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martes, 15 de septiembre de 2026

Mujer en Cypher llega al Cervantino


La voz de las mujeres en el hip hop llega al escenario del Festival Internacional Cervantino con Mujer en Cypher: Capítulo 3, una propuesta que convierte la rima, la improvisación y la música en una declaración artística, política y colectiva.

El próximo 12 de octubre a las 19:00 horas, la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas será escenario de un encuentro que reúne a destacadas exponentes de la Ciudad de México y su zona conurbada para celebrar la fuerza creativa de las mujeres dentro de la cultura hip hop.

Mujer en Cypher funciona como un archivo vivo del rap hecho por mujeres: un espacio donde sus voces, historias, experiencias y formas de entender el mundo se encuentran a través de la palabra. Su formato de elenco rotativo hace que cada presentación sea única e irrepetible, propiciando cruces entre artistas y creando versiones sonoras que sólo pueden suceder en el momento presente.

En este Capítulo 3, la experiencia reúne a Ximbo, Niña Dioz, Azuky, La Cuervo, Skafo Lafaro y Lewin, quienes transitan entre el rap escrito y la improvisación para generar un diálogo entre distintas generaciones, estilos y perspectivas. La propuesta pone en primer plano la maestría de sus participantes y la capacidad del hip hop para construir comunidad, memoria y resistencia desde la creación artística.

El formato se sostiene en la energía del sound system, encabezado por DJ Ninja One junto con las MCs, y se expande con la participación de María Balvina en el trombón y la propuesta de danza urbana de La Onder, sumando nuevas dimensiones sonoras y corporales a esta experiencia.

Más que un concierto, Mujer en Cypher plantea un encuentro donde las mujeres toman el micrófono para nombrarse, reconocerse y ocupar el espacio que les pertenece dentro de una cultura que continúa transformándose. La improvisación se convierte así en una herramienta de diálogo y el escenario en un punto de encuentro entre diferentes generaciones de creadoras.

Con su presencia en el Cervantino, Mujer en Cypher reafirma la relevancia del hip hop femenino como una expresión artística contemporánea, diversa y vigente, capaz de dialogar con nuevos públicos y con uno de los encuentros culturales más importantes de México.

Mujer en Cypher: Capítulo 3

Festival Internacional Cervantino
12 de octubre, 19:00 horas
Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, Guanajuato
Duración: 60 minutos
Disciplina: Música

Participan: Ximbo, Niña Dioz, Azuky, La Cuervo, Skafo Lafaro, Lewin
DJ: Ninja One
Trombón: María Balvina
Danza urbana: La Onder

martes, 9 de septiembre de 2025

Crónica Mujer en Cypher

- Por Karina Cabrera de SonoridadMX

En un rápido recorrido por los alrededores me encuentro a tres niñas que se asoman por una rendija del muro de backstage. Gritan: “¡¡Azuky, queremos una foto!!”. Minutos antes, ella había pisado el escenario del Zócalo junto con raperas de distintas regiones y generaciones. Era el eco íntimo de un acto masivo: más de 100 mil personas habían presenciado un capítulo inédito en la historia del rap en México. La escena parecía pequeña frente a la multitud, pero ahí estaba la clave: ese encuentro entre generaciones, la palabra encarnada como resistencia y lo que se había repetido en varias entrevistas, demostrar que sí ha sido posible. Su emoción era la prueba de lo que significa encontrar referentes en un escenario tan grande, el primer acto de memoria y futuro.

Comunidades en resistencia

Los días y horas previas al concierto confirmaron que Mujer en Cypher no sería sólo música. El timeline en redes sociales evidenciaba la expectativa: la comunidad de raperas estaba pendiente y haría acto de presencia entre el público. Desde el mediodía, la merkadita feminista montó su espacio de resistencia para sostener la venta de mercancía de Prania Esponda, reforzando las alianzas que se hilan entre varias comunidades. También estuvo presente el grupo de mujeres que impulsa la Ley Olimpia, a quienes la rapera de Tlaxcala menciona en Mi amor, no es tu culpa (2023). Y entre todas, nosotras, las que seguimos a las raperas, que agregamos a nuestras listas sus canciones en 8M y 25N, pero que las coreamos cada vez que podemos.

A las 18:00, mientras Arianna Puello resignificaba el espacio con fuerza en Rap Pa Mi-Pa Ti, ingresó al Zócalo un contingente desde el antimonumento por Palestina. Las banderas que pronto se dispersaron entre la multitud cobrarían gran importancia hora y media después en la presentación de Residente. La lucha local y la internacional se sostuvieron juntas. La plaza se convirtió en territorio compartido.


