiones que protagonizaron.

Escenas de la vida nocturna se presentan por dos pinceles muy avezados: Henri de Toulouse-Lautrec, que regresa a las salas del INBAL con Mesalina (1900-1901) y José Clemente Orozco, de quien se exhibe La recámara (ca. 1910). Este fue un tema frecuentado por ambos artistas: el francés, que se convirtió en el pintor de la Belle Époque y del cabaret Moulin Rouge; el mexicano, uno de los tres grandes muralistas, quien retrató la vida de cabarets y prostíbulos a inicios del siglo XX.

Diálogo Pearlman & MUNAL


Con esta muestra no sólo dialogan artistas y obras, sino también dos colecciones. El MUNAL posee una de las más grandes e importantes colecciones institucionales de México, la cual está integrada por piezas y artistas de los siglos XIX y XX.

Por otro lado, la Colección Pearlman, reunida por el empresario Henry Pearlman (1895-1974) y administrada por su esposa Rose Fried a su muerte, está integrada por obras principalmente impresionistas, posimpresionistas y modernistas. Desde mediados de la década de 1970, la colección ha estado en comodato en el Museo de Arte de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, para su disfrute e investigación, y se presenta por primera vez en nuestro país, a través de un esfuerzo institucional para disfrute del público mexicano, hasta el 12 de enero de 2025

El Museo Nacional de Arte se ubica en Tacuba 8, Centro Histórico. Abierto de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 hrs.