La querían silenciar, ahora suena en tu bocina


La idea comenzó meses atrás, en mayo, cuando Ximbo recibió la invitación mientras asistía al aniversario del Coro El Palomar en el Teatro Bar El Vicio. La oportunidad personal no tardó en convertirse en un acto de compensación histórica. Desde entonces se concibió un espectáculo capaz de reunir a 35 personas entre  coordinadoras, coristas, bailarines, crews de b-girls y b-boys, y talento intergeneracional.

DJ Ninja abrió con un guiño desde la cabina: mezcló Hip Hop Hooray de Naughty by Nature con los nombres de pioneras como Vicky MC, Ana MC, Audry Funk y Leazzy, entre otras. Fue un repaso a la genealogía que Ximbo ha nombrado desde ¡Que Viva el Mexside! (1998), donde las mujeres fueron invisibilizadas desde la conferencia de prensa hasta el escenario. Esta vez no hubo letras pequeñas, jóvenes promesas ni silencios impuestos: sólo realidades, como improvisó Azuky en uno de sus grandes momentos al interactuar con Mena.

Ximbo abrió con El Sueño (2023, Ruta Mexicolombia), una manifestación de lo que seguramente estuvo en su mente durante los meses previos: trabajar entre herencia y pertenencia. La primera en unirse fue Niña Dioz con Rompe el Cristal, reviviendo por un instante la energía de Rimas Femeninas Sobre la Tarima. “Si estamos juntas no nos pueden parar” retumbó en la canción que ambas lanzaron el 3 de septiembre.


El público, expuesto a sencillos fuera de la alta rotación radial y de poco impacto en listas editoriales, escuchó la condensación de distintas eras del rap hecho por mujeres en México. Desde las pioneras que irrumpieron en espacios dominados por hombres —Ximbo, Niña Dioz—, hasta las transiciones que abrió el feminismo en la voz de Prania Esponda. A ellas se sumaron Skafo La Faro, Azuky y Mena, quienes sostienen la práctica mixta y colectiva del freestyle.

De ahí saltamos a la canción que en el disco Flow Pantera (2024) habla del efecto del rap, Ximbo interpretó “Inmunes”, con versos que parecían blindar a todas las presentes. El espectáculo, que duró cerca de 40 minutos, nos llevó a Prania Esponda interpretando a capella “Las que nacieron peleando”, canción con la que obtuvo el segundo lugar en el 1er Concurso de Canción Feminista de la UNAM. La  siguiente generación con perspectiva feminista entró con fuerza, de la misma forma se sintió la interpretación de “Malas Mujeres”, el sencillo que lanzó en agosto, y que nos sacudió todas las etiquetas a las presentes, lo siguiente sólo podía ser la manifestación de esa energía, las malas y poderosas que en ese momento ya ejercían su derecho a la noche. “Mezcal” de Niña Dioz, Monterrey retumbando el bajo con las reinas sin coronas.


Segunda parte: freestyle


Llegó entonces el turno de la práctica que más raperas ha desarrollado en los últimos años: el torneo transformado en círculo. Skafo La Faro, con diez años de lucha en distintos espacios, fue la host de un momento que marcaría a las niñas que aguardaban en backstage. Azuky, de Ecatepec, y Mena, de Guadalajara, sostuvieron un intercambio de diez minutos donde mostraron doble tempo, kick back y agilidad lírica. Más que rounds, las prácticas de las mujeres del rap fueron visibles, los espacios horizontales donde la palabra circula sin agresión y sin límite, abordando su identidad, las mujeres en el rap y la cultura hip-hop que las sostiene.
 

Tercera parte: el espacio es nuestro


“Quiero caminar libre y sin miedo”, anunció Skafo La Faro al introducir la tercera parte. Entonces Ximbo abrió con El Cardón, declaración sobre la apropiación del cuerpo. Después, Niña Dioz enlazó Kamikaze con el término “feminazi”, mientras Prania Esponda respondió con 8M Fuimos Todas. Desde el público resonó: “estamos en todas partes, nos veremos en las calles”.

El clímax llegó con María Balvina, trombonista, interpretando junto a Ximbo una encendida versión de Calle Luna Calle Sol (Willie Colón y Héctor Lavoe). No coincidió con el eclipse lunar total, pero la idea era clara. El momento lúdico creció con pelotas lanzadas al público y el ingreso de todos los crews. El cierre, coral y expansivo, integró voces, percusiones, salsa, los coros de Bárbara Riquelme y Jess Puente (también integrantes de El Palomar), y todas las raperas reunidas en escena.


 

 Una contramemoria en clave de rap

Mujer en Cypher fue más que un espectáculo: la materialización de un archivo en movimiento. La historia de las raperas en México es un entramado de eras que se cruzan y se reconocen. Desde las pioneras de los 90 hasta la quinta generación surgida en los círculos de rap feministas, todas han luchado contra el borrado y la exclusión.

Por eso, la frase que se escuchó esa tarde cobró todo el sentido: “La querían silenciar, ahora suena en tu bocina”. Mujer en Cypher no sólo sonó en la plaza más grande del país, sino que resonó como contramemoria, desafiando la narrativa dominante y devolviendo al rap lo que siempre fue suyo: la palabra de las mujeres al centro.

Redes Sociales:

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viernes, 22 de agosto de 2025

Históricas: raperas que desafían la norma, se presentarán en el Zócalo

  • Arianna Puello, Azuky, Mena, Niña Dioz, Prania Esponda y Ximbo en un sólo escenario  
  • Conexión intergeneracional de diversas eras del rap con seis MC´s

El día 6 de septiembre, antes de la presentación de Residente, el Zócalo capitalino será escenario de un evento gratuito sin precedentes: Arianna Puello, Ximbo, Niña Dioz, Prania Esponda, Azuky y Mena, se presentarán juntas en un mismo cartel, como protagonistas de un momento inédito. La fuerza de este cartel no se limita a las MC´s. En el escenario, se suman María Balvina, trombonista, cuya presencia conecta el rap con los metales, y DJ Ninja, arquitecto de beats y atmósferas que sostienen la energía en vivo. 

No sólo se trata de abrir un concierto, sino de abrir un nuevo relato. Ellas no aparecen en letras pequeñas: son estelares con diferentes trayectorias, representan los territorios, luchas y estilos que conforman el rap contemporáneo.

Será un show de 50 minutos que dará  muestra de algunas de las canciones más emblemáticas de cada una de las artistas y una exhibición de freestyle.

Arianna Puello

De origen dominicano y radicada en España, fue la primera voz femenina en irrumpir en la industria musical española en los años noventa. Su presencia es la memoria viva de una lucha que comenzó cuando la representación femenina era prácticamente inexistente. Arianna simboliza la resistencia afrodescendiente y la apertura de caminos en un terreno que durante años estuvo vedado.

Ximbo

Activa en México desde 1996, su trayectoria trasciende el micrófono: MC, promotora, tallerista, juez de batallas y fundadora de proyectos colectivos como Rimas Femeninas y Mujeres Trabajando. Es raíz y es puente, una figura que une generaciones y que sostiene la escena independiente. Ximbo representa la constancia y la construcción comunitaria, una voz que acompaña pero también confronta.

Niña Dioz

Desde Monterrey, irrumpió con un estilo explosivo y sin concesiones. Fue la primera rapera en declararse abiertamente queer en México, abriendo un territorio nuevo en el que identidad y libertad se convierten en bandera. Niña Dioz significa ruptura con la norma y reafirmación de que el hip hop también es espacio para lo diverso.

Prania Esponda

A sus 24 años, originaria de Tlaxcala, ha consolidado un rap feminista con mensajes directos sobre violencias e injusticias. Su obra es un altavoz para realidades que no siempre encuentran lugar en los grandes escenarios. Prania representa a una generación que usa el arte como herramienta de denuncia, resiliencia y memoria.

Azuky

Con 19 años y nacida en Ecatepec, su nombre ha cruzado fronteras gracias a sus batallas de freestyle virales. Su talento en la improvisación ha sido compartido incluso por figuras internacionales. Azuky encarna la fuerza juvenil que nace de la periferia y que demuestra que el freestyle también es resistencia y creación cultural.

Mena

Rapera y freestyler tapatía de 19 años, competidora activa en ligas nacionales, bicampeona de la Liga Amazonas y clasificada a la Red Bull Batalla 2025. Con su EP Melankolik, muestra un lado creativo que trasciende la batalla. Mena representa la potencia de una nueva generación que escribe su presente y no espera validación para ocupar su lugar.


Un cartel que cambia la narrativa

Este encuentro intergeneracional reúne a pioneras, referentes y nuevas voces que están rompiendo incluso la competencia. No es casualidad, ni un gesto de inclusión simbólica: es la muestra de que el hip-hop y sus elementos no representan un relato único, sino un mosaico de experiencias desde una sola cultura.

Ver a estas seis artistas en un espacio como el Zócalo, que puede albergar hasta 300 mil personas, significa un giro radical en la memoria cultural: la visibilidad de trayectorias que durante años se sostuvieron desde la periferia, la independencia y la resistencia. Su presencia en este escenario central no es un gesto simbólico, es un acto de legitimidad histórica.

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